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La terminología y su relación con la gestión del conocimiento
María Teresa Múnera
Docente Escuela Interamericana de Bibliotecología
José Gregorio Franco
Grupo de Investigación en Terminología y Traducción (GITT), Escuela de Idiomas.
Universidad de Antioquia. Medellín
Colombia
0. Resumen
Ante el fenómeno de la globalización, las empresas deben encarar nuevas estrategias de acción que les permitan asegurar su permanencia y futuro. Surge, entonces, la gestión del conocimiento como nueva estrategia empresarial para optimizar todos los activos intangibles y el capital intelectual de las organizaciones, aprovechando así el conocimiento que se origine, produzca y almacene en toda institución. Con base en lo anterior, se inicia la investigación sobre la incidencia de la gestión del conocimiento en el avance y desarrollo de las empresas de Medellín entre 1995 y 2001. Por tanto, debido a la importancia que presentan la terminología, la normalización, la documentación, la gestión tecnológica y el aprendizaje organizacional, en el entorno empresarial, se constituyen en herramientas claves en la medición de la gestión del conocimiento para determinar la influencia que tienen estas herramientas en el desarrollo y avance de las empresas del sector de servicios de Medellín. Como muestra de la investigación, se eligen 6 empresas representativas del sector antes mencionado y se elabora una guía para la recolección de información, que dé cuenta de la forma en la cual se está trabajando con las herramientas enunciadas anteriormente. Dicha guía se elabora, retomando y adaptando aspectos importantes de la técnica del balanced scorecard, de gran aplicación en el ámbito empresarial. También, se define la realización de una prueba piloto que permita su efectiva corrección, para aplicarla luego en las empresas que conforman la muestra. Con base en la información que arroje este instrumento, se iniciará el proceso de análisis de la misma y sus conclusiones, enfatizando en el papel que ha jugado el manejo de la terminología por dichas empresas y su relación con la gestión del conocimiento.
1. Introducción
En la actualidad se lleva a cabo la investigación sobre "la incidencia de la gestión del conocimiento en el desarrollo y avance de las empresas de Medellín entre 1995 y 2001". Para el desarrollo de ésta, se han definido como herramientas de medición de dicha gestión del conocimiento, el aprendizaje organizacional, la normalización, la documentación, la gestión tecnológica y la terminología. Entendiendo, además, la gestión del conocimiento como el óptimo aprovechamiento de los activos intangibles y del capital intelectual de una empresa, con miras a obtener mayores resultados y utilidades.
Es importante aclarar, además, cómo en esta investigación se concibe la gestión del conocimiento, no como aquella estrategia de implementar software comercial sobre la gestión del conocimiento, sino como la forma en la cual se gestionan dentro de los diferentes procesos de la empresa, mecanismos mediante los cuales se pueda aprovechar de una forma inteligente todo el conocimiento que se maneja en la institución.
La presente exposición tiene por objeto destacar el papel que juega la gestión del conocimiento en la empresa y dentro de esta gestión, resaltar el papel que cumple la terminología como una de las herramientas claves para medir el grado de incidencia que juega la misma como parte de la gestión del conocimiento y como posibilitadora del desarrollo y avance en las empresas.
2. La gestión del conocimiento en la empresa
Como se precisó inicialmente, la investigación que se está desarrollando va encaminada a mirar cómo ha sido la incidencia de la gestión del conocimiento en el desarrollo y avance de las empresas de Medellín entre 1995 y 2001. Por tanto, resulta indispensable definir lo qué es la gestión del conocimiento como elemento clave que estimula el desarrollo de las empresas.
Ante el nuevo panorama que plantea el mundo globalizado de hoy, la sociedad del conocimiento se manifiesta como factor decisivo en el desarrollo y avance de las instituciones. Las nueva tendencias a favor de la utilización, creación y aprovechamiento de nuevos saberes, apuntan en favor del desarrollo económico y social de muchas regiones del planeta. Y es que la sociedad del conocimiento se caracteriza por el compartir los conocimientos de los individuos con el propósito de crear valor e innovación, lo cual se transformará en productos, servicios y por supuesto en una mejor calidad de vida.
A la par con el desarrollo de la sociedad del conocimiento, surge una nueva tendencia y estrategia empresarial que estimula el aprovechamiento de todos los conocimientos que se posean en una institución y el aprovechamiento del capital intelectual de todos y cada uno de los individuos que las conforman. Esta nueva perspectiva se conoce con el nombre de gestión del conocimiento. Son muchas las concepciones que se pueden encontrar sobre lo que es la gestión del conocimiento como tal, son muchas las miradas y precisiones sobre lo que es y lo que significa para la empresa. Es indudable la importancia e influencia que tiene la gestión del conocimiento y con ella la identificación de los activos intangibles y la valoración del capital intelectual, elementos que están estrechamente relacionados con esta nueva tendencia de gestionar el conocimiento. Pero, ¿con qué tipo de conocimiento se requiere trabajar para lograr una eficiente gestión del mismo...?
Al abordar algunas de las elaboraciones conceptuales de lo que se asume como gestión del conocimiento, se llega a establecer cómo la gestión del conocimiento puede estar asociada con todo lo atinente a la organización centrada en procesos de aprendizaje, a la gestión de los recursos humanos, a la cultura organizacional, a la gestión de tecnologías de la información, a los procesos y a la reingeniería en sí. La anterior apreciación va muy acorde con el enfoque que Gloria Ponjuán Dante le da a esta nueva estrategia administrativa en el sentido de incluir dentro de la gestión del conocimiento "elementos asociados a: la gestión de recursos humanos, la cultura organizacional y la organización orientada al aprendizaje, la tecnología de información, las intranets y groupwares; los sistemas de información en las organizaciones y, en especial, los de inteligencia; los procesos y la reingeniería de procesos." [1]
También se pueden establecer como formas de gestionar el conocimiento, los procesos de creatividad e innovación de las empresas, el conocimiento que se puede asimilar de los clientes, el desarrollo del aprendizaje y las habilidades intelectuales y de investigación, todo ello complementado con las nuevas tecnologías de la información y con el fin de alcanzar de una forma más eficiente los objetivos y metas trazados en ella tal como lo expresa R. Youn: "la gestión del conocimiento integra en un proceso único las áreas de creatividad e innovación, el conocimiento consumidor/cliente, industria/dominio, las mejores prácticas, el desarrollo del aprendizaje y de las competencias, la investigación y desarrollo, los valores y objetivos orientados al consumidor, el conocimiento intelectual, la contabilidad del capital, etc., con tecnologías radicalmente nuevas de comunicación y de groupware." [2]
De forma similar expertos como Antoni M. Güell, en el libro "Homo Faber, Homo Sapiens", resaltan la gestión del conocimiento como "El conjunto de procesos que permiten utilizar el conocimiento como factor clave para añadir y generar valor". La gestión del conocimiento va mucho más allá del almacenamiento y manipulación de datos. Conforme a la definición de Marshall, Prusak y Shpilberg, la gestión del conocimiento es "la tarea de reconocer un activo humano enterrado en las mentes de las personas y convertirlo en un activo empresarial al que puedan acceder y pueda ser utilizado por un mayor número de personas, de cuyas decisiones depende la empresa." [3]
Resulta interesante, además, rescatar las reflexiones realizadas por la estudiante Arilog Regina Pabón, auxiliar de la investigación, con relación a lo que se puede entender como gestión del conocimiento: " La gestión del conocimiento es la creación de conocimiento organizacional (Nonaka, 1995) o la capacidad de la organización para generar nuevos conocimientos, diseminarlos entre los miembros de la misma y materializarlos en productos, servicios y sistemas. Gestionar el conocimiento comprende la labor de generar, buscar, almacenar, incorporar, representar, mantener, transformar, consolidar, organizar, proteger, transferir, compartir, comprender y divulgar el conocimiento (tanto tácito, extrínseco, y el conocimiento específico).
La gestión del conocimiento supone trabajar en equipo, compartir conocimientos, crear nuevos estilos de dirección, compromisos, etc. que generen una nueva cultura en la organización, que facilite compartir todos los tipos de conocimientos entre todos sus integrantes para alcanzar las metas y objetivos de la organización de la forma más eficaz posible, sin distinción de niveles jerárquicos tradicionales, siendo la cultura de la organización el elemento clave de toda organización.
En la actualidad, hay al menos dos factores a favor de la implementación de procesos de gestión del conocimiento:
1. Una mayor conciencia de los gerentes hacia la información como un recurso mas de la organización y como fundamento del capital intelectual.
2. El avance tecnológico en informática documental, telemática y la integración de ambos a partir de Internet y de las intranets.
En las organizaciones se ha valorado el recurso humano como algo dinámico. Sin embargo, se valora más la capacidad de aprendizaje que los conocimientos adquiridos. Es más importante aprender, ya que esto significa conocer.
En resumen, las organizaciones disponen de un recurso vital e intangible que les permite desarrollar su actividad esencial; ese recurso es el conocimiento. Este reside en el sistema de procesos que lleva a la materialización de los bienes o servicios. Un sistema de gestión del conocimiento permite la reutilización de la información almacenada en la organización y su incorporación en los procesos funcionales y operacionales, integrando los sistemas de información existentes, permitiendo la durabilidad de la información y el conocimiento, y generando competencias sostenibles en el tiempo.
Los soportes básicos del conocimiento son: los recursos humanos que intervienen en los procesos de producción o de soporte organizacional (formación, capacidades, cualidades personales, entre otras), la información manejada en dichos procesos, que capacita a estas personas a incrementar su formación o habilidades para el desarrollo de sus tareas.
Las condiciones necesarias para la creación de un entorno de conocimiento como una red de orden superior que enlaza los recursos constituidos por: la calidad del recurso humano, la capacidad de gestionar la información y la habilidad del modelo organizativo para implementar e integrar las herramientas, técnicas y métodos adecuados." [4]
En términos generales, se puede definir la gestión del conocimiento como aquella nueva forma de optimizar los diferentes procesos y procedimientos que se realizan en una empresa, teniendo como base no solo el conocimiento que aparece contenido en los documentos impresos, digitales, electrónicos, etc., sino también aquel tipo de conocimiento que está en cada uno de los individuos y actividades que se desarrollan cotidianamente dentro de la empresa. Es ahí donde se introduce lo que se conoce como la gestión de recursos intangibles y del capital intelectual. Entendiendo los recursos intangibles como aquellas "habilidades y experiencias poseídas por los empleados y no protegidas legalmente. Pueden a su vez incluir una base de clientes importante, lealtad de los clientes, políticas, procedimientos, cultura, situación geográfica apropiada, buena posición de mercado, etc. [5]
Por su parte, el capital intelectual es definido por Brooking como "la combinación de activos inmateriales que permiten funcionar a la empresa y los divide en 4 categorías :
Activos de mercado (marcas, clientes, repetibilidad del negocio, reserva de pedidos, canales de distribución, licencias, franquicias, etc.
Activos de propiedad intelectual (know-how, secretos de fabricación, copyright, las patentes y derechos del diseño, marcas de fábrica y de servicio)
Activos centrados en el individuo (pericia colectiva, capacidad creativa, habilidad para resolver problemas, liderazgo, capacidad empresarial y de gestión.
Activos de infraestructura (tecnologías metodologías y procesos que hacen funcionar la empresa como son la cultura corporativa, el cálculo de riesgos, los métodos de dirección de la fuerza de ventajas, la estructura financiera, las bases de datos de información sobre el mercado, los clientes y los sistemas de comunicación." [6]
3. El papel de la terminología en la empresa
Es indudable la importancia que juega el manejo eficiente de la terminología dentro de la empresa, como vehículo conductor de una adecuada comunicación dentro de los diferentes procesos que se desarrollan dentro y fuera de la misma. En la empresa se interrelacionan una serie de sectores, caracterizados por un manejo terminológico específico. Se puede observar cómo dentro de una misma institución se pueden encontrar varios grupos: el grupo de los profesionales expertos monolingües, empleados bilingües, obreros y personal de apoyo. Cada uno de estos grupos maneja una terminología específica que los diferencia de los demás. Si se cuenta con una adecuada sistematización de dichas terminologías, se puede fundamentar un sistema de comunicación que oriente los diferentes procesos de intercambio de información entre los diversos grupos de la empresa. En los países europeos por ejemplo, se ha iniciado la creación de bancos de datos terminológicos, en los cuales está sistematizada toda la terminología que se emplea en las empresas, lo cual facilita la comunicación entre los individuos que las conforman y, por ende, los procesos que se desempeñan entre ellos. Al respecto Heribert Picht ilustra lo siguiente: "No cabe duda, la empresa es uno de los productores y consumidores más importantes de terminologías. Estas, a su vez entran como constituyente en la comunicación interna y externa de la empresa. Así, la terminología es una herramienta en el conjunto del proceso productivo y debe considerarse como factor de producción "sui generis". Producir y vender un producto sin documentación es impensable; hoy día, la documentación forma parte integrante del producto, y en muchos sectores de servicio y consulta, la documentación misma representa el producto. De ahí se puede deducir que el descuido de la terminología equivale a una disminución a priori del producto." [7]
La influencia que ejerce el debido manejo de la terminología en la empresa es un factor decisivo en la obtención de resultados y de la productividad, de ahí la importancia de la terminología como factor de desarrollo de una entidad. Sin terminología, no hay comunicación profesional y si no hay comunicación profesional, no se pueden establecer canales de comunicación que le den vía a los diferentes procesos de interacción y de intercambio de ideas que conducen a una eficiente producción empresarial. Aunque todavía se tiene una conciencia precaria del papel que cumple la terminología como uno de los pilares que garantice el éxito y desarrollo de una empresa, ya se han empezado a implementar aplicaciones terminológicas, tales como la elaboración de bancos de datos terminológicos en varias empresas de países europeos, lo cual por supuesto ha redundado en el mejoramiento en la rentabilidad, así como en la calidad de los productos y servicios. Como ilustración sobre lo que puede significar el papel de la terminología la empresa, se retoma una experiencia de una entidad argentina en la cual se están empezando a introducir estrategias que conducen a la optimización de la terminología, como factor importante para el desarrollo de la misma.
"Pensamos que, cuando el BDT esté activo, la empresa logrará los siguientes resultados: 1. Mejora en la calidad de los servicios de inspección de tubulares, 2. Disminución del tiempo de preparación de informes de inspección para el cliente, 3. Nuevos modos de utilización de la capacidad de los empleados debido al ahorro de tiempo, producto de una mejora en la comunicación. 4. Como resultado de lo anterior, una visible mejora de la relación costo/beneficio.
Con esto habremos demostrado el importante rol de la terminología para optimizar las actividades empresariales y, por lo tanto, la rentabilidad y la calidad de productos y servicios" [8]
4. Importancia de la terminología como herramienta de la gestión del conocimiento
El manejo óptimo de la información y el conocimiento que garanticen una mayor efectividad y desarrollo de las empresas, y la manera como dicha información y conocimiento se transfieren y transforman, es una constante en la gestión del conocimiento.
La terminología se encuentra presente allí como garante y herramienta fundamental que proporciona la claridad conceptual necesaria e indispensable para que esta transferencia y transformación se den sin obstáculos ni desfases de tipo terminológico, que en un momento determinado puedan interrumpir este proceso vital en el prestigio y evolución de las empresas. Dicho proceso se encuentra en la comunicación especializada, y para que ésta se dé en forma adecuada, no pueden presentarse ambigüedades conceptuales, sino, por el contrario, armonía conceptual, que es por lo que aboga la terminología como disciplina de estudio y herramienta de la gestión del conocimiento.
Resulta necesario, entonces, recalcar que en este proceso de transferencia y transformación del conocimiento en y entre las empresas, la comunicación que se da, es una comunicación especializada que requiere una terminología específica normalizada; es decir, que tanto dentro de la empresa como del contacto de ésta con otras empresas, los términos que se empleen para designar los diferentes conceptos deben ser exactamente los mismos, de tal manera que se pueda garantizar que al hablar de un concepto determinado en una empresa específica, se entienda lo mismo entre las personas que lo manejan en esta misma empresa o entre las personas que lo manejan en otras empresas diferentes.
Es muy importante el manejo de la terminología normalizada o, en otros términos, convenida entre las empresas, puesto que se ha presentado el caso en que dos partes enfrascadas en una discusión terminológica, se percatan que se encuentran utilizando el mismo término, pero el concepto que cada parte posee del término es diferente; es decir, utilizan el mismo término para designar realidades o conceptos diferentes.
De lo anterior puede inferirse que el papel de la terminología como disciplina de estudio y herramienta de la gestión del conocimiento, es el de armonizar (normalizar) los conceptos específicos en y entre las empresas, de tal manera que al compartir sus conocimientos no se originen problemas de tipo conceptual, facilitando así el proceso de la gestión del conocimiento y, por ende, el desarrollo y avance de las empresas.
5. La terminología en el intercambio de capital intangible e intelectual en un ámbito monolingüe
Para que el intercambio de capital intangible e intelectual se dé en forma adecuada entre las diferentes empresas de un mismo país o de una misma comunidad lingüística, resulta necesario la realización de un trabajo terminológico monolingüe que normalice los conceptos compartidos por dichas empresas en sus comunicaciones especializadas, de tal manera que puedan cumplir a cabalidad con este importante factor comunicacional en el proceso de transferencia y transformación de conocimiento en un ámbito monolingüe.
6. La terminología en el intercambio de capital intangible e intelectual en un úmbito plurilingüe
Al tomar como referencia empresas de diferentes países y diferentes comunidades lingüísticas, ya no es suficiente con el trabajo terminológico monolingüe. Aquí resulta necesario un trabajo mancomunado plurilingüe que, de igual manera que el monolingüe, normalice los conceptos compartidos entre las diferentes empresas. Además de este trabajo terminológico, surge un elemento de vital importancia en el intercambio internacional de capitales como lo es la traducción en el ámbito de la comunicación especializada, la cual debe ser realizada por personal profesional formado en traducción como disciplina de estudio y no sólo, y simplemente, por personal bilingüe sin formación profesional en ésta.
7. La terminología en la gestión del conocimiento
Teniendo como base el conocimiento sobre el papel que juegan tanto la terminología como la gestión del conocimiento dentro de la actividad empresarial, se puede llegar a establecer una interesante relación que contribuya a determinar la incidencia que pueden tener estos aspectos en el desarrollo y avance de una empresa.
Si se concibe la gestión del conocimiento como aquella estrategia mediante la cual se valen las empresas para el mejor aprovechamiento de todos los conocimientos que se generen, utilicen y transmitan en la misma, para la optimización de su producción, entonces la terminología entrará a formar parte en este proceso de creación, utilización y transmisión de conocimientos, ya que como se expresó anteriormente, la terminología puede llegar a ejercer una especial incidencia en el mejoramiento de los procesos de comunicación y en los procesos de creación de nuevas denominaciones para la nueva producción que se realice, así como la sistematización de todos los términos y conceptos que se empleen durante todas las actividades empresariales, tal como lo expresa Heribert Picht: "Es natural que el desarrollo de conocimientos en relación con productos nuevos y específicos de una empresa sea más rápido que el que tiene lugar en la especialidad en general. Con cada invento y su aplicación a un producto nuevo, surge la necesidad de dar nombres a nuevos objetos y conceptos en todas las lenguas incluidas en el banco. Por lo tanto, el mantenimiento de las existencias terminológicas representa el elemento cualitativo del que no se debe prescindir nunca. El abandono de la actualización del banco queda visible muy pronto en la confusión en el uso de la terminología en el momento de producir textos sobre estos productos nuevos. Este hecho pone de manifiesto que el mantenimiento del BDT de la empresa, con frecuencia, no sólo consiste en el aumento de las existencias de términos, sino también en la deliberada planificación terminológica con todas las lenguas del BDT." [9]
La elaboración de un BDT (banco de datos terminológicos) en la empresa, es uno de los mecanismos de control terminológico más empleados en diferentes entidades de todo el mundo y precisamente dentro de la investigación sobre la incidencia de la gestión del conocimiento en el desarrollo de las empresas de Medellín, se indagará sobre el estado del manejo de la terminología en las empresas definidas como muestra, con el fin de detectar las fortalezas y debilidades que se presentan en torno al manejo adecuado de la terminología, la comunicación profesional y la sistematización de las mismas como partes constitutivas de los procesos fundamentales de producción.
Por otra parte, al retomar lo expresado por Elvia Rosa Castrillón, integrante de la investigación en su fase inicial, puede establecerse cómo "el manejo de la comunicación, no sólo en la empresa, sino también en la comunidad local, nacional e internacional, debe hacerse teniendo en cuenta el uso correcto del idioma, no sólo en la lengua materna sino también en otras lenguas, para hacer más efectiva y eficiente esa comunicación, considerando que una buena comunicación profesional y altamente especializada dependen del conocimiento y de la información empleados.
El lenguaje especializado se constituye entonces en el puente principal para el acceso a la información y por consiguiente al conocimiento que se produce en las diferentes disciplinas. En consecuencia, se ha convertido en un instrumento básico para el análisis y la recuperación de información.
La sociedad de hoy y, por ende, las empresas que contribuyen con su trabajo a su fortalecimiento requiere de modelos precisos, que permitan lograr un buen desempeño de la empresa a través de la competitividad, ya que ésta en cualquier medio es cada vez más exigente. Si ya no vivimos en la era de la información, sino en la del conocimiento, es necesario saber cómo se genera ese conocimiento y cuáles son los medios empleados para transmitirlo adecuadamente.
El conocimiento y su gestión son, hoy en día, el medio a través del cual se mueve la competitividad empresarial tan importante para el progreso de la empresa para lograr de esta manera que las ideas, las personas y la tecnología junto con una eficaz gestión del conocimiento sea capaz de inventar y gestionar sistemas eficientes que permitan la transmisión, el desarrollo y la innovación continua.
La implementación de la gestión del conocimiento sin duda elevará la organización del proceso de la empresa si se tienen en cuenta construir modelos de gestión del conocimiento con herramientas basadas en una apreciación centrada en las personas porque son ellas quienes están al mando del progreso de la misma.
De muy poco sirve el conocimiento generado en una organización si no está disponible y no se divulga entre sus miembros en el momento adecuado, en el lugar adecuado, para la persona adecuada y con el coste adecuado. Lo anterior, entonces, hace pensar entonces que todo proceso de gestión del conocimiento debe estar soportado paralelamente por una adecuada gestión de la información.
La integración del conocimiento en las prácticas del día a día, de acuerdo con la manera como se gestiona el conocimiento en la empresa o en la cotidianidad profesional, puede aplicarse adecuadamente en las actividades realizadas si se cuenta con la metodología adecuada. Los procesos que realiza la empresa deben servir para aprovechar el conocimiento que se tiene y la adquisición de nuevos conocimientos en torno a todos los eventos y avances que se lleven a cabo, esto se logra a partir de una recuperación de datos que permita mostrar cómo se ha realizado su almacenamiento, si es eficiente o no, para distribuir y compartir adecuadamente la información y de esta manera desarrollar capacidades de innovación y de gestión del conocimiento, ya que es un reto de la sociedad actual y una demanda social latente y real." [10]
8. La terminología como una de las herramientas para medir la gestión del conocimiento en las empresas
Al determinar a la terminología como una de las herramientas mediante las cuales se pueda medir la incidencia de la gestión del conocimiento en el desarrollo y avance de las empresas de Medellín entre 1995 y 2001, surge la necesidad de investigar los posibles métodos y formas de control terminológico que ya existan y se hubieran aplicado satisfactoriamente en otras empresas. Como primera medida en la metodología se toman en cuenta los siguientes aspectos:
Tareas comunicativas mono y multilingües de traductores, secretarias bilingües o plurilingües, como las de los demás ejecutivos y empleados de la empresa, que se dediquen a la dirección, investigación, desarrollo, venta y publicidad.
Tipo de información terminológica que manejen los distintos grupos de personas de acuerdo con su perfil profesional o laboral.
Idiomas que manejan.
En qué idioma realizan sus informes profesionales o de investigación.
Terminologías establecidas para cada área de la empresa.
Existencia de lenguajes documentales o productos terminológicos, como bancos de datos terminológicos, diccionarios especializados, etc.
Intercambio y actualización en la utilización de nuevas terminologías.
Por otra parte, la empresa que implemente un sistema de gestión del conocimiento debe concebir un proceso sistemático de determinación de la información (auditoría de la información) para asegurar que ésta circule apropiadamente por las diferentes instancias de la organización; así la empresa solamente recibirá aquella información que sea pertinente y relevante para sus intereses, reduciendo de esta manera el ruido y silencio documentales. En este orden de ideas, la gestión del conocimiento es una nueva modalidad de optimización de los diversos procesos que se desarrollan dentro de toda empresa y como tal debe ser susceptible de medirse bajo diferentes enfoques.
Para el caso específico de la terminología, el estado de ésta puede servir como indicador de la gestión del conocimiento dentro de las empresas. En particular, se puede medir el estado de desarrollo de los siguientes trabajos en la organización:
El trabajo terminológico llevado a cabo por distintos tipos de especialistas con el fin de delimitar y estructurar un lenguaje preciso y lo menos ambiguo posible que facilite la comunicación entre expertos en diversas áreas del saber.
La estructuración sistemática de dicha información y su representación en diccionarios, glosarios, colecciones y bases de datos terminológicos en la comunicación especializada.
La recopilación de tal información para fines de traducción y de interpretación, para la producción de textos como parte de la comunicación especializada y para la gestión de la información experta.
Con base en estos aspectos preliminares, se procedió a construir un instrumento de medición, a partir de parámetros terminológicos. Dicha construcción, se realizó en varias etapas. Cada etapa se subdividía en: búsqueda y recuperación de información, análisis de la información, elaboración de instrumento preliminar de medición, discusión y análisis del instrumento de medición (por parte de un experto en terminología y un experto en diseño de indicadores) y, por último, ajustes y correcciones al instrumento preliminar, aplicando los análisis realizados.
La elaboración del instrumento de medición con la herramienta de la terminología se estructura dentro de un proceso en el cual se han seguido una serie de etapas mediante las cuales se han delineado aspectos que han permitido mirar la gestión de la terminología en las empresas que conforman la muestra de la investigación:
Etapa 1. En ésta se logran esbozar algunos indicadores terminológicos, tales como:
Área(s) o disciplina(s) específicas de trabajo.
Fuentes bibliográficas que se emplean.
Identificación de terminología específica que se maneja.
Términos que potencialmente podrían incluirse dentro de la terminología específica.
Precisión y armonía entre la denominación y el concepto.
Presencia de sinonimia y polisemia.
Uso de terminología técnica y terminología técnica de vulgarización según las diferentes esferas de trabajo.
Revisión terminológica.
Precisión de sinónimos entre denominación y concepto.
Manejo de terminología bilingüe/plurilingüe.
Precisión de terminología bilingüe/plurilingüe.
Etapa 2. Con base en los análisis realizados en la Etapa 1, se construye un esquema de indicadores terminológicos en la gestión del conocimiento de la empresa, tal como se puede apreciar en algunos ejemplos de dichos indicadores, tomados con base en la gestión de proyectos de normalización terminológica de normas ISO/CD 15188.
1. Empleo de servicios profesionales terminológicos por parte de la empresa.
(La empresa no cuenta con este tipo de servicios y utiliza los servicios disponibles en el medio).
2. Creación de un servicio terminológico profesional en la empresa.
(La empresa no cuenta con este servicio y decide crearlo).
3. Empleo de mecanismos para mantenimiento, revisión y control de la terminología específica manejada en la empresa
(La empresa dispone de mecanismos para realizar dichas tareas).
4. Delimitación clara de la terminología (monolingüe/plurilingüe) empleada en la empresa.
(La empresa tiene claramente delimitada toda la terminología que se maneja en ella).
5. Elaboración/mantenimiento de un manual terminológico propio de la empresa.
(La empresa dispone de su propio manual de terminología).
6. Validación por parte de un experto, de la terminología empleada en la empresa.
(Toda la terminología específica que se maneja en la empresa, se encuentra validada por parte de un experto).
7. Creación de sistemas de conceptos.
(Toda la terminología específica que se maneja en la empresa, se encuentra representada esquemáticamente en un sistema de conceptos).
Etapa 3. Con base en los análisis realizados en la Etapa 2, se construyen otros esquemas, en los cuales los números del 1 al 5 que aparecen entre paréntesis, corresponden a los valores asignados a cada posible respuesta: Lo cual se puede apreciar en el ejemplo que se presenta a continuación:
INDICADORES TERMINOLÓGICOS EN LA GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO DE LA EMPRESA
1. En la empresa se emplean servicios profesionales terminológicos.
__ Siempre (5)
__ Casi siempre (4)
__ A veces (3)
__ Casi nunca (2)
__ Nunca (1)
2. En la empresa resulta importante la creación de un servicio profesional terminológico.
__ Muy de acuerdo (5)
__ De acuerdo (4)
__ Ni en acuerdo, ni en desacuerdo (3)
__ En desacuerdo (2)
__ Muy en desacuerdo (1)
3. En la empresa se emplean mecanismos para mantenimiento, revisión y control de la terminología específica manejada en la misma.
__ Siempre (5)
__ Casi siempre (4)
__ A veces (3)
__ Casi nunca (2)
__ Nunca (1)
4. La empresa tiene claramente delimitada la terminología (monolingüe/pluringüe) que se maneja en ella.
__ Muy de acuerdo (5)
__ De acuerdo (4)
__ Ni en acuerdo, ni en desacuerdo (3)
__ En desacuerdo (2)
__ Muy en desacuerdo (1)
Etapa 4. Con base en los análisis realizados en la Etapa 3, se construye un esquema que presenta el objetivo de la medición de la gestión de la terminología en la empresa, una precisión terminológica y la definición de indicadores correspondientes:
INDICADORES TERMINOLÓGICOS EN LA GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO DE LA EMPRESA
Objetivo:
Identificar las fortalezas y falencias que presentan las empresas de Medellín en cuanto a la utilización de la terminología como herramienta de la gestión del conocimiento.
Precisión terminológica:
Concepto: unidad del pensamiento que abarca las características comunes asignadas a objetos (Arntz, R; Picht, H., 1995: 58).
Definición: determinación de un concepto con medios lingüísticos (Arntz, R; Picht, H., 1995: 87).
Denominación: designación, formada por un mínimo de una palabra, de un concepto en el lenguaje especializado (Arntz, R; Picht, H., 1995: 58).
Lenguaje especializado: área de la lengua que aspira a una comunicación unívoca y libre de contradicciones en un área especializada determinada y cuyo funcionamiento encuentra un soporte decisivo en la terminología establecida (Arntz, R; Picht, H., 1995: 28).
Recurso terminológico: producto de un trabajo terminológico. Entre ellos se cuentan: glosarios, diccionarios, tesauros, bases de datos, CD-ROMs, etc.
Sistema de conceptos: conjunto de conceptos entre los cuales o existen o se han establecido relaciones formando así un todo coherente (Arntz, R; Picht, H., 1995: ).
Término: 1. sinónimo de denominación. 2. unidad constituida por su concepto y su denominación (Arntz, R; Picht, H., 1995: 58).
Terminología: 1. conjunto completo de conceptos de un área especializada y sus denominaciones (Arntz, R; Picht, H., 1995: 27). 2. disciplina que tiene por objeto el estudio sistemático, mono o multilingüe, de los conceptos de un área especializada (Bastin, G. et al., 1999: 292).
Trabajo terminológico: actividad que tiene como finalidad la producción de glosarios, diccionarios, tesauros, bases de datos, CD-ROMs, etc. (Fedor de Diego, A., 1995).
Indicadores:
1. Trabajo terminológico
1.1. Número de trabajos terminológicos realizados en la empresa.
1.2. Número de trabajos terminológicos realizados en la empresa por parte de personal de la misma capacitado para ello.*
1.3 Número de trabajos terminológicos realizados en la empresa por parte de personal de la misma no capacitado para ello.
1.4. Número de trabajos terminológicos realizados en la empresa por parte de personal externo de la misma capacitado para ello.
1.5. Número de trabajos terminológicos realizados en la empresa por parte de personal externo de la misma no capacitado para ello.
1.6. Enumere otras categorías y su respectiva cantidad que no se indagan en este apartado y que usted considera importantes en la empresa.
* Se entiende como personal capacitado, aquellas personas con formación en la terminología como disciplina de estudio.
Etapa 5. Con base en los análisis realizados en la Etapa 4, se construye otro esquema esquema, en el cual los números del 1 al 5 que aparecen entre corchetes, corresponden a los valores asignados, por parte de un experto en terminología y a las diferentes variables e indicadores:
INDICADORES TERMINOLÓGICOS EN LA GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO DE LA EMPRESA
Objetivo:
Identificar las fortalezas y falencias que presentan las empresas de Medellín en cuanto a la utilización de la terminología como herramienta de la gestión del conocimiento.
Precisión terminológica:
Actividad terminológica: rastreo, análisis y sistematización de conceptos de un área especializada.
Concepto: unidad del pensamiento que abarca las características comunes asignadas a objetos (Arntz, R; Picht, H., 1995: 58).
Definición: determinación de un concepto con medios lingüísticos (Arntz, R; Picht, H., 1995: 87).
Denominación: designación, formada por un mínimo de una palabra, de un concepto en el lenguaje especializado (Arntz, R; Picht, H., 1995: 58).
Lenguaje especializado: área de la lengua que aspira a una comunicación unívoca y libre de contradicciones en un área especializada determinada y cuyo funcionamiento encuentra un soporte decisivo en la terminología establecida (Arntz, R; Picht, H., 1995: 28).
Recurso terminológico: producto de un trabajo terminológico. Entre ellos se cuentan: glosarios, diccionarios, tesauros, bases de datos, CD-ROMs, etc.
Sistema de conceptos: conjunto de conceptos entre los cuales o existen o se han establecido relaciones formando así un todo coherente (Arntz, R; Picht, H., 1995: 103).
Término: 1. sinónimo de denominación. 2. unidad constituida por su concepto y su denominación (Arntz, R; Picht, H., 1995: 58).
Terminología: 1. conjunto completo de conceptos de un área especializada y sus denominaciones (Arntz, R; Picht, H., 1995: 27). 2. disciplina que tiene por objeto el estudio sistemático, mono o multilingüe, de los conceptos de un área especializada (Delisle, J. et al., 1999: 292).
Trabajo terminológico: actividad que tiene como finalidad la producción de glosarios, diccionarios, tesauros, bases de datos, CD-ROMs, etc. (Fedor de Diego, A., 1995).
Traducción: 1. resultado del acto de transferir el sentido de un texto escrito, de una lengua a otra. 2. disciplina que se ocupa del estudio teórico y práctico de la transferencia del sentido de un texto escrito, de una lengua a otra.
Indicadores:
I- Actividad terminológica [5]
1. Número de rastreos terminológicos realizados en la empresa. [5]
2. Número de rastreos terminológicos realizados en la empresa por parte de personal de la misma capacitado para ello.* [3]
3 Número de rastreos terminológicos realizados en la empresa por parte de personal de la misma no capacitado para ello. [3]
4. Número de rastreos terminológicos realizados en la empresa por parte de personal externo de la misma capacitado para ello. [3]
5. Número de rastreos terminológicos realizados en la empresa por parte de personal externo de la misma no capacitado para ello. [3]
6. Número de análisis terminológicos realizados en la empresa. [5]
7. Número de análisis terminológicos realizados en la empresa por parte de personal de la misma capacitado para ello. [3]
8 Número de análisis terminológicos realizados en la empresa por parte de personal de la misma no capacitado para ello. [3]
9. Número de análisis terminológicos realizados en la empresa por parte de personal externo de la misma capacitado para ello. [3]
10. Número de análisis terminológicos realizados en la empresa por parte de personal externo de la misma no capacitado para ello. [3]
11. Calidad de los rastreos terminológicos realizados en la empresa. [5]
12. Calidad de los análisis terminológicos realizados en la empresa. [5]
13. Enumere otras categorías y su respectiva cantidad que no se indagan en este apartado y que usted considera importantes en la empresa. [1]
* Se entiende como personal capacitado, aquellas personas con formación en la terminología como disciplina de estudio.
Etapa 6. Con base en los análisis realizados en la Etapa 5, se construye el siguiente esquema, dividido en tres secciones, las primeras dos secciones (glosario y encuesta) se envían a un empresa de Medellín para realizar una prueba piloto, la tercera sección, será en la que se medirá los resultados obtenidos en la segunda sección (encuesta):
EJEMPLO DE LA ENCUESTA:
V. INFORMACIÓN SOBRE TERMINOLOGÍA
Objetivo: determinar en qué medida la empresa tiene conocimiento y aplica la terminología como herramienta de la gestión del conocimiento.
Actividad: actividad terminológica
1. Cuántos rastreos terminológicos se realizan en la empresa: |
1995 |
1996 |
1997 |
1997 |
1998 |
1999 |
2000 |
2001 |
1.1. por parte de personal interno capacitado en terminología * |
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1.2. por parte de personal interno no capacitado en terminología |
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1.3. por parte de personal externo capacitado en terminología |
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1.4. por parte de personal externo no capacitado en terminología |
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1.5. Otros (especifique) |
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* Se entiende como personal capacitado, aquellas personas con formación en la terminología como disciplina de estudio.
2. Cuántos análisis terminológicos se realizan en la empresa: |
1995 |
1996 |
1997 |
1997 |
1998 |
1999 |
2000 |
2001 |
2.1. por parte de personal interno capacitado en terminología * |
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2.2. por parte de personal interno no capacitado en terminología |
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2.3. por parte de personal externo capacitado en terminología |
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2.4. por parte de personal externo no capacitado en terminología |
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2.5. Otros (especifique) |
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Actividad: trabajo terminológico
3. Cuántos trabajos terminológicos se realizan en la empresa: |
1995 |
1996 |
1997 |
1997 |
1998 |
1999 |
2000 |
2001 |
3.1. por parte de personal interno capacitado en terminología * |
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3.2. por parte de personal interno no capacitado en terminología |
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3.3. por parte de personal externo capacitado en terminología |
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3.4. por parte de personal externo no capacitado en terminología |
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3.5. Otros (especifique) |
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Actividad: precisión terminológica
4. Cuántos conceptos se manejan en la empresa: |
1995 |
1996 |
1997 |
1997 |
1998 |
1999 |
2000 |
2001 |
4.1. que cumplen el principio de univocidad (es decir, un término que responde a un solo concepto, y un concepto que responde a un solo término) |
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4.2. que cuentan con definición |
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4.3. que no cuentan con definición |
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4.4. con equivalentes en otros idiomas |
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4.5. que se encuentran validados por parte de un experto |
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4.6. que no se encuentran validados por parte de un experto |
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4.7. acuñados por la empresa |
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4.8. ya existentes en el entorno pero con una connotación especial en la empresa |
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4.9. Otros (especifique) |
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Actividad: elaboración de traducciones
5. Cuántas traducciones se realizan en la empresa: |
1995 |
1996 |
1997 |
1997 |
1998 |
1999 |
2000 |
2001 |
5.1. por parte de personal interno capacitado en traducción * |
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5.2. por parte de personal interno no capacitado en traducción |
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5.3. por parte de personal externo capacitado en traducción |
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5.4. por parte de personal externo no capacitado en traducción |
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5.5. Otros (especifique) |
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* Se entiende como personal capacitado, aquellas personas con formación en la traducción como disciplina de estudio.
Actividad: elaboración de sistemas de conceptos
6. En lo referente a la elaboración de sistemas de conceptos, |
1995 |
1996 |
1997 |
1997 |
1998 |
1999 |
2000 |
2001 |
6.1. cuántos se realizan en la empresa |
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6.2. de cuántos conceptos se constituyen |
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6.3. cuántas veces se han revisado o actualizado |
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6.4. Otros (especifique) |
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GLOSARIO SECCIÓN V: TERMINOLOGÍA
Actividad terminológica: rastreo, análisis y sistematización de conceptos de un área especializada.
Concepto: unidad del pensamiento que abarca las características comunes asignadas a objetos.
Definición: determinación de un concepto con medios lingüísticos.
Denominación: designación, formada por un mínimo de una palabra, de un concepto en el lenguaje especializado.
Lenguaje especializado: área de la lengua que aspira a una comunicación unívoca y libre de contradicciones en un área especializada determinada y cuyo funcionamiento encuentra un soporte decisivo en la terminología establecida.
Recurso terminológico: producto de un trabajo terminológico. Entre ellos se cuentan: glosarios, diccionarios, tesauros, bases de datos, CD-ROMs, etc.
Sistema de conceptos: conjunto de conceptos entre los cuales o existen o se han establecido relaciones formando así un todo coherente.
Término: 1. sinónimo de denominación. 2. unidad constituida por su concepto y su denominación.
Terminología: 1. conjunto completo de conceptos de un área especializada y sus denominaciones. 2. disciplina que tiene por objeto el estudio sistemático, mono o multilingüe, de los conceptos de un área especializada.
Trabajo terminológico: actividad que tiene como finalidad la producción de glosarios, diccionarios, tesauros, bases de datos, CD-ROMs, etc.
Traducción: 1. resultado del acto de transferir el sentido de un texto escrito, de una lengua a otra. 2. disciplina que se ocupa del estudio teórico y práctico de la transferencia del sentido de un texto escrito, de una lengua a otra.
1. Se entiende como personal capacitado, aquellas personas con formación en la terminología como disciplina de estudio.
2. Se entiende como personal capacitado, aquellas personas con formación en la traducción como disciplina de estudio.
ETAPA 7. APLICACIÓN DE LA ENCUESTA EN LAS EMPRESAS:
En esta etapa se inició la aplicación del instrumento de investigación en las empresas que conforman la muestra, o sea en ISA, EMPRESAS PÚBLICAS DE MEDELLÍN, ICPC,SURAMERICANA DE SEGUROS,CONCONCRETO E INTEGRAL (Prueba Piloto).
Para efectos de la presente exposición, se analizará una de las empresas y se compartirá la experiencia de la misma en torno al trabajo terminológico.
GESTIÓN DE LA TERMINOLOGÍA EN LAS EMPRESAS PÚBLICAS DE MEDELLÍN
Al revisar el trabajo realizado por Empresas Públicas de Medellín, en el diligenciamiento del instrumento de investigación, y en especial en lo relacionado con la herramienta de la Terminología, se han realizado las siguientes apreciaciones :
De las preguntas realizadas, solo se responde a una parte de las mismas y en algunas respuestas solo aparecen datos en los años 2000 y 2001. Se puede apreciar además que en esta empresa han realizado un tesauro y que lo han ido actualizando en forma anual.
Es de destacar que la elaboración del tesauro por parte de las empresas públicas e Medellín, ha respondido a sistematizar, procesos de gestión del conocimiento que se llevan a cabo en la Empresa y en especial, aquellos procesos regidos por la definición de competencias y las necesidades de aprendizaje que requiere el personal para optimizar el desarrollo de su labor en los diferentes frentes de trabajo. A continuación se presenta la experiencia de las Empresas Públicas en cuanto al trabajo terminológico que se viene desarrollando en esta importante organización de la ciudad de Medellín.
9. Conclusiones
La gestión del conocimiento como nueva estrategia de carácter empresarial, está introduciendo nuevas formas de desempeño profesional en diferentes campos del saber, tales como la terminología, la documentación, la gestión tecnológica, la normalización y el aprendizaje organizacional. Todas y cada una de estas vertientes se manifiestan en una dinámica que permite que en las empresas se empiecen a tomar como parte de su patrimonio y fortalezas. La exploración del papel preponderante que juega la Terminología en una organización pueden llegar a determinar en varias ocasiones el nivel de entendimiento y éxito en los negocios, que en algunos casos puede convertirse en el principal obstáculo de entendimiento y por ende de definición de atractivas propuestas de éxito. Resulta interesante observar, como aspectos que hasta hace pocos años pasaban desapercibidos dentro de los procesos de desarrollo productivo de una empresa, ahora se estén manifestando como elementos claves para su crecimiento y desarrollo. Es el caso de los procesos de capacitación y actualización del personal que se desempeña en una organización. También es de vital importancia, la documentación de los conocimientos que tienen los individuos en el interior de una empresa, pues como ha ocurrido en varias ocasiones, en las empresas prescinden de los empleados con mayor conocimiento, debido en parte por que ya cumplen su ciclo y se jubilan llevándose consigo el caudal de conocimientos que han asimilado durante toda su vida productiva. Mediante la investigación sobre la incidencia de la gestión del conocimiento en el avance y desarrollo d las empresas de Medellín, se ha podido apreciar el valor tan importante que pueden alcanzar, la terminología, la documentación, el aprendizaje organizacional y la gestión tecnológica en una entidad y en forma especial en las Empresas Públicas de Medellín. Los procesos de gestión del conocimiento pueden dar origen a la realización de trabajos terminológicos, estimulando la comunicación profesional en los individuos que se desempeñan en una institución, así como la generación de instrumentos terminológicos, tales como tesauros, lenguajes documentales que contribuyan con la sistematización de la terminología que sirve de base para un mejor entendimiento y desempeño en los diferentes procedimientos y desempeños que se deben desarrollar en una organización. Lo cual por supuesto, redundará en la optimización y desarrollo de la empresa.
10. Bibliografía AGUADERO FERNÁNDEZ, Francisco. La sociedad de la información. Madrid: Acento, 1997. 96 p.
ARNTZ, Reiner. PICHT, Heribert. Introducción a la terminología. Madrid: Fundación Germán Sánchez Ruiperez : Pirámide, 1995. -- 384 p. BROOKING, A. El capital intelectual, el principal activo de las empresas del tercer milenio. Barcelona : Paidós, 1997. -- 250 p.
BUDIN, Gerhard. Wissensorganisation und Terminologie: die komplexität und Dymanik wissenschaf-Tlicher informations- und kommunikationsprozesse. Alemania : Narr Verlag, Tübingen, 1996.
CABRÉ, María Teresa. La terminología : teoría, metodología, aplicaciones. Barcelona : Antártida, 1993. 259 p.
CARDONA DE G., Bertha Nelly. Nuevos paradigmas para el acceso y uso de la información: la biblioteca virtual. // En: Revista Interamericana de Bibliotecología. Medellín. Vol. 19, no. 1 (ene-jun. 1996) ; p. 53
CASTRILLÓN, Elvia Rosa. Gestión del conocimiento.
CORNELLA, A. Los recursos de información: ventaja competitiva para las empresas / A. Cornella A. [s.l.] : McGraw-Hill, 1994.
DELISLE, Jean et al. (eds). Terminologie de la traduction / Translation terminology / Terminología de la traducción / Terminologie der Übersetzung. FIT Monograph Series. Amsterdam: John Benjamins Publishing Company, 1999.
FEDOR DE DIEGO, Alicia. Terminología. Teoría y práctica. Caracas: Equinoccio. Ediciones de la Universidad Simón Bolívar, 1995.
FRANCO TORRES, Diego. Balanced scorecard. -- Medellín : El autor, 2002. 4 p.
GRADILLAS, María. Propuesta para la formulación de una estrategia de gestión de conocimiento. Reverté, 2001.
GUELL, Antoni M. [et al.] Homo faber, homosapiens : gestión del capital intelectual. Barcelona Ediciones del Bronce, 1998. -- p. 67
ISO/CD 15188, Project management guidelines for terminology standardization.
PABON ANGEL, Arilog Regina. Competitividad y gestión del conocimiento
PICHT, Heribert. Terminología para la empresa y la industria. // En: IV Simposio Iberoamericano de Terminología / Riterm. Buenos Aires, 1994. p. 91-97
PONJUÁN DANTE, Gloria. Gestión, gestión de información, gestión del conocimiento... gestión del futuro // En: Ciencias de la información. -- La Habana. -- Vol. 30, no. 3 (Sept. 1999) ; p. 43.
POPP, Carolina. Banco de datos terminológicos para la industri |