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Índice por autores

 

 

Metodología de elaboración de terminologías bilingües en programas de memoria de traducción

Gabriel Quiroz
Carles Tebé
Teresa Cabré
Grupo IULATERM
Institut Universitari de Lingüística Aplicada
Universitat Pompeu Fabra

 

"La traduction est en train de vivre
sa révolution industrielle.

Il serait vain de s'acharner à le nier
et
sans doute même
peut-on s'en réjouir...."

Durieux, 1988, 148.

 

1. Introducción

En esta comunicación los autores presentamos una primera propuesta de interacción en la gestión de la traducción especializada y la terminología. Los resultados de esta propuesta proceden del proyecto de innovación docente “Integración de la docencia de terminología y traducción”, concedido por la Universitat Pompeu Fabra al grupo de profesores de terminología de la Facultad de Traducción y Interpretación. El modelo de interacción que proponemos consiste en desarrollar una metodología de trabajo que integre en un mismo proceso la elaboración de traducciones y de glosarios terminológicos para la traducción. El entorno a trabajo en qué se implementará esta metodología será un entorno de traducción asistida por ordenador, concretamente los denominados sistemas de memoria de traducción. Los sistemas de traducción asistida por ordenador basados en memorias de traducción han experimentado los últimos años un auge muy importante, y se implantan con gran velocidad en la mayoría de los entornos profesionales que resuelven traducciones especializadas. La mayoría de los programas de SMT [1] constan de una estructura modular que integra, entre otros elementos, uno en torno a traducción bilingüe y un gestor de bases de datos terminológicos. Hasta el momento, sin embargo, no hay trabajos publicados ni modelos pedagógicos que expliquen cómo interactuan textos y unidades terminológicas en estos nuevos entornos de trabajo, ni cómo uno y otro tienen que retroalimentarse mutuamente. En esta comunicación presentamos una propuesta de trabajo que integra elementos propios de la elaboración de traducciones y de la gestión de los glosarios terminológicos que están asociados.

Concretamente, expondremos:

Cómo aprovechar las posibilidades de gestión integrada de textos y términos que permiten las nuevas herramientas específicas para la traducción especializada.

Qué hace falta modificar de la metodología de trabajo en terminología para integrar la terminología en la traducción asistida por ordenador.

Qué consecuencias tendrán estos cambios en el ejercicio profesional del traductor.

 

2. La terminología en la traducción

No cabe duda que la terminología es un elemento clave de los textos y discursos especializados, como han señalado muchos autores (Sager, 1990; Kocourek, 1991; Cabré, 1992, 1999, 2002) y por lo tanto, también lo es para la traducción especializada (Maillot, 1981; Bédard, 1986; Durieux, 1988; Hans 1990; Sager, 1992; Wright, 1993; Durieux, 1997; Scarpa, 2001).

En consecuencia, es lógico que la resolución de problemas terminológicos ocupe una buena parte del esfuerzo que un traductor dedica a la traducción de un texto especializado. Algunos autores (Arntz, 1993, 5; Walker, 1993, 22) han estimado que cerca del 40% del tiempo invertido en una traducción se dedica a la resolución de problemas terminológicos, y subrayan que una gestión adecuada de la terminología en el proceso de traducción asegura no solamente unos niveles más altos de calidad en el texto, sino de productividad en el ejercicio de su trabajo.

Tradicionalmente, la necesidad de guardar los problemas terminológicos en la traducción ha conducido a la elaboración de dos tipos de recursos, claramente diferenciados:

a) Constitución de glosarios del traductor:

Son glosarios que guardan las diversas soluciones propuestas por el traductor en sus traducciones, de manera puntual, aunque no sistemática.

Las características del glosario del traductor son las siguientes: presenta un formato muy simplificado, casi siempre bilingüe; contiene equivalencias léxicas (términos, colocaciones, fraseología), observaciones de uso (Srinivasan 1993, 394), y a veces términos rechazables (trampas de traducción, falsos amigos). La variación léxica que contiene está muy controlada o reducida a la mínima expresión. Los glosarios del traductor a menudo son almacenados en formato textual simple, en el mismo procesador de textos con qué se ha resuelto la traducción (en forma de tablas o columnas).

La razón fundamental de este formato de glosario es cualitativa, y tiene que ver con su concepción asistemática: se trata de glosarios muy vinculados a cada traducción, y/o a cada traductor, en qué las soluciones y equivalencias guardadas tienen que ver sobre todo con la preocupación de resolver de manera coherente y armónica los problemas planteados en la traducción del texto, controlar interferencias léxicas o evitar posibles errores.

b) Constitución de glosarios para el traductor:

Son inventarios léxicos que contienen toda una serie de informaciones útiles para la toma de decisiones del traductor, en un formato monolingüe con equivalencias, bilingüe o plurilingüe. Estos glosarios, vocabularios, diccionarios... pueden contener muchas informaciones útiles para el traductor, de naturaleza diversa:

Información contextual: contextos, colocaciones, notas de uso

Información semántica: definiciones, conceptos relacionados, marcas temáticas

Información gramatical: categoría gramatical, proceso de formación

Información pragmática: marcas de variación formal, profesional, geolectal, códigos de fiabilidad, etc.

Fig. 1 Glosario para traductores

Las características de estos repertorios léxicos para la traducción son por lo tanto bien diferentes de los glosarios anteriores: formato más complejo, a menudo estructura de base de datos relacional; carácter bilingüe o plurilingüe; mucha más variación léxica, a menudo ponderada o contextualizada; informaciones que describen diferentes niveles de análisis de la unidad léxica; y almacenamiento en aplicaciones específicas de gestión de bases de datos.

El resultado de la elaboración de estos dos productos —el glosario del traductor y el glosario para el traductor— es la coexistencia de dos entornos de trabajo físicamente separados, las traducciones y los glosarios, que obligan a una navegación constante entre dos interfaces, físicamente separadas y sin conexiones entre ellas (de los textos a los términos, de los términos a los textos). En los glosarios, además, se dedican esfuerzos importantes para reproducir los contextos de uso real de la terminología recogida en los textos, lo cual es un empleo de tiempo considerable. De hecho, como han señalado algunos autores (Srinivasan; 1993, 393-394), el traductor necesita menos información fragmentada, tal y como aparece en muchos diccionarios y bases de datos, y más información contextualizada en su propio entorno.

Esta separación física de los entornos de textos y términos hace que el traductor no dedique el tiempo necesario al mantenimiento y posedición de los datos terminológicos que son de su interés, por lo cual se pierde su memoria terminológica, que queda diluida entre múltiples segmentos de texto en varias lenguas y entradas de glosario sin ninguna relación ni estructuración interna entre ellas.

 

3. La terminología en las memorias de traducción

Los programas de traducción asistida por ordenador basados en memorias de traducción han diseñado un entorno de trabajo que integra, por primera vez, la gestión de la traducción y la terminología. Los componentes más importantes de un entorno de trabajo TAO son el editor de traducciones, la herramienta de alineación, el gestor de bases de datos terminológicos y el editor de notas. Los entornos TAO contienen, además, otros elementos, como herramientas estadísticas y de análisis del texto, herramientas de mantenimiento de la memoria de traducción, y otros elementos de control.

Fig. 2 Entorno de memoria de traducción

¿Qué aportan las memorias de traducción a los problemas que hemos descrito en el apartado anterior? Desde el punto de vista de la naturaleza y la configuración de los glosarios, los programas TAO eliminan la concepción separada de las dos herramientas (términos y textos), permitiendo una interacción de los textos a los términos y de los términos a los textos. La terminología se puede recuperar y reutilizar de diferentes maneras para diferentes traducciones y conjunto de traducciones (agrupadas en proyectos de traducciones). De esta manera, los factores de calidad y productividad mejoran y se aceleran, porque el traductor gana precisión y calidad en la terminología utilizada en la traducción y aumenta su productividad, dado que cada vez necesita dedicar menos tiempo en el proceso de traducción y en búsquedas terminológicas innecesarias.

Desde el punto de vista metodológico, los programas TAO modifican los procesos y flujos de trabajo que hasta ahora eran dominantes en terminología. En síntesis, de un proceso de trabajo establecido de una manera rígida y secuencial en el cual el traductor tenía que controlar manualmente todas las fases de trabajo, se pasa a una concepción del flujo de trabajo organizada en tareas de manera que varios profesionales puedan interactuar más fácilmente en un entorno de un mismo proyecto de traducción: administrador de proyectos, terminólogo, traductor, revisor, etc., lo cual consideramos que tendrá consecuencias importantes para la enseñanza de la gestión de la terminología en contextos de traducción.

Sobre el primer punto, consideramos que los entornos TAO modifican la concepción de los glosarios en los aspectos siguientes:

La constitución de glosarios del traductor resulta prácticamente innecesaria con la configuración que tenían antes, porque la mayoría de las necesidades que justificaban la constitución de un glosario quedan satisfechas dentro mismo de la traducción. Así, los pares bilingües alineados permiten la consulta del término en su contexto, examinar diferentes colocaciones, o detectar unidades de traducción de dimensiones variables (unidades fraseológicas, oracionales...).

Los glosarios tradicionales tenían una función fundamentalmente orientativa de las selecciones que tenía que hacer el traductor, que en muchos casos era abiertamente prescriptiva. Esta función queda ahora subsumida en la consulta del corpus bilingüe, que convenientemente segmentado y alineado proporcionará el equivalente más exacto según el segmento en que se encuentre el término, insertado en los diversos contextos de uso en que aparece. El glosario del traductor, además de su funcionalidad de identificar segmentos lexicalizadas dentro de la traducción, aparece entonces como una herramienta de ayuda al traductor que le permite grabar y controlar la variación denominativa, y que le tiene que permitir extender sus posibilidades de selección más allá de las opciones que le ofrece la memoria que ya tiene construida. Finalmente, las notas u observaciones que antes ilustraban las entradas del glosario, ahora podrán ir vinculadas directamente al texto, y no más al glosario.

Fig. 3 Notas del traductor en la memoria de traducción

Por otro lado, la constitución de glosarios para el traductor se puede hacer en forma de textos paralelos alineados, incorporando elementos de búsqueda e interrogación terminológica. La función básica de las informaciones contenidas en los glosarios/vocabularios/bancos de datos era proporcionar muchas informaciones útiles para los traductores dentro un registro terminológico. Buena parte de estas informaciones, de carácter contextual y pragmático, (colocaciones más habituales, selección de equivalentes, y otros) pueden inferirse directamente por el traductor desde un corpus de textos alineados que incorpore elementos de búsqueda e interrogación terminológica. En otros casos, estas búsquedas se pueden efectuar directamente sobre Internet utilizando el inmenso corpus de validación de textos especializados disponibles a la red (cfr. Cabré et. al., 2002)

¿Qué informaciones necesitan todavía ser tratadas en registros terminológicos pensados para la traducción? En nuestra opinión, hay todavía determinadas informaciones terminológicas que son útiles que se mantengan separadas de los textos, bien porque no se pueden inferir fácilmente del contexto, bien porque son indicaciones valorativas del traductor. Por ejemplo:

informaciones gramaticales explícitas

variación denominativa ponderada

notas de alcance semántico/pragmático

indicaciones de uso por lo general.

 

4. La gestión de la terminología en la traducción

La aparición de los entornos de TAO no solamente tiene que comportar cambios en la configuración, contenidos y presentación de los glosarios que se elaboren desde o para la traducción. Entendemos que estos cambios, que supondrán una integración mayor de textos y terminología, afectarán aspectos como la metodología de elaboración de glosarios y la enseñanza de la terminología en contextos de traducción. Desde el punto de vista metodológico, enumeramos los principales cambios que comportarán las memorias de traducción:

Análisis previo del texto.— Las herramientas de análisis textual que incorporan los entornos TAO permiten hacer un vaciado del texto contra las traducciones previamente resueltas por el mismo traductor. De esta manera, se obtienen estadísticas muy útiles que indican el grado de repetición léxica, el porcentaje de segmentos de texto traducidos, el número de unidades no resueltas en los textos o el glosario, etc.

Revisión de la pretraducción.— Los entornos TAO, además de la memoria de traducción, incorporan funciones de pretraducción completa y pretraducción parcial, de suerte que el traductor puede revisar el resultado del contraste de la memoria sobre el texto a traducir, y valorar si el resultado es suficientemente bueno, ajustado a las necesidades del nuevo contexto de traducción, si está suficientemente actualizado.

  Criterios de selección.— La selección de los términos que forman parte de un glosario en la traducción puede constituirse sobre la base de unos criterios fiables, fundamentados en las necesidades/problemas reales encontrados a la traducción (ambigüedad, polisemia, variación).

  Tipo de unidades.— El glosario del traductor puede recoger más fácilmente, junto a las unidades terminológicas nominales, unidades de dimensiones variables (colocaciones, unidades fraseológicas, unidades oracionales), generadas directamente desde los corpus bilingües alineados. Todos los segmentos identificados dentro del texto pueden almacenarse junto a las otros unidades, de manera que pueden convivir unidades de extensión variable, en que se solapen los contenidos

  Entrada de datos.— El proceso de entrada de datos se puede hacer de manera rápida marcando las unidades terminológicas en el texto de partida y en el texto de llegada. Este proceso de entrada rápida permite de crear un glosario inmediato que podrá ser revisado posteriormente (las últimas versiones incorporan un extractor para inventariar la terminología de la traducción, importarla a la base de datos, editarla si es conveniente y reutilizarla posteriormente).

  Gestión simultánea de varios glosarios.— Para cada traducción, el traductor puede tener disponibles varios diccionarios simultáneamente, relacionados por áreas temáticas, proyectos de traducción o criterios diferentes.

  Lematitzación.— La lematitzación de las entradas que presenten algún tipo de flexión no será siempre necesaria, dado que pasará a ser un aspecto directamente controlado por el gestor terminológico integrado en la traducción, que incorpora un analizador morfológico.

  Mantenimiento.— El mantenimiento de glosarios se puede hacer in vivo, contrastando la validez o aceptabilidad de las soluciones que se proponen con las traducciones que se van realizando en cada momento. El mantenimiento de la terminología se sincroniza así con el mantenimiento de las traducciones.

 

5. Cambios y consecuencias

Actualmente, la separación física entre textos traducidos y productos terminológicos favorece la dispersión de conocimientos, la compartimentación de contenidos, las contradicciones en ideas básicas (elaboración de glosarios con metodologías y finalidades diferentes). Igualmente, se deja de lado la posibilidad de reaprovechar materiales elaborados en otras asignaturas, y no se muestran los flujos de trabajo que empiezan a ser predominantes en el mercado profesional actual. Entendemos que la integración que aquí proponemos tiene que comportar ventajas importantes:

Facilitará la autonomía del estudiante, puesto que hará posible que la resolución de sus glosarios y traducciones especializadas parta de conocimientos acumulados, y le permitirá integrar competencias y habilidades que ahora tiene dispersados en diferentes materias (terminología, lexicología, traducción especializada, documentación e informática).

Permitirá el reaprovechamiento y enriquecimiento de sus trabajos, de suerte que resultados producidos en unas asignaturas se podrán reutilizar en otras, y algunos de los trabajos producidos, como ahora glosarios terminológicos, podrán ser editados en html y difundidos en Internet.

Integrará el aprendizaje de herramientas informáticas de ayuda para la traducción en el mismo proceso de trabajo de cada materia, aspecto muy necesario y que los estudiantes han reclamado en varias ocasiones.

Con respecto a las perspectivas de futuro en la enseñanza de la traducción especializada y la terminología, entendemos que cualquiera cambio tecnológico importante conlleva toda una serie de incertidumbres y temores, y que es responsabilidad de los profesores de las materias debatir estas cuestiones con los estudiantes, para desaparecer temas y malentendidos, y en cambio advertir sobre algunas consecuencias a largo plazo que no son evidentes, pero que sí que pueden modificar su estatus y cualificación profesional.

De entrada, consideramos que conviene aclarar dos falsos temores, muy difundidos:

Los programas de traducción asistida reemplazarán a los traductores en un plazo corto de tiempo. Este es un temor que viene de lejos (de cuando las expectativas sobre la traducción automática eran muy altas). Al contrario, todas las reflexiones serias que se han hecho sobre este tema van en la dirección de considerar que el mercado de la traducción —el volumen de páginas traducidas a escala mundial— crecerá cada vez más y más, con la ayuda de las nuevas tecnologías. La traducción será menos costosa y el trabajo del traductor de más calidad, porque se podrá concentrar en la resolución de los aspectos menos repetitivos y mecánicos del texto.

La traducción se empobrecerá mucho, y se reducirá a un tipo de equivalencia frase por frase, y tenderá a la traducción palabra por palabra. Estas predicciones olvidan que las aplicaciones de SMT sólo son herramientas, y que no obligan a ninguna mecánica de trabajo que no esté validada por el traductor que las utiliza. Es responsabilidad del traductor saber utilizar el conjunto de herramientas que tiene a su alcance, como los programas de segmentación y alineación, y conocer las consecuencias que puede tener utilizarlas de una manera u otra.

Por el contrario, conviene que los estudiantes de traducción y los profesionales que se formen en las nuevas tecnologías sean muy conscientes de que estos cambios tecnológicos comportarán consecuencias menos visibles a corto plazo, pero que serán muy importantes en su futuro profesional:

El mantenimiento de la memoria de traducción y la memoria terminológica. El traductor tiene que ser consciente de que los nuevos entornos de SMT exigen un mantenimiento y revisión esmerados, porque serán la base permanente a partir de la cual elaborarán las nuevas traducciones y enriquecerán sus glosarios. Utilizar sólo la MT como una herramienta de productividad a corto plazo sí que puede empobrecer considerablemente los resultados (y la calidad del trabajo) del traductor.

La propiedad de la memoria de traducción. Consideramos que será un elemento clave del futuro, que determinará si el estatus profesional y la preparación del traductor mejorarán o, al contrario, se degradarán. Si un traductor trabaja sistemáticamente con memorias de traducción facilitadas por agencias o grandes corporaciones, el valor añadido que representa la MT se perderá en beneficio único de la parte contratante. El traductor ha de entender que delante de este cambio tecnológico la memoria de traducción es su mejor capital, y por lo tanto tiene que tomar decisiones profesionales en el sentido de ser capaz de crear y mantener sus propios recursos de traducción y terminología.

 

Bibliografia

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Bedard, Jean-Claude. 1986. La traduction technique: principes et pratique. Montreal: Linguatech.

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Cabré, María Teresa. 1999. La terminología: representación y comunicación. Una teoría de base comunicativa y otros artículos. Barcelona: Institut Universitari de Lingüística Aplicada- Universitat Pompeu Fabra (Series monografies, 3).

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Wright, Sue Hellen and Wright, Lelan eds. 1993 Scientific and Technical Translation. Amsterdam/Philadelphia: ATA, John Benjamins Publishing Co.

 

[1] En este artículo, utilizaremos las siglas siguientes en inglés y español respectivamente: CAT / TAO (Computer Assisted Translation / Traducción Asistida por Ordenador/Computador); TMS / SMT (Translation Memory Systems / Sistemas de Memoria de Traducción).

 

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