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La terminología y las TIC: nuevos retos
Gemma Mas i Fossas
TERMCAT, Centre de Terminologia
gemma@termcat.es
http://www.termcat.es
1. Introducción El desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) ha acelerado en estos últimos años la aparición de nuevas formas de organizar el trabajo, la educación, la cultura, las transacciones económicas, etc. y ha introducido nuevas maneras de comunicarse. La sociedad que emerge de estas transformaciones, también llamada sociedad de la información, se ha tenido que enfrentar al reto de denominar conceptos y objetos nuevos procedentes de los ámbitos de la informática, los videojuegos, el multimedia, la telefonía móvil, las profesiones emergentes, Internet, las redes de telecomunicaciones, etc.
Durante estos años, TERMCAT [1] ha trabajado en dicha línea de creación léxica, recopilando y estudiando los términos vinculados a las nuevas tecnologías, lo cual ha supuesto activar no sólo los mecanismos de neología terminológica propios de la lengua catalana, sino también abordar las peculiaridades intrínsecas de la formación de términos relacionados con las TIC y, especialmente, con Internet.
En la comunicación que presentamos, se exponen los aspectos más relevantes que se han tenido en cuenta en el proceso de fijación y de normalización de esta terminología. Observaremos qué casos terminológicos se han estudiado desde el punto de vista lingüístico y sociológico y qué dilemas han surgido en referencia al uso especializado y al alcance general de los términos o en cuanto a su carácter efímero y duradero. Veremos cuáles son las tendencias neológicas, cómo influye la omnipresencia de la lengua inglesa y su mediatización de la creatividad lingüística genuina y qué recursos nuevos se han convertido en fuentes documentales para el trabajo terminológico aplicado. Y consideraremos cómo encontrar el punto justo entre la globalización o la tendencia a la internacionalización y la localización o el respeto a la idiosincrasia de la lengua.
2. La naturaleza terminológica de las TIC
La terminología de las TIC está constituida básicamente por los términos que nacen vinculados a lo que usualmente denominamos nuevas tecnologías, especialmente a Internet. Dicho en otras palabras: es la terminología propia de lo que hoy en día llamamos sociedad de la información.
La terminología informática supuso ya en su inicio un esfuerzo notable de creación neológica, no sólo por su carácter conceptual innovador, sino también y en gran medida porque la creación léxica, el uso especializado y la difusión se realizaban básicamente en inglés. Los términos relativos a las TIC añaden a estas características la particularidad de surgir y transmitirse a gran velocidad y con gran amplitud, siendo trepidante el ritmo en el avance, la innovación tecnológica y la creación léxica en estos ámbitos.
Tomemos, por ejemplo, los términos de Internet. La neología terminológica se difunde muy rápidamente gracias a la misma red, que posibilita un acceso casi inmediato a la información y, a la vez, un amplio alcance en su difusión llegando potencialmente a cualquier parte del mundo. Por Internet circulan con celeridad tanto productos o ideas, como términos –de Internet y de otras áreas de especialidad–, en numerosos sitios web se ofrecen datos sobre los términos que le son característicos, se recopilan en forma de glosario o de léxico o se invita a la discusión sociolingüística.
La terminología de las TIC es una terminología marcadamente neológica, caracterizada por una notable falta de estabilidad formal y conceptual, que podemos observar en catalán y en castellano, pero también en inglés (fundamentalmente, lengua de partida).
Efectivamente, con frecuencia no existe una única forma lingüística consensuada por los expertos para una misma noción, al contrario, concurren y proliferan las denominaciones sinónimas y las variantes formales. Veamos un ejemplo que lo ilustra: para la normalización en catalán del término pàgina inicial (home page), se han documentado las alternativas pàgina arrel (‘raiz') , pàgina casolana (‘casera'), pàgina d'arrencada (‘arranque'), pàgina d'entrada, pàgina de benvinguda (‘bienvenida'), pàgina domèstica, pàgina principal, portada, etc. Pero, como hemos dicho, ya en inglés se da este tipo de inestabilidad, confluyendo para un mismo concepto diferentes denominaciones; por ejemplo, conference group, discussion group, forum, interest group, newsgroup, etc. para el catalán grup de discussió, o cybercash, digital cash, digicash, e-cash, electronic cash, electronic money, etc. para diner electrònic.
Así mismo, la identificación clara de muchos de los conceptos de las TIC es dificultosa y, por consiguiente, difícil la redacción de la definición terminológica correspondiente. Ello es debido a distintas razones: a su misma naturaleza novedosa, al hecho de que los referentes y, por tanto, las nociones varían rápidamente en cuanto a su alcance semántico y a sus elementos definidores o a la vacilación y falta de acuerdo entre los expertos sobre la realidad que designan y la delimitación de las características semánticas esenciales.
El estudio de la terminología de las TIC nos lleva continuamente a la duda, no sólo por su carácter inestable, sino también porque en muchos casos cabe plantearse si estamos considerando “verdaderos” términos, es decir, dudamos sobre su estatus terminológico.
Las TIC presentan las necesidades de denominación neológica comunes a cualquier área de especialidad científico-técnica, donde surgen nuevos términos para designar nuevos conceptos, conforme van apareciendo productos, objetos, técnicas, etc. Pero a su vez “sufren” la tendencia a la innovación léxica superflua o de carácter circunstancial, a la creación personal, ocasional, sensacionalista, frecuentemente efímera y sin voluntad de permanencia y al uso de formas argóticas y coloquiales. En estos casos, a menudo más que responder a necesidades terminológicas reales de denominación de una noción nueva para la comunicación especializada, se satisface otro tipo de necesidades, sobre todo estilísticas y contextuales.
2.1 Lo estable versus lo efímero Como acabamos de mencionar, la investigación terminológica en las TIC nos ha llevado a estudiar términos de existencia probablemente efímera. El carácter efímero viene dado no sólo por la naturaleza misma del ámbito de las TIC, que evoluciona con gran rapidez, sino también por el nacimiento de creaciones quizás pasajeras o de moda, aunque con mucha fuerza en la actualidad. Es posible que términos como analfabet electrònic, cibercafè, ciberalumne o ciberbibliotecari y, en general, formas construidas con el prefijo ciber- o los adjetivos digital, electrònic, virtual, etc. desaparezcan en un futuro próximo.
Citemos, por ejemplo, el caso del neologismo cibercafè , que nace motivado por la aparición en la realidad social de bares y cafeterías que ofrecen acceso a Internet. Todo parece indicar que cuando este servicio no sea excepcional sino común en este tipo de establecimientos, utilizar el término cibercafè será redundante, innecesario e incluso ridículo, desfasado y obsoleto. Ciertamente, cuando “lo cíber” esté presente habitualmente en los distintos ámbitos de la sociedad, el matiz semántico que este formante añade a la base del término habrá perdido su razón de ser.
2.2 Lo técnico versus el argot
En el establecimiento de la terminología de las TIC hemos recopilado, con el consenso de los expertos, aquellas unidades léxicas que permiten realizar una comunicación especializada estándar y sin ambigüedades. Así pues, se han fijado los términos considerados técnicos, propios de un registro formal, excluyendo el argot o las denominaciones coloquiales, aunque en el uso oral y en registros informales sean bastante utilizados actualmente.
Un ejemplo paradigmático es el caso de snail mail o s-mail (literalmente ‘correo caracol'), que alude al correo postal tradicional, poniendo énfasis en su lentitud en comparación con la rapidez y la inmediatez y, por tanto, la eficacia comunicativa del correo electrónico (electronic mail o e-mail). Se trata de una forma argótica peyorativa y terminológicamente innecesaria, que alude a un concepto que ya tiene una denominación establecida. En este caso en la comunicación especializada estándar en catalán recomendamos (análogamente al francés) continuar usando como término correu, ya existente en la lengua, y, si el contexto comunicativo lo requiere, correu ordinari o correu postal, no interfiriendo en el uso informal o coloquial, donde se pueden usar distintas expresiones por razones contextuales o estilísticas.
2.3 La lengua de especialidad versus la lengua general Estudiando la terminología de las TIC, considerando los términos de la sociedad de la información, ha surgido la pregunta: ¿constituye una “verdadera” área de especialidad? Respondemos constatando que, en todo caso, no se trata de una área de especialidad convencional, en el sentido de que no es un campo de conocimiento con una lengua de especialidad y una terminología propios, sino más bien una suerte de confluencia de disciplinas y actividades sociales diversas cuyo denominador común es la relación, más o menos directa, con las TIC. De hecho, no nos encontramos con una red nocional o estructura de conceptos delimitada y sólida, que conforma y sostiene el área de especialidad, ni tampoco con un grupo identificable de expertos, competentes en esa lengua de especialidad, que la representan, la crean y la transmiten.
Cabe añadir, además, que una gran parte de esta terminología traspasa los límites de una área de especialidad convencional –a la cual se circunscribe el léxico científico y técnico por definición– y “vive” de forma habitual (no excepcionalmente) en la lengua de uso común. Estos términos son utilizados por personas con profesiones diversas, por los mismos internautas o usuarios de la red con especialidades y actividades diferentes, son términos difundidos por los medios de comunicación, etc. En resumen, el uso y la implantación de muchos de los términos vinculados a las TIC y, en especial, a Internet no se limitan a un ámbito de expertos y profesionales, sino que potencialmente interesan a cualquier persona, extendiéndose al ámbito general y divulgativo.
3. Las tendencias neológicas
En catalán, la terminología de las TIC se sirve de los recursos léxicos existentes en la lengua para la neología, pero al hablar de tendencias neológicas, de predominancia de sistemas de creación léxica, constatamos que los términos se generan fundamentalmente en inglés y penetran en la lengua como préstamos. Además, las nuevas unidades léxicas creadas desde la misma lengua catalana a menudo son calcos, se utilizan profusamente las siglas (con frecuencia solas, sin el sintagma que las ha originado) y se apela al uso de formantes modernos, nuevos afijos y adjetivos altamente productivos.
3.1 Los préstamos
La posibilidad de que un préstamo permanezca en una lengua depende de varias razones. Por un lado, es común que los expertos usuarios de la lengua de especialidad lo sientan como propio y exclusivo del ámbito y sostengan que tiene un uso internacional y reconocible en todas las lenguas. Por otro, frecuentemente piensan que es muy difícil (o imposible) encontrar un término equivalente que refleje de forma exacta y precisa el significado que el término inglés originario permite designar. También quizás se perciba a veces lo que podríamos llamar cierta comodidad en el uso de estas formas foráneas, poca sensibilidad lingüística hacia la incorporación masiva de préstamos o una falta de confianza en la capacidad de la propia lengua para la creación de unidades léxicas igualmente válidas para el uso especializado. El esnobismo y el exotismo en el uso de términos ingleses (común en la terminología de Internet, por ejemplo) se suman a las condiciones que permiten la pervivencia de los préstamos.
Aunque la introducción de préstamos es un recurso de neología terminológica, en la fijación y la normalización de la terminología de las TIC en catalán se ha optado por no abusar de ello, evitando una anglicización excesiva que podría desfigurar la lengua. Así pues, se ha preferido agotar los mecanismos léxicos de la lengua catalana, proponiendo soluciones terminológicas propias, y, sólo en los casos prácticamente ineludibles, admitirlos e incorporarlos completamente al catalán (con regularización ortográfica, según el caso).
Un ejemplo de préstamo admitido es web , que permite la formación de una amplia familia léxica ( administrador de webs, càmera web, difusió per web, editor de webs, lloc web, mapa del web, pàgina web, servidor web, etc.), pero podríamos citar otros préstamos menos recientes como bit, mòdem, píxel o xip, los tres últimos con adaptación ortográfica. En muchos otros casos se han establecido propuestas genuinas, bastante diferentes de los anglicismos, por ejemplo cibertira (banner), entreteniment educatiu (edutainment), integració automàtica (plug and play), miniaplicació (applet) o servidor intermediari (proxy).
3.2 Los calcos El calco o traducción literal es un recurso de creación léxica bastante frecuente en la neología de las TIC y, especialmente, de Internet. Son ejemplos de ello realitat virtual (virtual reality), marc (frame), fil (‘hilo') de discussió (discussion thread), cuc (worm, ‘gusano') , tallafoc (firewall,‘cortafuego'), àncora (anchor), aranya (spider) o navegar (navigate).
Estos últimos casos, además, nos muestran términos creados mediante el recurso semántico de la metáfora, de uso bastante productivo en inglés en el ámbito de las TIC, donde se recurre a palabras de la lengua común o de otras áreas de especialidad y se reinterpretan semánticamente en una dimensión metafórica.
Cabe decir que a menudo los calcos plantean problemas de corrección lingüística y de genuinidad y generan “falsos amigos”, como el uso erróneo en catalán de *removible en lugar de extraïble (removable) o de * comandament y * comand en lugar de ordre (command).
3.3 La siglación
Muchos de los términos de las TIC son siglas que llegan al catalán a través del inglés para designar sobre todo nombres de protocolos de comunicación, sistemas de transmisión de datos, lenguajes de programación, etc.
En el estudio y la normalización de esta terminología se ha planteado qué tratamiento dar a este recurso léxico, puesto que afecta a un grupo muy importante de términos. Analizada la casuística, se ha adoptado el criterio general de establecer como término principal el sintagma correspondiente a la traducción literal en catalán de la sigla, siempre que fuera posible, es decir, siempre que se encontrara documentada en textos especializados y que los expertos verificaran su uso o viabilidad.
Se ha intentado introducir también la sigla catalana siempre que fuera factible, de modo que las letras que la constituyen correspondan al sintagma que la descodifica. Así, tenemos PMF, sigla de preguntes més freqüents; RV, sigla de realitat virtual o XDSI, sigla de xarxa ('red') digital de serveis (‘servicios') integrats.
A pesar de este propósito catalanizante, la implantación en catalán de las siglas en su forma inglesa nos ha llevado en muchos casos a mantenerlas. Por una parte, estas siglas coexisten con los sintagmas catalanes calcados de las unidades léxicas inglesas originarias, tratándose, en general, de traducciones literales palabra a palabra del tipo mode de transferència asíncrona (asynchronous transfer mode, ATM) o protocol de transferència de fitxers (file transfer protocol, FTP).
Por otra, cuando la creación de un término sintagmático catalán resultaba excesivamente artificial, es decir, cuando se alejaba demasiado del uso real o sería desconocida por los expertos, la sigla inglesa se ha adoptado como término único. Es el caso, por ejemplo, de HTML (hypertext markup language ‘lenguaje de etiquetado de hipertexto) o de MIME (multipurpose Internet mail extension, ‘extensión de correo de Internet para uso múltiple').
3.4 Los nuevos formantes
En la creación terminológica de las TIC han aparecido nuevos formantes, nuevos elementos léxicos constitutivos, fundamentalmente en forma de afijos y de adjetivos, muy productivos.
Los afijos se han creado a partir del truncamiento de unidades léxicas modernas, que se han convertido en prefijos y sufijos aptos para la derivación léxica y que conviven con afijos de raíz culta ya consolidados en la lengua catalana. Así, es habitual la formación de neologismos con los nuevos prefijos ciber - (‘red de telecomunicaciones, especialmente Internet'), info - (‘información o informática'), tele - (‘red telemática'), o tele - (‘televisión'), junto a creaciones menos modernas con el formante griego tele - (‘lejos'). Por ejemplo, ciberamic (‘ciberamigo') , ciberart, ciberdependència, ciberllenguatge, etc.; infoaddicte, infògraf, infopista, etc.; telealarma, teleaprenentatge, teleassistència mèdica, teledistribució, teleensenyament (‘teleenseñanza'), etc. Cabe decir que en la actualidad se puede observar cierta prevención en el uso de ciber- debido a la tendencia a utilizarlo abusivamente.
Otra gran parte de los términos de las TIC se han formado añadiendo a un término ya existente en la lengua el adjetivo electrònic, digital, telemàtic o virtual o la locución en línia. Dada la productividad de estos elementos en la neología terminológica del ámbito, los hemos estudiado particularmente y les hemos dado un estatus de entradas terminológicas independientes. Esto no ha impedido asumir con entidad de término formas que los contienen o que presentan una alta frecuencia de uso, bastante consolidación léxica e implantación terminológica; por ejemplo, campus virtual, carretó electrònic (‘carro de la compra virtual'), comerç electrònic, reserva en línia o traductor digital.
En el estudio global de los términos donde intervienen los afijos, los adjetivos y la locución mencionados se ha planteado el problema de la confluencia de denominaciones y sinónimos para un mismo concepto y su uso fluctuante. Ante ello hemos tomado la decisión de dar prioridad (excepto en el caso de términos muy consolidados) a las unidades más fieles al sentido recto de cada uno de los elementos (afijos, adjetivos, locución) que las forman, que a su vez han sido definidos previamente de forma inequívoca, con el consenso de los especialistas, en cada entrada independiente. Ello ha permitido simplificar, por ejemplo, la concurrencia de denominaciones en borsa (‘bolsa') electrònica (que ha sido preferida a borsa en línia y teleborsa), botiga (‘tienda') electrònica (que ha sido preferida a ciberbotiga) o mercat electrònic (que ha sido preferida a mercat virtual y telemercat).
Posiblemente la realidad de estos afijos y unidades adjetivas cambiará bastante en los próximos tiempos. Ciertamente, aunque hoy en día ciber- es un prefijo muy productivo, sobre todo por la introducción relativamente reciente del mundo telemático en nuestras vidas, hace unos años la novedad la constituía el prefijo tele- . O aunque ahora cualquier objeto o producto vinculado a les TIC es electrònic , en el pasado el adjetivo novedoso era elèctric. Nos aventuramos a augurar que estos formantes irán desapareciendo de parte de los términos complejos que los integran, de modo que por correu entenderemos el electrònic sin necesidad de explicitarlo, de la misma forma que en esta área un virus inicialmente se denominaba un virus informàtic o que un expremedor antes era un expremedor elèctric.
4. Las fuentes documentales En la fijación de la terminología de las TIC hemos utilizado, como en otros campos, las fuentes documentales usuales en el trabajo terminológico aplicado: tanto las escritas (consulta de diccionarios, textos especializados, bases de datos, etc.) como las orales (discusión telefónica o en reunión presencial con los expertos del ámbito).
Sin embargo, en este ámbito, un nuevo recurso múltiple ha cobrado una fuerza especial y se ha impuesto a los instrumentos habituales: Internet, que se ha constituido como fuente documental básica y predominante. La red nos ha ofrecido el acceso en línea, por un lado, a productos terminológicos actualizados, como glosarios, léxicos, diccionarios o bases de datos y, por otro, a sitios web de temática especializada, que han permitido la extracción de términos y la búsqueda de información pertinente. También se ha usado el web de TERMCAT para publicar propuestas neológicas en catalán y valorar su adecuación y oportunidad, invitando a los internautas a ponderarlas, hacer observaciones y contrapropuestas.
Internet ha sido un instrumento de gran utilidad teniendo en cuenta la escasez de referentes escritos convencionales accesibles para el vaciado de los términos y la compleción de informaciones y que gran parte de los términos de las TIC es en la red donde se utilizan.
Finalmente, Internet, por medio del correo electrónico, ha permitido una consulta ágil, precisa y rápida a los expertos, cuyas aportaciones han ayudado a cubrir las lagunas documentales existentes y a confirmar el uso de los términos y la viabilidad de las propuestas neológicas.
5. A modo de conclusión
A modo de conclusión diremos que el ámbito de las TIC o de las nuevas tecnologías, también llamado sociedad de la información, se refiere a una área de conocimiento y de actividad muy amplia, en evolución continua y a ritmo acelerado, sin unos contornos bien definidos y de carácter multidisciplinar.
La terminología que la caracteriza es vasta, tiene unas características reconocibles y mayoritariamente llega a la lengua catalana a través del inglés. En catalán no hemos querido quedar fuera del avance tecnológico y sociocultural que el desarrollo de las TIC ha comportado ni tampoco quedar atrás en la evolución lingüística que conlleva. Por todo ello, en TERMCAT hemos estudiado y continuamos estudiando las unidades lingüísticas de este ámbito, detectando las tendencias neológicas actuales y estableciendo, de forma consensuada, los términos que le son propios. Este trabajo ha supuesto encontrar un equilibrio entre las unidades foráneas y las creadas con los recursos de la propia lengua y realizar numerosos estudios de normalización con la idea de potenciar fundamentalmente la creatividad léxica del catalán.
Nos ha guiado la voluntad de considerar globalmente una terminología que nace a contrarreloj y que llega a la lengua catalana sobre todo en forma de préstamo y calco lingüístico del inglés. La iniciativa pretende huir de la admisión indiscriminada de anglicismos e intenta fomentar la creación de una terminología genuina, aprovechando los mecanismos léxicos de la lengua catalana y aceptando únicamente los préstamos inevitables, aunque la omnipresencia de la lengua inglesa es tan ineludible como en cierta medida su efecto mediatizador de la creatividad lingüística.
La viabilidad y las posibilidades de éxito de les soluciones catalanas propuestas no son seguras. Por un lado, existen las dificultades asociadas a cualquier creación neológica, como la novedad, la falta de uso o la distancia formal respecto al término conocido. Por otro, las dificultades derivadas de la idiosincrasia del ámbito, donde los términos son mayoritariamente foráneos, la neología terminológica está condicionada por el inglés y donde se tiende a la formación de términos vistosos, espectaculares, “con gancho” y a veces efímeros.
Con todo, la colaboración de terminólogos y especialistas de las distintas ramas ha permitido el establecimiento de una terminología catalana actual, que confiamos que será sociolingüísticamente viable. Las personas que nos dedicamos a la terminología contribuimos analizando los términos desde el punto de vista de la forma lingüística y estableciendo las posibilidades de neología léxica en cada caso, teniendo en cuenta las particularidades terminológicas y sociológicas del área de especialidad. Los expertos de los distintos campos de conocimiento son las personas que conocen la dimensión nocional de los términos, así como su uso real y potencial, por lo cual son quienes mejor ayudan a la creación de propuestas terminológicas alternativas en lengua catalana y a la validación de las propuestas neológicas realizadas por los terminólogos.
En definitiva, un buen ritmo de neología terminológica, que ofrece respuestas sociolingüísticamente válidas, aceptables y coherentes, ha de permitir a la lengua catalana seguir el ritmo de innovación sociotecnológica de las TIC.
Bibliografía. Selección [2]
TERMCAT, Centre de Terminologia. Cercaterm [En línea]. [Barcelona]: TERMCAT, 2002.
<http://www.termcat.es/cercaterm/>
TERMCAT, Centre de Terminologia. Diccionari d'Internet. Barcelona: Enciclopèdia Catalana, 2001. 189 p.; 19 cm. (El Calidoscopi)
TERMCAT, Centre de Terminologia. Neoloteca [En línea]. [Barcelona]: TERMCAT, 2002.
<http://www.termcat.es/neoloteca/index.html>
TERMCAT, Centre de Terminologia. Societat de la informació. Noves tecnologies i Internet: diccionari terminològic. Barcelona: TERMCAT, Centre de Terminología, 2000.

[1] TERMCAT, organismo de coordinación de las actividades terminológicas en lengua catalana, tiene como objetivo la promoción, la elaboración y la difusión de recursos terminológicos, la normalización de los neologismos catalanes y la prestación de servicios de asesoramiento para facilitar el uso de la lengua en los ámbitos científicos, técnicos y socioeconómicos.
 [2] Para acceder a una bibliografía más completa, se puede consultar el apartado Bibliografia (páginas 279-288) de la obra citada anteriormente Societat de la informació. Noves tecnologies i Internet: diccionari terminològic.
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