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La inestabilidad terminológica en el lenguaje médico:
el caso de la terminología radiológica
Beatriz Méndez Cendón
Purificación Fernández Nistal
ITBYTE
Universidad de Valladolid
España
Resumen
A partir del análisis de un corpus representativo en lengua escrita que engloba manuales para radiólogos, artículos de revistas especializadas y actas de congresos específicos, observamos el gran peso específico de la fluctuación terminológica real en este campo y, aplicando parámetros estadísticos, elegimos los ejemplos más frecuentes a fin de llevar a cabo un tipo de análisis formal que nos permita detectar las posibles regularidades de las tendencias generales de dicha oscilación en los textos, a modo de partida para una formulación computacional más fina y que redunde en la implementación de programas de detección semiautomática de términos.
Introducción
Aunque existe una cierta tendencia a incluir el fenómeno de la oscilación terminológica dentro del concepto de variabilidad lingüística, en nuestra opinión la oscilación es un fenómeno mucho más concreto y con una dimensión más formal que el de la variabilidad. El estudio de la variabilidad implicaría un análisis pragmático y textual global con multitud de variantes difíciles de sistematizar aisladamente para una ulterior formulación. Nosotros vemos la oscilación como un conjunto de señales formales que, si bien pueden explicar y dar cuenta de la variabilidad, que es más comunicativa que formal, ante todo ofrecen signos concretos más fácilmente detectables por un sistema semiautomático.
Además, sólo un estudio descriptivo del comportamiento terminológico real, basado en un corpus representativo de la lengua del campo de especialidad que estamos analizando, nos ofrecerá datos auténticos del cómo se comporta la terminología radiológica en uso.
Nuestro corpus está compuesto por los siguientes documentos escritos por especialistas españoles:
(1) Artículos de Radiología (Publicación Oficial de la Sociedad Española de Radiología Médica) aparecidos durante los años 1998, 1999 y 2000 (en adelante Radiología-98; Radiología-99 y Radiología-00)
(2) Dos manuales de radiodiagnóstico dirigidos fundamentalmente a médicos internos residentes cuyas referencias son las siguientes:
(a) Sánchez Álvarez-Pedrosa, C.S. et al. 1986. Diagnóstico por imagen. Tratado de radiología clínica. Madrid: Interamericana/Emalsa. Tomo I (en adelante SAP-86)
(b) Gil Gayarre, M. (dir.)1994. Manual de radiología clínica. Madrid/Barcelona: Mosby/Doyma Libros (en adelante GIL-94)
(3) Las Actas del XXIV Congreso Nacional de la Sociedad Española de Radiología Médica, Salamanca, del 23 al 27 de septiembre de 1998 (en adelante SERAM-98).
Con el fin de poder estructurar mejor los resultados nos ceñiremos a los términos específicos del subcampo de la Resonancia Magnética (RM). Asimismo, nuestro estudio del corpus ha puesto de manifiesto que la oscilación aparece de forma muy destacada en estructuras terminológicas sintagmáticas; es decir, en los grupos de palabras unidas sintácticamente y que identifican y describen un único concepto dentro de nuestro subcampo de especialidad (Boulanger 1989:360).
De entre las tendencias observadas presentaremos la oscilación por reducción, dependiente del uso de acrónimos o no y, finalmente, todo un conjunto de variantes que oscilan tanto en su grafía como en la utilización de los géneros gramaticales y que, en nuestra opinión, revelan una clara tendencia hacia la fijación, siguiendo un proceso de adaptación de anglicismos al lenguaje de la radiología en lengua española.
1. Oscilación por reducción
Tomando como ejemplo el término sintagmático base secuencias eco del espín potenciadas en T1 observamos las siguientes formas condensadas del mismo: secuencias SE potenciadas en T1 --> secuencias SE-T1 --> secuencias (potenciadas en) T1
Utilizamos el plural tanto en el término sintagmático base como en sus formas reducidas por ser el que más predomina en el corpus [1].
(1) secuencias SE potenciadas en T1
En este término se ha practicado una reducción por acronimia referida al tipo de secuencia eco del espín (SE) [2].
(2) secuencias SE-T1
En este término se ha producido una reducción por acronimia de eco del espín en SE y una elipsis del adjetivo + preposición: potenciadas en. El término sintagmático resultante incorpora un nuevo acrónimo resultado de la fusión de la sigla SE y el tiempo de relajación T1.
(3) secuencias (potenciadas en) T1
Encontramos en el corpus las formas abreviadas secuencias potenciadas en T1 y secuencias T1 del término base. En secuencias potenciadas en T1 se lleva a cabo una omisión del tipo de secuencia eco del espín (SE). En secuencias T1 no sólo se elimina eco del espín sino también el adjetivo + preposición y se compone tan sólo de dos elementos: núcleo (secuencias) + modificador (T1). Esta última forma abreviada refleja la concisión y la tendencia a la economía del lenguaje especializado. No obstante, este hecho no presenta ningún problema entre los expertos del campo, dado que los radiólogos presuponen por deducción que dichos términos se están refiriendo a las secuencias eco del espín y no a otras porque este tipo de secuencias son las más utilizadas en RM.
Resumimos a modo de tabla los porcentajes relativos a la frecuencia de aparición de cada una de estas formas reducidas:
| Término sintagmático base y formas reducidas |
Frecuencia de aparición |
| Secuencias eco del espín potenciadas en T1 |
3% |
| Secuencias SE potenciadas en T1 |
11% |
| Secuencias SE-T1 |
11% |
| Secuencias potenciadas en T1 |
59% |
| Secuencias T1 |
16% |
Tabla 1: Frecuencia de aparición de las variantes por reducción del término secuencias eco del espín potenciadas en T1 Conviene tener presente que en las técnicas de RM se utilizan secuencias de pulso para obtener imágenes que permitan visualizar el organismo humano y sus patologías. Las dos secuencias más utilizadas son eco del espín (spin echo) y eco de gradiente (gradient echo). En cada secuencia se aplican unos determinados tiempos de relajación de los protones, denominados tiempos T1, T2 y T2*, puesto que dependiendo de la duración del tiempo en cada secuencia los órganos del cuerpo humano se verán más o menos nítidos en la imagen, más o menos potenciados.
Todas las formas reseñadas corresponden al mismo concepto y, en este sentido podrían considerarse como variantes del mismo término sintagmático base. De todas ellas, las de un mayor índice de frecuencia son las formas secuencias potenciadas en T1 y secuencias T1 que llegan a veces a presentar un uso genérico, intentando englobar tanto las secuencias "eco del espín" como las de "eco de gradiante".
De forma similar observamos la tendencia a la reducción de otros términos sintagmáticos directamente relacionados con el anterior; por ejemplo, imágenes eco del espín potenciadas en T1, en el que las variantes por reducción oscilan entre las siguientes: imágenes eco del espín potenciadas en T1 --> imágenes SE potenciadas en T1 --> imágenes SE-T1 --> imágenes (potenciadas en) T1
Este comportamiento similar tiene una explicación de origen conceptual. Los términos genéricos secuencia e imagen representan dos conceptos distintos dentro de la RM, pues una secuencia en RM se compone de varias imágenes. Por lo tanto, las imágenes visualizadas por los radiólogos son el resultado de la aplicación de unas determinadas secuencias de pulso. Sin embargo, se ha producido una asimilación del significado de secuencia al de imagen y estos términos se utilizan con cierta frecuencia como sinónimos en este campo. Este uso sinónimo puede encontrarse, por ejemplo, junto al concepto de la intensidad de señal en RM. Ejemplos:
(a) "Estas lesiones (...) en general presentan alta intensidad de señal en secuencias potenciales en T1 (...)"
(b) "Los tumores se observaron hiperintensos en imágenes T1"
También observamos que esta estrategia de reducción de formantes se repite en otros términos relacionados que presentan un comportamiento paralelo:
| Término sintagmático base |
Formas reducidas |
| Imágenes potenciadas en STIR/T2 |
Imágenes STIR/T2 |
| Secuencias eco de gradiente potenciadas en T2* |
Secuencias EG-T2 |
| Secuencias eco del espín potenciadas en T2 |
Secuencias SE-T2 --> secuencias T2 |
Tabla 2: Otros términos que presentan oscilación por reducción. Dada la tendencia a la concisión y a la economía, características retóricas del discurso científico entre expertos, este tipo de oscilación por reducción debe ser tenido muy en cuenta a la hora de diseñar programas de detección terminológica. Al mismo tiempo, las técnicas de repetición terminológica dentro de un texto como uno de los recursos sobre los que se construye la cohesión textual que, en el caso del discurso científico en lengua española parece desvelar una clara tendencia a evitar una repetición exacta de formas terminológicas, justificarían este comportamiento reductor [3].
2. Oscilación por reducción/acronimia
El comportamiento de las siglas en la construcción de términos sintagmáticos en español en el campo de la medicina en general, y en el de la radiología en particular, dado el peso que en ella tienen los distintos avances tecnológicos, es un componente digno de mención por el gran uso que de ellas se hace, así como por la oscilación en la utilización de las mismas. Para un mejor análisis del fenómeno hemos decidido agrupar los términos que incluyen siglas en tres grupos, teniendo en cuenta el comportamiento de los mismos observado en nuestro corpus:
(1) Términos sintagmáticos que incluyen siglas en inglés
(2) Términos sintagmáticos que incluyen siglas en español
(3) Términos sintagmáticos que incluyen siglas en inglés y en español indistintamente.
2.1. Términos sintagmáticos que incluyen siglas en inglés Son los términos más numerosos en el corpus. Entre los ejemplos identificados nos ha llamado especialmente la atención el caso del término eco del espín. Por lo general se suele utilizar la sigla de origen inglés SE para referirse a dicho término. Esta forma pasa a formar parte integrante de sintagmas que incluyen secuencias e imágenes como hiperónimos. Por ejemplo: secuencias SE, imágenes SE, etc. Hemos observado que los términos reducidos por acronimia aparecen 6,5 veces más en nuestro corpus que los términos sintagmáticos base completos. La siguiente tabla presenta los ejemplos identificados en nuestro corpus:
| Término sintagmático base |
Reducción por acronimia de siglas inglesas |
| Imágenes eco del espín |
Imágenes SE |
| Secuencia short time inversion recovery |
Secuencia STIR |
| Secuencias eco del espín |
Secuencias SE |
| Secuencias single shot |
Secuencias SS |
| Secuencias turbo spin echo |
Secuencias TSE |
Secuencias ultrarrápidas
single-shot rapid acquisition with relaxation enhancement |
Secuencias SS-RARE |
Tabla 3: Reducción por acronimia de términos que incluyen siglas en inglés.
De entre los términos reducidos por acronimia de siglas inglesas presentamos los porcentajes de distribución de los mismos:
Términos reducidos por acronimia de siglas inglesas |
Frecuencia de aparición de los términos reducidos por acronimia |
Imágenes SE |
11% |
Secuencia STIR |
6.5% |
Secuencias SE |
22.6% |
Secuencias SS |
26.4% |
Secuencias TSE |
18.5% |
Secuencias SS-RARE |
15% |
Tabla 4: Frecuencia de aparición en el corpus de los términos reducidos por acronimia de siglas inglesas.
2.2. Términos sintagmáticos que incluyen siglas en español Las formas derivadas por acronimia de siglas españolas aparecen tres veces más en el corpus que las formas sintagmáticas completas. Los ejemplos identificados aparecen de nuevo recogidos a modo de tabla:
| Término sintagmático base |
Reducción por acronimia de siglas españolas |
| Imágenes eco de gradiente |
Imágenes EG |
| Imágenes en fase y en fase opuesta |
Imágenes en F y en FO [4] |
| Secuencias eco de gradiente |
Secuencias EG |
| Secuencias potenciadas en densidad protónica |
Secuencias potenciadas en DP |
Tabla 5: Reducción por acronimia de términos que incluyen siglas en español. Presentamos de nuevo los porcentajes de entre los términos reducidos por acronimia de siglas españolas:
| Términos reducidos por acronimia de siglas españolas |
Frecuencia de aparición de los términos reducidos por acronimia |
| Imágenes EG |
4% |
| Imágenes en F y en FO [5] |
23.2% |
| Secuencias EG |
54.5% |
| Secuencias potenciadas en DP |
18.1% |
Tabla 6: Frecuencia de aparición en el corpus de los términos reducidos por acronimia de siglas españolas.
2.3. Términos sintagmáticos que incluyen indistintamente siglas en español y en inglés Destacamos de nuevo el ejemplo protagonizado por el término secuencias eco del espín puesto que aparece en el corpus bajo dos formas gráficas distintas reducidas por acronimia:
(1) secuencias SE
(2) secuencias EE [6]
Recogemos en la siguiente tabla la información relativa a la frecuencia de aparición así como al tipo de publicación en el que ambos términos aparecen:
| |
Secuencias SE |
Secuencias EE |
| Frecuencia de aparición |
56% |
44% |
| Tipo de publicación |
Radiología-98, 99 y 00 |
Radiología-00 |
Tabla 7: Frecuencia de aparición de la oscilación de acrónimos correspondiente al término secuencias eco del espín Según se desprende de estos datos el término secuencias SE presenta un mayor uso que el término secuencias EE. Secuencias SE aparece en los tres años de publicación de los artículos. Por otra parte se observa un intento de hispanizar las sigla SE (como equivalente del inglés spin-echo) en EE (correspondiente a eco del espín) en los artículos de este último año [7].
Otro ejemplo que merece una mención especial y que puede considerarse como consecuencia del anterior es el término secuencias turbo spin echo. Este término sintagmático, compuesto por el anglicismo turbo spin echo, también presenta una oscilación en cuanto al uso de sus equivalentes reducidos por acronimia:
(1) secuencias TSE
(2) secuencias turbo-ES
(3) secuencias TES
| |
Secuencias TSE |
Secuencias turbo-ES |
Secuencias TES |
| Frecuencia de aparición |
80% |
14% |
6% |
| Tipo de publicación |
Radiología-98, 99 y 00 |
Radiología-00 |
Radiología-98 |
Tabla 8: Frecuencia de aparición de la oscilación de acrónimos correspondiente al término secuencias turbo spin echo También en este caso predomina el uso de las siglas inglesas TSE (turbo spin-echo) en este término y con unos porcentajes más rotundos. Además, como en el ejemplo anterior, se aprecia un intento menos significativo de adaptación de este término en la forma secuencias turbo-ES, aunque en este caso no se repita el procedimiento visto anteriormente en cuanto al uso de siglas (EE frente a ES).
Podemos afirmar, por tanto, que existe un uso mayoritario de los términos reducidos por acronimia frente a un uso minoritario de sus correspondientes términos sintagmáticos base. En estos términos, además, se ha practicado una reducción por medio de la utilización de acrónimos.
El mismo fenómeno es observable en otros términos relativos a los distintos tipos de secuencias y de imágenes en RM. En este sentido, predomina el uso de las siglas de origen inglés sobre las del español [8]: secuencias STIR, secuencias SS, imágenes HASTE, etc.
3. Otras estrategias de oscilación frecuentes
Además de las casos observados hasta ahora hemos encontrado frecuentes oscilaciones por lo que al uso del género y de la grafía se refiere en otros términos del campo del diagnóstico por imagen. Presentamos ahora los casos de TAC/TC y ECO/US.
Estas siglas, que denominan técnicas radiológicas frecuentes en el campo del radiodiagnóstico, nos servirán para ejemplificar la oscilación gráfica y de género.
3.1. Oscilaciones de la grafía TAC y TC se utilizan para denominar la técnica de la tomografía en este campo. TAC es el acrónimo para "tomografía axial computarizada" y TC de "tomografía computarizada" y que en la actualidad se consideran sinónimos aplicables al mismo concepto [9].
La siguiente tabla refleja la frecuencia de aparición de estas dos siglas en el corpus:
Tabla 9: Frecuencia de aparición de TAC y TC Reflejamos en las siguientes tablas el tipo de publicación en el que aparece una y otra sigla:
TAC |
Frecuencia de aparición |
SAP-86 |
87% |
SERAM-98 |
12.8% |
Tabla 10: Tipos de documentos en los que aparece TAC y frecuencia de aparición
TC |
Frecuencia de aparición |
Radiología-98, 99 y 00 |
77% |
GIL-94 |
8% |
| SERAM-98 |
14% |
Tabla 11: Tipos de documentos en los que aparece TC y frecuencia de aparición Hemos observado que en determinadas épocas se ha preferido la utilización de una sigla frente a otra. En las publicaciones actuales destaca el uso generalizado del acrónimo TC frente a TAC [10].
Otro caso similar es el experimentado por las siglas US y ECO, utilizadas indistintamente para referirse a la técnica por ultrasonidos denominada "ecografía" y que en la comunicación espontánea entre expertos suele acortarse en ECO.
La siguiente tabla refleja la frecuencia de aparición de estos términos:
Tabla 12: Frecuencia de aparición de US y ECO
A continuación exponemos más detalladamente los datos obtenidos relativos a la frecuencia de aparición de cada término :
| |
US |
ECO |
| SAP-86 y GIL-94 |
100% |
-- |
| SERAM-98 |
33% |
67% |
| Radiología-98, 99 y 00 |
83% |
17% |
Tabla 13: Frecuencia de aparición de US y ECO en los distintos tipos de documentos Estos resultados señalan que US predomina sobre el acrónimo ECO en los textos médicos. Técnicamente US no es el acrónimo de ecografía sino de ultrasonidos, su principio físico, sin embargo se hace un uso generalizado del mismo dentro del campo y se emplea indistintamente tanto para denominar la técnica de diagnóstico como para el medio utilizado. Además, el hecho de ser un acrónimo inglés le confiere carácter internacional [12]. Por su parte ECO aparece en algunos artículos de Radiología [13] y predomina su uso en las actas (la causa puede deberse a que en las actas se refleja, en cierto modo, el lenguaje oral [14]).
La oscilación relativa a la grafía de las siglas que acabamos de exponer también se encuentra presente en los términos sintagmáticos completos de los que son una variante alternativa. El adjetivo computerizada, por ejemplo (del inglés computerized), que forma parte del término tomografía computerizada, aparece bajo diversas formas en nuestro corpus: computarizada, computadorizada, computerizada y computada [15].
Ecografía y ultrasonografía representan otro ejemplo muy ilustrativo en este sentido puesto que ambos términos denominan de manera indistinta la técnica de diagnóstico por ultrasonidos.
Frecuencia de aparición de ultrasonografía |
Frecuencia de aparición de ecografía |
14% |
86% |
Tabla 14: Frecuencia de aparición de ultrasonografía frente a ecografía en el corpus
| |
Ultrasonografía |
Ecografía |
| SAP-86 |
78.5% |
21.4% |
| GIL-94 |
9% |
91% |
| SERAM-98 |
3.3% |
96.7% |
| Radiología-98, 99 y 00 |
2.2% (Radiología-98) |
97.8% ( Radiología-99 y 00) |
Tabla 15: Tipos de documentos en los que aparecen ultrasonografía y ecografía y frecuencia de aparición en cada uno. Estas tablas reflejan el uso inestable de ambos términos en calidad de sinónimos. Actualmente, sin embargo la frecuencia de aparición del término ecografía es más elevada que la de su homólogo de procedencia inglesa ultrasonografía, lo que no ocurría en el caso de su reducción a las siglas US y ECO, con porcentajes totalmente contrarios a éstos (véase 3.1.).
3.2. Oscilaciones en el uso de los géneros Otro área en la que se manifiesta la oscilación es en la de la utilización del género gramatical de algunos términos; este es el caso, por ejemplo, de TAC o TC:
| Masculino (el TAC/el TC) |
Femenino (la TAC/la TC) |
| SAP-86 (100%) |
GIL-94 (100%) |
| SERAM (37%) |
SERAM-98 (67%) |
| Radiología-98, 99 y 00 (30%) |
Radiología-98, 99 y 00 (70%) |
Tabla 16: Documentos en los que aparece TAC y TC indistintamente como masculino y femenino y frecuencia de aparición en los mismos. Por lo tanto, estos resultados demuestran que hay una tendencia generalizada hoy en día en cuanto al uso de la sigla TC precedida del artículo femenino, que, además, es el uso correcto y el recomendado por la comunidad médica [16].
Similar oscilación presenta la sigla de procedencia inglesa US. La siguiente tabla refleja la distribución de su uso en masculino y en femenino:
|
El US |
Frecuencia de aparición |
91% |
Tipo de publicación |
SAP-86 |
Tabla 17: Frecuencia de aparición de US en masculino documentos en los que aparece
|
La US |
Frecuencia de aparición |
9% |
Tipo de publicación |
Radiología-98, 99 y 00 |
Tabla 18: Frecuencia de aparición de US en femenino y documentos en los que aparece Conviene resaltar la existencia de una oscilación añadida en este caso: la del número gramatical; no obstante la mayoría de las veces en que aparece US precedido del artículo plural ("los US") se hace referencia al principio físico de los ultrasonidos. Hemos comparado la frecuencia de aparición del término ultrasonidos frente a la sigla US utilizada con este significado y estos son los resultados:
Ultrasonidos |
La US |
84.5% |
15.5% |
Tabla 19: Frecuencia de aparición del término base ultrasonidos frente a su sigla US en el corpus. Estos resultados reflejan la evolución en el uso del género que ha sufrido esta sigla y la tendencia en este campo al uso del término base ultrasonidos frente a su abreviatura "los US".
4. Conclusión: un proceso de adaptación y/o adecuación de anglicismos
La RM es una de las técnicas más novedosas dentro del campo médico. Es precisamente este carácter de novedoso el que hace que aparezcan continuamente términos de reciente creación que se ven sometidos a un proceso de adaptación al español de términos ingleses. Esta adaptación da lugar a la oscilación entre el uso de anglicismos y calcos con grafías, géneros y reducciones que oscilan tanto en la dimensión horizontal de la distribución terminológica en el texto como en repercusiones en la dimensión cognitiva de dichos términos. Por ejemplo:
(1) gradient echo: eco de gradiente
(2) spin-echo: eco del espín / eco de espín / eco del spin
(3) turbo spin-echo: turbo spin echo/ turbo eco del espín
El término inglés spin-echo se utilizaba en un primer momento como anglicismo dentro del campo de la RM (secuencias spin echo, imágenes spin echo), sin embargo se ha producido un intento de adaptación a la lengua española dando como resultado tres términos con distinta grafía:
(1) eco del espín
(2) eco de espín
(3) eco del spin
La siguiente tabla refleja los resultados obtenidos:
Término origen |
Oscilación por adaptación |
Frecuencia de aparición |
Tipo de publicación |
| Spin-echo |
Eco del espín |
88% |
Radiología-98, 99 y 00 |
| |
Eco de espín |
8% |
Radiología-98, 99 y 00 |
| |
Eco del spín |
4% |
Radiología-98, 99 y 00 |
Tabla 20: El término inglés spin-echo y los datos de su adaptación progresiva al español Conviene mencionar que estos tres términos aparecen sólo en los artículos de Radiología publicados en 1998, 1999 y 2000, aunque, si bien es cierto, es el calco eco del espín el que predomina en los artículos publicados en el año 2000. Juntamente con esta españolización del equivalente se ha producido una clara fijación del término que contribuye a su estandarización en la lengua española.[17]
Un caso paralelo es el que se produce con el término turbo spin-echo para el cual hemos encontrado las siguientes formas de adaptación a la lengua española:
(1) turbo spin echo
(2) turbo eco del espín
(3)
Término origen |
Oscilación por adaptación |
Frecuencia de aparición |
Tipo de publicación |
| Turbo spin-echo |
Turbo spin echo |
75% |
Radiología-98, 99 y 00 |
| |
Turbo eco del espín |
25% |
Radiología-98, 99 y 00 |
Tabla 20: El término inglés turbo spin-echo y los datos obtenidos relativos a su adaptación en español Es decir, el anglicismo turbo spin echo aparece en los artículos de Radiología publicados en los tres años (1998, 1999 y 2000) y se intenta, además, castellanizarlo con el equivalente turbo eco del espín en los artículos más recientes.
El predominio de los anglicismos para referirse a los distintos tipos de secuencias merece una mención especial. Se crean términos compuestos a partir del genérico español secuencias modificados por formas terminológicas en inglés que especifican el tipo de secuencias. Por ejemplo el término genérico secuencias single shot u otro más específico como secuencias ultrarrápidas single shot T2.
Por otra parte, los ejemplos que nos proporcionan las siglas TC y TAC son muy ilustrativos de esta fluctuación presente en las formas gráficas. Los términos ultrasonografía y ecografía presentan un comportamiento similar en cuanto al uso de las grafías se refiere. En un primer momento se utilizaban ambos términos para nombrar este procedimiento por ultrasonidos pero había un predominio del calco ultrasonografía frente a ecografía. Este uso puede deberse a que era una técnica novedosa dentro de esta especialidad y por eso los médicos utilizaban el anglicismo ultrasonografía como término más formal y técnico. Hoy en día, sin embargo, ecografía es el término más habitual tanto en el lenguaje escrito como en el oral.
La oscilación del género queda bien ilustrada mediante el empleo indistinto de "el US" y "la US" para referirse a la técnica por ultrasonidos. En el momento de su acuñación se utilizaba el género masculino. Esta tendencia de uso del masculino puede ser debida, tal y como indica Navarro (1998: 36), al hecho de que es una sigla que nuestro idioma ha tomado directamente del inglés sin traducirla y en este tipo de casos la lengua española, de una manera casi inconsciente, adopta el género masculino. La norma general, sin embargo, prefiere el género correspondiente al primer sustantivo de su traducción al castellano (en este caso es ultrasonografía y, en consecuencia, femenino). Este hecho parece ser ya un hecho en la literatura médica actual tal y como indican los resultados obtenidos de la publicación Radiología [18]. Estamos de acuerdo con Navarro (1998: 72) en las dificultades que presenta nuestro idioma en cuanto a la atribución del género gramatical a las siglas, pero la vitalidad de la lengua va decantándose en esta dirección.
A lo largo de estos últimos años hemos detectado una tendencia a cristalizar usos más estables de términos dentro del campo del radiodiagnóstico médico. Por un lado, predomina la composición de formas terminológicas por reducción/acronimia de los términos sintagmáticos completos en nuestros textos, no sólo como técnica para evitar la repetición terminológica dentro de un texto en particular, sino como un fenómeno de carácter generalizado que afecta a todos los textos del corpus de modo más o menos sistemático. Además, existe una tendencia progresiva a la fijación de usos castellanizados y sistemáticos de las formas terminológicas que no sufren reducción.
A partir del estudio presentado creemos haber matizado las características del peso de los anglicismos y de la lengua inglesa en general en esta parcela de la medicina, así como las tendencias a la fluctuación en el uso de las grafías (tanto de términos sintagmáticos completos como de las siglas) y de los géneros, por no hablar de la oscilación de variantes por reducción.
Bibliografía
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NAVARRO, F. A. (2000). Diccionario crítico de dudas inglés-español de medicina. Madrid: McGraw-Hill/Interamericana de España.
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SCHILD, H. H. (1992). IRM hecha fácil. Madrid: Schering España. (Traducción de la versión original en alemán).
SEGURA, J. (1999). «Los anglicismos en el lenguaje médico». Comunicación presentada en I Jornadas/Coloquio sobre Problemas Terminológicos en Medicina, AETER. Madrid, 25 y 26 de octubre de 1999
[1] Estos términos suelen aparecer en plural dado que las secuencias de pulso se repiten dos o más veces para poder obtener resultados.
 [2] La reducción por acronimia será tratada en el apartado 2 de este artículo.
 [3] En el código oral, por ejemplo, los expertos se refieren a las imágenes potenciadas en T1 o las imágenes potenciadas en T2, como "un T1" o "un T2"
 [4] Estos términos suelen aparecer coordinados en el corpus.
 [5] Estos términos suelen aparecer coordinados en el corpus.
 [6] Una mención especial merece el uso indistinto que se hace del guión en estas siglas. La sigla inglesa SE se utiliza siempre con guión cuando acompaña a los tiempos de relajación: SE-T1, SE-T2, etc. La sigla española, sin embargo, no requiere guión junto a estos tiempos de relajación: EE T1, EE T2, etc.
 [7] Consultamos al corrector de estilo de Radiología, el Dr. D. Julio Castedo, quien nos informó que una de las normas de esta publicación es traducir todos los términos que disponen de equivalente en la lengua española. En este sentido se recomienda el uso de eco del espín frente a spin echo y, por deducción, de EE frente a SE.
 [8] Distintas compañías, como Siemens, General Electric, etc., inventan permanentemente secuencias nuevas para los aparatos de RM que venden en forma de paquetes de software. Flair, haste, stir, etc. es la terminología de cada casa comercial de estas secuencias que, en cierto modo, obliga a su no traducción.
 [9] En un primer momento se utilizaba TAC (como traducción del término inglés CAT scan), sin embargo el uso de TC se ha ido imponiendo dentro del campo, de tal forma que es la sigla que predomina en las publicaciones actuales. Este hecho tiene su lógica si tenemos en cuenta que cuando se inventó la tomografía ésta sólo realizaba cortes en plano axial, de ahí el acrónimo TAC, pero con el advenimiento de nuevas tecnologías ya es posible hacer cortes en planos distintos al axial (como en planos coronales, oblicuos, etc.) con lo que la A se ha quedado obsoleta. En la lengua hablada, sin embargo, los radiólogos utilizan TAC por razones de comodidad (TC resulta más difícil de pronunciar).
 [10] Para el Dr. Joaquín Segura (1999) TAC es un anglicismo léxico erróneo en su origen.
 [11] La frecuencia de aparición de ambos términos está calculada independientemente de cada tipo de documento.
 [12] El Dr. Julio Castedo indica que actualmente se prefiere el uso de la sigla en inglés en las distintas lenguas para simplificar la comunicación internacional en este campo.
 [13] En la revista Radiología como norma se admite indistintamente el empleo de ECO y US.
 [14] El medio en el que los médicos exponen los casos radiológicos condiciona el vector de la comunicación, dado que se trata de textos escritos para ser leídos o como punto de referencia de su exposición oral.
 [15] Navarro (2000: 104), en un intento por uniformizar su grafía, los considera verdaderos despropósitos léxicos y aboga por el uso más lógico de adjetivos tales como informática, informatizada, digital, electrónica.
 [16] En las I Jornadas-Coloquio sobre Problemas Terminológicos en Medicina organizadas por AETER, la comunidad médica española recomendaba el uso femenino de TC puesto que "las siglas deben tener el mismo género que las palabras a las que acompañan" (Dr. Ordóñez Gallego)
 [17] En el lenguaje oral los médicos radiólogos utilizan el término inglés spin echo, que se castellaniza al pronunciarlo; sin embargo en el caso de eco de gradiente para denominar el otro tipo de secuencias en RM es el preferido por los expertos.
 [18] Véase punto 3.2.
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