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Sintagmas terminológicos con adjetivos deverbales
Laura Kornfeld*
Gabriela Resnik**
*CONICET,UBA, UNComa
Argentina
** UNGS, UBA, UNComa
Argentina
El objetivo de este trabajo es el estudio de un tipo particular de secuencia nominal, integrada por un nombre y un adjetivo deverbal activo que puede formarse con los sufijos –dor o –nte, como en especie indicadora y agente contaminante. Nos centraremos en particular en las características de los adjetivos, e intentaremos determinar si existen, asociadas a cada sufijo, propiedades formales y semánticas distintivas.
En primer lugar, haremos un relevamiento de la forma en que han sido considerados estos sufijos en la bibliografía más reciente y presentaremos los adjetivos formados con –dor y –nte desde el punto de vista de su posibilidad de tomar complementos y de convertirse en nombres.
En la segunda parte del trabajo, nos centraremos en el análisis de las bases verbales de las que derivan los adjetivos, desde el punto de vista de su estructura argumental y eventiva, y trataremos de determinar qué rasgos presentes en los verbos se mantienen en los adjetivos derivados.
Finalmente, traspondremos los resultados del análisis propuesto a sintagmas N+A-dor/-nte de la terminología del medio ambiente y nos detendremos en las posibilidades de lexicalización formal de estas secuencias, es decir, evaluaremos si se trata de objetos susceptibles de ocupar, en la estructura oracional, una posición nuclear, más allá de su forma sintáctica.
1. Datos
1.a Caracterización de los sufijos De acuerdo con Gràcia et al. (1999: 403-6, 411-4), los sufijos -dor y -nte, además de compartir el marco de subcategorización ([ [ ]V __ ]A), responden ambos a la definición “que V”. En esa obra se presenta una descripción de cada sufijo, de la cual nos interesa retomar algunas cuestiones:
-dor
En cuanto a las propiedades de la base, Gràcia et al. señalan que “el sufijo -dor selecciona verbos con un argumento externo: transitivo (explorador) o inergativo (conmovedor)” (405).
En cuanto a las propiedades del derivado, se observa que el argumento externo “es heredado de la base verbal, es decir, es el argumento externo del verbo base: Este acto conmueve > un acto conmovedor”. Desde el punto de vista aspectual se señala únicamente que “los derivados en -dor son predicados individuales, por tanto se construyen con el auxiliar ser” (406).
De la bibliografía existente sobre el sufijo en Gràcia et al. se extraen algunos datos; por ejemplo, el valor agentivo de -dor tanto en nombres como en adjetivos derivados, que, según Seco (1994), siempre permiten la paráfrasis “que hace la acción” (señalada por el verbo). También se retoma la distinción de Laca (1993) entre adjetivos de comportamiento, derivados de verbos transitivos o intransitivos (que indican un “comportamiento caracterizante” del nombre al que modifican, como despilfarrador), y adjetivos de efecto, aplicados sólo a verbos transitivos (que “designan la propiedad de producir un efecto o de causar un cambio de estado”, como devastador). Beniers (1996) propone que aspectualmente los derivados tienen un matiz de acción habitual (bebedor), aunque en algunos casos “no es necesario que la acción se realice reiteradamente, sino que basta con que el agente la haya llevado a cabo de manera destacada (conquistador)” (404).
-nte
En cuanto a las propiedades de la base, en Gràcia et al. se señala que “el sufijo -nte se adjunta a verbos con un argumento externo. Generalmente, -nte selecciona las acepciones estativas de los verbos. [...] Así Beniers (1996: 123-130) considera que el sufijo -nte forma sobre todo sustantivos y adjetivos inactivos, en los que el verbo base no denota una acción consciente y voluntaria, sino un proceso incontrolado [...] Por otro lado, Beniers afirma que -nte puede formar derivados a partir de verbos activos, como acompañante y aspirante” (413).
En cuanto a las propiedades del derivado, se observa que “el argumento [...] heredado de la base verbal [...] puede ser el externo (el niño sonríe > un niño sonriente) o el interno (el asunto interesa > un asunto interesante). [...] Como señala Lang (1990:186), aunque estos derivados deverbales son por lo general sintácticamente transitivos (degradante ‘que degrada algo’) no hay que descartar formaciones con un contenido intransitivos (floreciente ‘que florece’, creciente ‘que crece’)”. Desde el punto de vista aspectual, se señala que “los derivados en -nte son predicados individuales, por tanto se construyen con el auxiliar ser [... pero] muchos derivados en -nte no son agentivos, sino estativos (abundante, yacente, flotante)” (413-4).
De la bibliografía existente, Gràcia et al. destacan el hecho de que las formas en –nte “conservan gran parte del significado activo que presentaban como participios presentes en latín”. Rainer (1993) distingue varios subtipos que dependen del significado del verbo base: adjetivos de efecto, como acongojante o calmante; adjetivos que establecen relaciones o proporciones, como antecedente a o distante de; adjetivos “que indican la existencia o la falta de lo denotado por el sustantivo al que acompañan”, como existente o abundante; adjetivos que “realizan una modificación objetiva del sustantivo”, como combatiente o visitante (412).
1.b Complementos de los adjetivos derivados Los adjetivos en -dor derivados de verbos transitivos pueden heredar el complemento del verbo, como se ve en los ejemplos siguientes:
El chico es defensor de las centrales nucleares (Gracià et al. 1999)
ley despenalizadora del aborto
sufijos formadores de adjetivos
firmas organizadoras y auspiciadoras del Torneo (Rainer 1999)
una señal indicadora de la enfermedad
ejército libertador del Perú
Las formas en -nte derivadas de verbos transitivos que conservan la categoría de adjetivos pueden heredar el complemento del verbo, aunque existen muy pocos ejemplos de estas construcciones, debido a que los adjetivos en -nte prácticamente no seleccionan bases transitivas (cfr. 2.a y 2.c). Los ejemplos siguientes muestran esta posibilidad:
mujeres desafiantes de su tiempo (Rainer 1999)
personas obedientes de las normas
sustancia contaminante del agua
A estos escasos ejemplos puede agregarse el caso especial de adjetivos que heredan regímenes preposicionales de la base verbal de la que derivan, como equivalente (a), precedente (a), coincidente (con), siguiente (de), semejante (a) y unos pocos más. Se trata de adjetivos relativamente “vacíos” de significado léxico, que refieren a relaciones abstractas como orden secuencial (precedente, siguiente) o propiedades comunes (equivalente, semejante, coincidente).
La presencia de complementos es más frecuente cuando los adjetivos en –dor y –nte están nominalizados, es decir que han perdido su valor adjetival. Tal es el caso de una serie muy productiva, la de los nombres que refieren a profesiones y se derivan de verbos transitivos:
paseador de perros tratante de blancas
conductor de tren traficante de drogas
directora de escuela cantante de tangos
En estos casos, es imposible dar función adjetival a las formas derivadas, dado que se produce la misma anomalía que surge de agregar a hiperónimos como mujer, hombre, muchacho un nombre no derivado que refiere a una profesión (? un hombre periodista, ? una mujer secretaria [1]):
? un hombre conductor de tren
? un muchacho cantante de tangos
En el caso de los nombres que refieren a máquinas, instrumentos o productos, el uso adjetival es posible en algunos casos. Considérense:
un producto repelente de insectos una máquina picadora de carne
un producto aromatizante de ambientes un aparato extractor de aire
frente a:
?una máquina batidora de huevos
?un programa procesador de datos
En el segundo caso, es más frecuente el sintagma reducido (batidora de huevos, procesador de datos), de modo que el adjetivo es recategorizado como nombre la mayoría de las veces.
Una misma forma puede tener funcionamiento adjetival y nominal; es el caso de seductor, que funciona como nombre en seductor de colegialas y como adjetivo en un tipo seductor. A cada función corresponde información semántica diferente: el nombre realiza un contenido descriptivo, mientras que el adjetivo es evaluativo. En su funcionamiento adjetival, estas formas no pueden tomar complementos:
? un tipo seductor de colegialas
? un aristócrata comprador de antigüedades
Un caso particular plantean los adjetivos en -dor o -nte derivados de los llamados verbos psicológicos. Estos adjetivos no pueden ser recategorizados como nombres y no heredan los complementos de los verbos base, como lo muestran los ejemplos siguientes:
El relato aterra a los niños --> *Es un relato aterrador de niños.
La obra estremece a los adultos --> *Es una obra estremecedora de adultos.
El estudiante irrita a los profesores --> *Es un estudiante irritante de profesores.
El truco sorprende al público --> *Es un truco sorprendente de público.
Esta propiedad de los adjetivos derivados de verbos psicológicos puede explicarse a partir de la jerarquía argumental según la plantea Grimshaw (1990) para los compuestos del inglés: el argumento más bajo en la jerarquía argumental (el tema) debe aparecer en la posición más cercana al núcleo (i.e. posición de complemento) para recibir su rol temático primero; en el caso de *un relato aterrador de niños, en cambio, es el experimentante (niños) el que aparece en la posición más interna, mientras que el tema (relato) queda fuera del ámbito del sintagma adjetivo. Esto explica la agramaticalidad de las secuencias en las que los adjetivos derivados de verbos psicológicos toman complementos [2].
En síntesis, los complementos aparecen, sobre todo, cuando las formas en -nte y -dor no funcionan como adjetivos, sino como nombres. Si los derivados funcionan como adjetivos, entonces son las formas en -dor derivadas de verbos transitivos o causativos las que más naturalmente aceptan los complementos, siempre que su contenido semántico sea descriptivo y no evaluativo.
2. Discusión de los datos
En esta sección, intentaremos presentar una sistematización de la alternancia entre adjetivos con –dor y adjetivos con –nte y explicar cómo se distribuyen ambos sufijos. Para ello, analizaremos la estructura argumental y la estructura eventiva (o aspectualidad) de los verbos a los que se adjunta cada sufijo.
Este objetivo requiere, como primera medida, revisar algunos de los datos de la bibliografía mencionados en 1.a. Los datos que nos interesa discutir en particular son los siguientes:
1) Gràcia et al. (1999) presentan conmovedor como un ejemplo en el que –dor se adjunta a un verbo inergativo, con acto que conmueve como supuesta paráfrasis de acto conmovedor. Sin embargo, según nuestro análisis se trata de un verbo causativo, que involucra a otra entidad (el acto conmueve a alguien) (cfr. subsección 2.a).
2) Gràcia et al. (1999) reproducen a Lang (1990) cuando este autor afirma que los adjetivos en -nte se utilizan generalmente con verbos transitivos. Por el contrario, nosotros consideramos que los adjetivos formados por V transitivos+nte son casos marcados (cfr. subsección 2.a).
3) Gràcia et al. (1999) señalan que “los derivados en –nte son predicados individuales, por tanto se construyen con el auxiliar ser [... pero] muchos derivados en –nte no son agentivos, sino estativos (abundante, yacente, flotante)”. Esta observación parece sugerir que la lectura agentiva es posible con los adjetivos en –nte. Como veremos en 2.b y 2.c, esto podría ser objeto de discusión.
Estas precisiones no están motivadas por el afán de discutir puntualmente los casos mencionados, sino por la intención de sistematizar los datos referidos a la estructura argumental y a la aspectualidad de los verbos bases y los adjetivos derivados, como veremos en los siguientes apartados.
2.a. Estructura argumental Hemos partido de la observación de que los adjetivos generados por los dos sufijos se parafrasean mediante “que V” (Gràcia et al. 1999), lo cual implica que el nombre al que se aplica el adjetivo funcionará como sujeto del verbo base en la paráfrasis correspondiente. Sin embargo, la noción de sujeto resulta demasiado vaga para explicar la alternancia entre los adjetivos con -dor y con -nte. En el cuadro 1, observamos una serie de ejemplos, clasificados de acuerdo con el tipo de verbo base.
CUADRO 1
| |
-dor |
-nte |
| causativos [3] |
[N agente] ___
paseador colgador
experimentador iniciador |
(para moralizante y estructurante, ver cuadro 3) |
| transitivos |
[N agente] ___
observador explotador
comprador vendedor |
(para demandante y renunciante, ver cuadro 2) |
| inergativos |
[N agente] ___
conversador participador
salidor trabajador |
|
| inacusativos |
|
[N tema] ___
saliente participante
creciente brillante |
| ergativos |
|
[N tema] ___
iniciante paseante
experimentante colgante |
El análisis sintáctico-semántico de los verbos de los que provienen los adjetivos en -dor y -nte permite realizar una primera generalización:
Los adjetivos con -dor derivan de verbos inergativos, transitivos o causativos, i.e. verbos con un argumento externo que funciona como sujeto en la estructura-p. El nombre al que el adjetivo modifica es, pues, el sujeto (externo) del verbo base.
Los adjetivos con -nte derivan de verbos inacusativos (y ergativos, si se hace esa distinción), i.e. verbos con un argumento interno que asciende a la posición de sujeto en la estructura-s. El nombre al que el adjetivo modifica es, pues, el sujeto (interno) del verbo base (nunca el tema de un verbo transitivo) [4].
La consistencia de este reparto puede ratificarse si se examinan los siguientes casos de pares contrastantes:
una persona vividora/ un ser viviente
la empresa iniciadora/ un novato iniciante
un joven salidor/ el presidente saliente
un chico faltador/ el dinero faltante
un tipo entrador/ el mes entrante
un intelectual pensador / un ser pensante
un dispositivo colgador/ un puente colgante
un chaleco flotador/ la vegetación flotante
una actitud sobradora/ la comida sobrante
una mirada interrogadora/ una mirada interrogante
un docente rompedor de huelgas/ la marea rompiente
un ave corredora/ el agua corriente
una plancha componedora de tipos/ una parte componente de la máquina
un científico experimentador/ un sujeto experimentante
un artista observador/ un ortodoxo observante de su religión
un alumno participador / un alumno participante (del acto)
una actividad integradora/ una letra integrante (de la palabra)
el tacho contenedor de residuos / una actitud continente
En todos los casos, el contraste entre los dos adjetivos señala o bien una alternancia en la interpretación causativa/ ergativa del verbo, o bien algún otro tipo de polisemia. Por ejemplo, mientras que iniciante se atribuye a alguien que se inicia en algo, iniciador se atribuye a alguien que inicia a otro en algo; a su vez, saliente se relaciona con la interpretación inacusativa de salir (‘dejar un lugar’), mientras que salidor lo hace con la inergativa (‘salir de noche’).
Esta primera distribución permite corregir y sistematizar datos de la bibliografía anterior (Laca 1993, Gràcia et al. 1999). Además, permite prever que ciertas formas serán, en principio, anómalas (como, por ejemplo, #moridor, #caedor, #interesador, #explotante, #conversante, #vendiente, etc.). Sin embargo, como puede observarse en el cuadro 1, falta explicar una serie de excepciones. Resolveremos en 2.b algunas de ellas, relacionadas con la combinación de –nte con verbos transitivos (por ejemplo, demandante, aspirante o renunciante). Postergaremos hasta 2.c, por su parte, la explicación de las formas construidas con -nte a partir de verbos causativos como contaminante, fertilizante o colorante y de ciertos pares de adjetivos con -dor y -nte que están construidos a partir del mismo verbo causativo o transitivo y tienen un significado similar, como aleccionador/ aleccionante, avasallador/ avasallante, purificador/ purificante, asediador/ asediante (citados por Laca 1993), estimulador/ estimulante, dominador/ dominante, limitador / limitante, tranquilizador/ tranquilizante, moralizador / moralizante, estructurador/ estructurante o categorizador/ categorizante.
2.b. Estructura eventiva La aspectualidad (también aspecto interno, aspecto léxico o aktionsart) es la información contenida en los predicados acerca de “la manera en que se desarrolla y distribuye un evento en el tiempo” (De Miguel 1999: 2980). El análisis de la aspectualidad de los verbos permite distinguir varios tipos de eventos, como ha sido notado por diversos autores (entre otros, Vendler 1967). La clasificación de Vendler en estados, actividades o procesos y transiciones (divididos a su vez en realizaciones y logros) ha dado lugar a diversas interpretaciones, entre ellas el análisis de la estructura eventiva en el nivel semántico-conceptual de Pustejovsky (1991), que adoptaremos en este trabajo.
Para Pustejovsky (1991: 56), un estado es “un evento singular, que no se evalúa en relación con otros”, en el que no hay cambios ni referencias a períodos iniciales o finales (por ejemplo, estar enfermo, amar, saber) [Estado=evento]. Una actividad o proceso es “una secuencia de eventos identificada por la misma expresión semántica”, esto es, una actividad con una extensión temporal indefinida (por ejemplo, correr, empujar, trabajar) [Proceso=evento1....eventon]. Una transición es “un evento identificado por una expresión semántica que es evaluado en relación con su opuesto”, es decir, implica un cambio de algún tipo [Transición=evento1 --> ¬evento1]. Dentro de las transiciones, la diferencia entre realizaciones (por ejemplo, dar, abrir, construir, destruir) y logros (por ejemplo, morir, abrirse, llegar, encontrar) está dada por la presencia/ ausencia de causa externa. Así, la representación de La puerta se cerró es:
devenir ([cerrada (la puerta)]),
mientras que la de Juan cerró la puerta será:
causar ([actuar (j, la puerta)], devenir ([cerrada (la puerta)])).
Por otra parte, los logros se perciben como instantáneos, mientras que las realizaciones presuponen una duración mayor del evento.
Demonte (1991: 126) propone caracterizar los cuatro tipos de evento a partir de dos rasgos, [+/-actividad] [+/-resultado], suponiendo que “un determinado evento puede tener o no una causación deliberada y [...] que la actividad que se despliega puede producir o no un resultado visible”. Así, las realizaciones son [+actividad, +resultado] , los logros [-actividad, +resultado], las actividades [+actividad, -resultado] y los estados [-actividad, -resultado].
Tomando en cuenta esta clasificación de los eventos a partir de su aspecto interno, podemos analizar ahora cuál es la distribución de los verbos que sirven de base a los adjetivos con -dor y con -nte:
CUADRO 2
| |
-dor |
-nte |
| realizaciones |
sí (vendedor, experimentador, integrador) |
sí (demandante, desafiante, visitante)
(para moralizante, estructurante, ver cuadro 3) |
| logros |
sí (ganador, receptor, descubridor) |
sí (muriente, principiante, floreciente) |
| actividades |
sí (conversador, participador, hablador) |
sí (hablante, durmiente, vigilante) |
| estados |
no |
sí (existente, participante, sobrante) |
En el cuadro 2, observamos que -dor se adjunta a verbos que desde el punto de vista de su aspecto interno son logros, realizaciones o actividades, mientras que -nte se adjunta a verbos que léxicamente tienen un aspecto de realizaciones, estados,actividades o logros.
En cuanto al aspecto del adjetivo resultante, la forma en -dor tendría dos interpretaciones aspectuales: en una los adjetivos son resultativos (se enfoca la “fase final o su resultado”, como en ganador) y en la otra, habituales (se concibe el evento “de forma repetida, con un valor cercano al de las actividades frecuentes o cotidianas”, como en trabajador). Los adjetivos en -nte, por su parte, pueden ser estativos (no se expresa un cambio o progreso, “de forma que [el estado] es inherentemente no delimitado y durativo: continuo”, como en existente) o, más frecuentemente, progresivos (se contempla el evento “en su fase intermedia, mientras avanza o progresa”, como en saliente) (definiciones de De Miguel 1999: 3028, 3040, 3012, 3025).
Este contraste resultativo-habitual versus estativo-progresivo se manifiesta en la selección que hacen los adjetivos de los verbos copulativos ser o estar. Así, tanto el matiz resultativo como el matiz habitual de los adjetivos en -dor resultan compatibles con la expresión de propiedades que se predican de individuos, en la medida en que el grado de cumplimiento de una acción o la asiduidad con que se la lleva a cabo resultan caracterizantes. Es así que estos adjetivos se combinan con ser en la paráfrasis que reformula el significado del sintagma en el que participan:
un muchacho trabajador un muchacho que es trabajador
un tipo conversador un tipo que es conversador
una mujer peleadora una mujer que es peleadora
En cambio, el matiz progresivo de la mayor parte de los adjetivos en -nte es compatible semánticamente con la referencia a estados “transitorios”; de ahí que adjetivos como saliente, naciente o agonizante se combinen con estar en la paráfrasis que reformula el significado del sintagma:
el sol naciente el sol que está naciendo
el ministro saliente el ministro que está saliendo
el hombre agonizante el hombre que está agonizando
el muchacho titubeante el muchacho que está titubeando
La excepción la constituyen los adjetivos en -nte cuya carga aspectual es estativa, como existente o sobrante, que no pueden en general someterse a paráfrasis con estar, dado que los estados no son compatibles con la progresión, ni tampoco con ser:
la crisis existente # que está existiendo # que es existente
la comida sobrante # que está sobrando # que es sobrante
Si cruzamos los datos provenientes del aspecto interno de los verbos (cuadro 2) con el del aspecto del adjetivo resultante observaremos que éste resulta bastante predecible, ya que resulta consecuente con la aspectualidad del verbo base:
actividades + dor = aspecto habitual
realizaciones (o logros) + dor = aspecto resultativo [5]
estados + nte = aspecto estativo
logros (o actividades/realizaciones) + nte = aspecto progresivo [6]
En síntesis, los adjetivos con -dor tienen los rasgos [+actividad] y [+ resultado]. Los adjetivos con -nte, en cambio, tienden a ser [-actividad] y [-resultado]. Hay algunas excepciones a estas generalizaciones: la combinación de ciertos logros con -dor y la combinación de ciertas actividades y realizaciones con -nte.
El análisis de los adjetivos con -dor creados a partir de logros (i.e. ganador, perdedor, descubridor) permite observar que los verbos base son transitivos. Se considera que ganar, perder y descubrir son logros por su carácter puntual y porque el actor de la acción no es propiamente un agente (cfr. Pustejovsky 1991, De Miguel 1999). Constituyen, sin embargo, la zona marginal de los logros [7]. A los fines de nuestro trabajo, basta que observemos que todos los logros transitivos se combinan sistemáticamente con -dor. El carácter puntual y resultativo del evento (el rasgo [+resultado], según Demonte) se impone, evidentemente, a la ausencia de agente ([-actividad]) y permite así la creación de un adjetivo con -dor.
En las realizaciones que se combinan con -nte, provenientes en su mayoría del léxico legal (renunciante, denunciante, demandante, adquiriente), aunque también corresponden a esta clase desafiante, suplicante, aspirante y visitante, el proceso es inverso: se pone de relieve el carácter progresivo del adjetivo (que implica el rasgo [-resultado]), aun cuando el actor sea un agente [+actividad]. Lo mismo sucede en el caso de los adjetivos creados a partir de actividades (pensante, hablante, durmiente, vigilante).
2.c. Estructura argumental y estructura eventiva En esta sección intentaremos resumir los resultados de 2.a y 2.b, además de explicar algunos casos de alternancias entre adjetivos con -dor y con -nte: aleccionador/ aleccionante, avasallador/ avasallante, purificador/ purificante, asediador/ asediante (citados por Laca 1993), estimulador/ estimulante, dominador/ dominante, limitador / limitante, tranquilizador/ tranquilizante, moralizador/ moralizante, estructurador/ estructurante y categorizador/ categorizante (cfr. final de la subsección 2.a).
Observamos que los verbos que permiten esta alternancia son en general verbos denominales o deadjetivales, que implican una estructura causativa o doble capa verbal en el sentido de Hale & Keyser 1991. Desde el punto de vista de la aspectualidad, se trata, por lo tanto, de realizaciones (cfr. Aranovich 1999).
Ahora bien, a pesar de que el significado de las formas dentro de cada par es similar, no es idéntico, como tampoco lo es su comportamiento sintáctico. Veamos algunos contrastes:
campaña [moralizadora [de la opinión pública]] / campaña [moralizante ?[de la opinión pública]]
elemento [estructurador [del texto]] / elemento [estructurante ?[del texto]]
medida [avasalladora [de los derechos humanos]] / medida [avasallante ?[de los derechos humanos]]
Consideramos que el hecho de que la presencia del complemento preposicional que modifica al adjetivo con -nte sea anómala está en relación directa con el debilitamiento de las características propias de las realizaciones. Estos adjetivos pierden, por un lado, su carácter resultativo (no se alcanza el resultado, sino que se tiende a él, a causa del carácter progresivo del -nte: tienen el rasgo [-resultado]). Pierden, además, su carácter agentivo (de causación deliberada, en el sentido de Pustejovsky o Demonte): tienen el rasgo [-actividad]. Ello explica que los adjetivos con -nte derivados de estos verbos no se apliquen en general a seres animados:
El maestro suele mostrarse moralizador / ?moralizante para no parecer demasiado permisivo.
En su discurso, Pablo fue bastante tranquilizador / ?tranquilizante con respecto a los despidos.
Fueron nombrados los miembros del consejo categorizador / ?categorizante.
En muchos casos de verbos denominales y deadjetivales, los adjetivos con -nte y -dor pueden alternar de acuerdo con el aspecto que el hablante quiera resaltar ([+/ - resultado], [+/- actividad]), como se observa en los ejemplos del comienzo de este apartado. En otros casos, una variante está más lexicalizada que la otra, aunque siga habiendo alternancia (por ejemplo, agobiante es más frecuente que agobiador).
Existen, finalmente, otras instancias en las que la variante lexicalizada en -nte directamente bloquea (en el sentido de Aronoff 1976 y Scalise 1984) a la variante en -dor. Eso sucede, sobre todo, en uno de los grupos semánticos señalados por Rainer (1999): el de los efectos causados por una sustancia química, como fertilizante, lubricante, aromatizante, colorante, emulsionante, carburante, humectante, relajante, leudante, acidulante, contaminante. En estos casos, el adjetivo con -nte sí puede tomar complementos (cfr. 1.b: líquido repelente de insectos, producto aromatizante de ambientes, sustancia contaminante de las aguas), aunque no siempre (crema humectante ?de la piel). Nuestra hipótesis es que el sufijo -nte se privilegia en este grupo semántico a causa de la clara no agentividad de los nombres a los que modifican los adjetivos (son la causa del evento, pero no tienen voluntad: son [-actividad]) y porque expresan una tendencia (o ayuda), y no una realización: son [-resultado].
Los adjetivos que modifican a nombres de máquinas, en cambio, aparecen con -dor (por ejemplo, (máquina) picadora de carne, (aparato) extractor de aire y las nominalizaciones computadora, impresora, contestador automático, acelerador, carburador). Aun cuando el adjetivo se aplica aquí a un nombre con el rasgo [-animado], al igual que en el caso de las sustancias químicas, se prefiere -dor a -nte porque la acción y los efectos de una máquina se ven siempre como el resultado de una voluntad humana (lo cual no sucede con la acción y los efectos de una sustancia, mucho menos controlados), con lo cual se mantiene la causación deliberada y, por lo tanto, el rasgo [+actividad]. Al mismo tiempo, el aspecto de los adjetivos derivados es habitual, por lo que conservan el rasgo [+resultado] propio de las realizaciones de las que provienen.
En conclusión, los dos parámetros estudiados (estructura argumental y estructura eventiva) permiten realizar predicciones fuertes acerca de las posibilidades de combinación de los sufijos con ciertos tipos de verbos, así como de las características sintáctico-semánticas del adjetivo resultante [8].
En el cuadro 3 se sintetizan los resultados de toda la sección 2:
CUADRO 3
| |
Causativos |
transitivos |
inergativos |
inacusativos / ergativos |
| logros |
-------- |
. siempre con -dor (ganador, perdedor, descubridor) [2.b] |
------ |
. siempre con -nte (naciente, deslumbrante, creciente) [2.a] |
| realizaciones |
. sufijo preferido: -dor (cansador, iniciador, paseador) [2.a]
. con -nte: moralizante, transuilizante, estructurante [2.c] |
. sufijo preferido: -dor (comprador, anunciador, coordinador) [2.a]
. con -nte: adquiriente, aspirante, renunciante [2.b] |
------ |
------ |
| estados |
------ |
. siempre con -nte (amante, creyente, integrante) [2.a] |
------ |
. siempre con -nte (viviente, interesante, faltante) [2.a] |
| actividades |
------ |
------ |
. sufijo preferido: -dor (corredor, trabajador, caminador) [2.a]
. con -nte: pensante, hablante, durmiente [2.b] |
------ |
3. Lexicalización de secuencias N+A-dor/-nte en la terminología del medio ambiente
En el léxico especializado del medio ambiente, las secuencias N+A-dor/-nte con cierto grado de lexicalización son bastante frecuentes. Entre otros casos, hemos relevado los siguientes: agente contaminante, agente esterilizante, bacterias nitrificantes, bosque protector, cuerpo receptor, especie contaminante, especie dominante, especie indicadora, factores limitantes, ganadería transhumante, materiales semiconductores, nivel consumidor, nivel productor, organismos descomponedores, organismos vivientes, planta potabilizadora, reactivo oxidante, sustancia contaminante, turbina generadora, vegetación flotante. El funcionamiento sintáctico-semántico de los A-dor/-nte en estos casos responde exactamente al que hemos observado para el léxico común en las secciones anteriores, como puede observarse en el cuadro 4:
CUADRO 4
| |
Causativos |
transitivos |
inergativos |
inacusativos / ergativos |
| logros |
------ |
cuerpo receptor materiales semiconductores |
------ |
ganadería transhumante |
| realizaciones |
organismos descomponedores sustancia contaminante
agente contaminante especie contaminante agente esterilizante bacterias nitrificantes
reactivo oxidante factor limitante |
turbina generadora bosque protector especie indicadora nivel consumidor nivel productor |
------ |
------ |
| estados |
------ |
|
------ |
organismos vivientes vegetación flotante
especie dominante |
| actividades |
------ |
------ |
|
------ |
Como se observó en el apartado 2.c, los adjetivos en –nte que bloquean la variante en –dor pertenecen al grupo de los que remiten a los efectos causados por una sustancia química; en el cuadro, aparecen como realizaciones causativas, debido a las propiedades argumentales y eventivas de los verbos de los que derivan aunque, como ya se ha señalado, el sufijo cambia el valor aspectual resultativo y, al aplicarse a un N [-humano], se pierde el valor agentivo del verbo original también. El resto de los adjetivos con –nte derivan de estados ergativos/inacusativos, es decir que realizan una elección típica de este sufijo (nótese que el sentido de dominante en especie dominante es el de ‘predominante’).
En cuanto a los adjetivos en –dor, selecionan logros transitivos en los casos en que el rasgo [+resultado] se impone al rasgo [-actividad], como ya se ha señalado en el punto 2.b. El resto de las formas en –dor se crea canónicamente a partir de bases verbales que constituyen realizaciones transitivas.
Analizaremos ahora si las secuencias N+A-dor/-nte están lexicalizadas formalmente; esto es, si no sólo se encuentran lexicalizadas (i.e. listadas en el diccionario) sino que también funcionan como átomos sintácticos (i.e. la sintaxis lee la secuencia como un núcleo impenetrable a sus operaciones). En el caso de que las dos condiciones de la lexicalización formal se cumplan, nos encontraremos ante una instancia de palabra sintáctica, es decir, una secuencia que ha sido generada siguiendo las reglas sintácticas del español, pero que luego es reanalizada como una sola palabra (cfr. DiSciullo & Williams 1987).
En primer lugar, como observan Adelstein & Kuguel (1997), las secuencias N+A-dor/-nte pueden reducirse léxicamente al adjetivo, que cambia entonces de categoría (un agente contaminante --> un contaminante), como consecuencia de la presencia del sufijo activo que señala al agente en forma redundante con respecto al nombre modificado. Este fenómeno de reducción del sintagma al adjetivo se suma al proceso de recategorización sintáctica del adjetivo en nombre, que hemos mencionado ya en 1.b. Por otra parte, también puede haber reducción anafórica (i.e. motivada por razones pragmático-textuales) del sintagma al nombre, como en las bacterias nitrificantes --> (esas) bacterias, los organismos descomponedores --> los organismos, un bosque protector --> el bosque.
En segundo lugar, las secuencias N+A-dor/-nte que pertenecen al léxico especializado del dominio de medio ambiente aceptan en ocasiones ser modificadas por un complemento preposicional que realiza en la sintaxis al tema del verbo base del adjetivo, cuando este verbo es transitivo o causativo (por ejemplo, sustancia contaminante de las aguas, turbina generadora de energía, bosque protector de las especies amenazadas, especie indicadora de la calidad del agua, planta potabilizadora de las aguas del río Reconquista). Estas secuencias N+A-dor/-nte+de+N en general no están lexicalizadas en el dominio de especialidad (aunque esporádicamente sí se encuentra alguna de estas secuencias en los glosarios, como sucede con factor limitante del crecimiento). Mucho más frecuentes son, en cambio, las secuencias generadas a partir de la recategorización del adjetivo en nombre, tanto de la forma N-dor/-nte +de+N, como sucede en transformador de electricidad, generador de energía, quemador de gas natural, gasificador de biomasa, como de la forma N-dor/-nte +A relacional temático, como en transformador eléctrico, indicador ambiental o colector solar.
El hecho de que las secuencias N+A-dor/-nte puedan tomar un complemento preposicional que satisfaga la estructura argumental del adjetivo, así como la posibilidad de reducción del sintagma al adjetivo o al nombre, permite concluir que estas secuencias están abiertas a ciertas operaciones sintácticas, con lo cual no constituyen átomos sintácticos. Esto implica a su vez que la sintaxis las analiza internamente (i.e. son objetos sintácticos listados) y que, por lo tanto, no se encuentran lexicalizadas desde el punto de vista formal.
En trabajos anteriores (Kornfeld & Resnik 1997, 1999, 2000), comparamos sintagmas nominales N+de+N y N+A con núcleos simples y con núcleos deverbales y encontramos que los que tienen un núcleo simple suelen constituir instancias de palabras sintácticas (i.e. están lexicalizados formalmente), mientras que aquellos que tienen un núcleo derivado mantienen cierto grado de transparencia sintáctica y son, por lo tanto, objetos sintácticos listados. En Kornfeld & Resnik (2000: 113), atribuimos este hecho a que “las propiedades eventivas [del núcleo] son relevantes para la determinación de las posibilidades de lexicalización de las secuencias”. Las conclusiones a las que llegamos en el presente trabajo permiten extender esta observación, ya que en las secuencias N+A-dor/-nte es la presencia de propiedades eventivas en el complemento del sintagma (no ya en el núcleo) la que impide la lexicalización formal del sintagma. La diferencia reside en que, mientras que las secuencias de un nombre deverbal con un complemento temático son siempre unidades fraseológicas (cfr. Kornfeld & Resnik 1997 y 2000), las de forma N+A-dor/-nte son unidades terminológicas. Ello se debe a que si el elemento deverbal se encuentra en el complemento (y no en el núcleo), sus propiedades no se extienden a todo el sintagma, que tiene por lo tanto características plenamente nominales.
4. Conclusiones
En el presente trabajo, hemos intentado sistematizar y formalizar las diferencias sintácticas y semánticas entre dos sufijos formadores de adjetivos deverbales, –nte y –dor, con el fin de prever las posibilidades de lexicalización formal de los sintagmas en los que intervienen. Este estudio particular se inscribe en un plan de investigación que tiene un objetivo mayor: establecer las condiciones que permiten que un sintagma nominal se lexicalice formalmente y, en particular, determinar cuál es la influencia de la derivación en la lexicalización formal de los sintagmas.
Desde el punto de vista de la morfología, por lo tanto, esperamos haber establecido las restricciones que operan en la selección de uno u otro sufijo, confirmando la intuición de que dos sufijos no pueden coexistir en el sistema de una lengua si no existe alguna diferencia sintáctica o semántica entre ellos.
Desde el punto de vista de la terminología, por su parte, esperamos haber corroborado la utilidad de la aproximación lingüística preconizada por Cabré (1999) para el estudio de los problemas terminológicos, en el sentido de que las unidades terminológicas pueden ser analizadas con las herramientas de la lingüística teórica.
Bibliografía
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[1] Si bien algunos de estos ejemplos no parecen ser anómalos, eso se debe a una lectura apositiva de la forma en –dor.

[2] Esto, naturalmente, no sucede cuando el adjetivo modifica al experimentante del verbo base (amante, anhelante, creyente), casos en los que sí puede tomar como complemento al tema del verbo (una mirada anhelante de cariño, un coleccionista amante de las antigüedades).
 [3] Llamamos causativos a aquellos verbos transitivos que alternan con una variante ergativa relacionada morfológicamente (como en romper/ romperse, abrir/ abrirse, etc.).
 [4] La única excepción a esta regla se da en el caso de los adjetivos en –dor y –nte derivados de verbos psicológicos, como ya hemos notado en la subsección 1.b (pero cfr. nota al pie 8).
 [5] La lectura resultativa de los adjetivos con –dor puede volverse habitual con facilidad, dando lugar a nuevos significados del adjetivo o a nominalizaciones (por ejemplo, el atleta ganador de la carrera --> (ser) un ganador; la empresa compradora de la casa --> un comprador de antigüedades; el ente coordinador --> el coordinador de investigación).
 [6] A causa de este aspecto progresivo, los adjetivos con –nte formados a partir de logros y realizaciones pierden el rasgo [+resultado].
 [7] Una prueba útil para comprobar si un verbo transitivo es una realización o un logro es agregarle el adjunto por casualidad, que señala la no agentividad del verbo. Así, es posible ganar, perder, encontrar o descubrir algo por casualidad, pero no comprar, renunciar, demandar, suplicar o visitar algo por casualidad.
 [8] Hemos dejado conscientemente de lado el conjunto conformado por los adjetivos en –dor y –nte derivados de verbos psicológicos: irritante, angustiante, alarmante, sorprendente vs. enternecedor, aterrador, estremecedor, encantador, entre muchos otros. En ese conjunto no parece posible establecer una diferencia clara en el reparto entre los dos sufijos a partir de los parámetros de la estructura argumental (verbos causativos, transitivos, inergativos e inacusativos-ergativos) y de la estructura eventiva (resultatividad y causación) que hemos utilizado aquí. Consideramos que esta aparente indiferenciación entre los dos sufijos es la contraparte de las dificultades que encuentran los investigadores al intentar definir los roles temáticos de los verbos psicológicos en las lenguas romances (cfr. Demonte 1991: 43, para una discusión con Belletti & Rizzi (1988) sobre las nociones de causatividad e inacusatividad en estos verbos). Por esta razón, los adjetivos en –dor y –nte derivados de verbos psicológicos constituyen, a nuestro entender, tema para otro trabajo.
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