Actas / Atas
1988-2002
Presentación / Apresentação
I Simposio (1988)
II Simpósio (1990)
III Simposio (1992)
IV Simposio (1994)
V Simposio (1996)
VI Simposio (1998)
        Índice
VII Simpósio (2000)
VIII Simpósio (2002)
Índice por autores

 

 

Sobre la relación del terminologo y el experto

Gabriel Quiroz H.
Carlos Muñoz T.
Gustavo Zapata
Grupo de Investigación en Terminología y Traducción - GITT
Escuela de Idiomas
Universidad de Antioquia
Colombia

 

1. Generalidades

Como norma y en teoría, el experto o especialista debe cumplir siempre un papel fundamental en todo trabajo terminológico, lo cual tiene una buena justificación ya que en uno de sus aspectos prácticos, una de las definiciones de terminología es “el conjunto de conceptos de un área especializada y sus denominaciones” (NORMA DIN 2342 Parte I (1986:7) citada por Arntz y Picht (1995, 27), y por consiguiente de un lenguaje especializado.

Aunque las relaciones y límites entre el lenguaje común y los lenguajes especializados son bastante complejas (Arntz y Picht, 27-55), siempre se ha considerado que los especialistas o expertos en cada campo o subcampo del conocimiento tienen un acceso fácil a dichos lenguajes. Esto es tanto más verdad cuanto más alto sea el nivel de abstracción de los textos si se toma en cuenta la estructuración de los lenguajes de las ciencias naturales y de la tecnología presentada por Hoffmann (Arntz y Picht, 36).

 

2. El experto

La capacidad que tiene el experto de incursionar con propiedad en un área del conocimiento es por lo general el producto de un largo proceso de interacción entre los siguientes factores a) vivencia personal, b) estudio concienzudo y experimentación del experto a lo largo de su vida, tanto con la hipertextualidad de la literatura científico-técnica como con los objetos materiales o abstractos mismos circunscritos en una parcela del conocimiento o c) en la interacción cotidiana con sus propios colegas.

La participación de los expertos en los trabajos terminológicos es pues una garantía del éxito de tal empresa por su dominio de los conocimientos en su propia área de trabajo. Esta cualidad ha sido traducida por Alpízar (20) como la siguiente condición:

Puesto que al confeccionar una obra terminográfica se realiza una incursión en el universo conceptual de cierta área del conocimiento humano, cabe suponer en quienes se arriesgan en una empresa de tal envergadura una verdadera maestría en tal esfera de actividad intelectual.

Y una versión fuerte del valor del experto en el trabajo terminológico ha sido resaltada por Felber (citado por Cabré, 1992) como sigue:

The systematic terminologies can only be prepared by the subject specialists of the subject field in question. Wüster emphasized that systemic work should be the domain of terminologists, i.e. of subject specialists with an additional training in terminology... Therefore, modern terminology work requires the work of terminology commissions which should be composed of the following types of specialists: 1) The specialists of the subject field concerned... 2) A specialist for the application of terminological principles and of methods in terminography... He should be a subject specialist or a linguist with a specific training in terminological principles.

Sin embargo, la terminología, la terminografía y los trabajos terminológicos están siempre enmarcados en micro y macro contextos teóricos y concretos que determinan la participación de los agentes y sus acciones, sus medios, sus fines, el alcance, la profundidad y sus productos.

 

3. Relación terminólogo-experto

En la práctica, el papel fundamental que deberían cumplir los expertos por tener mayor dominio del campo específico del conocimiento es asumido en muchos contextos por el documentalista, el lingüista o el traductor con entrenamiento en terminología, o el terminólogo (Alpízar, 1997, 20). Y aunque es posible que una razón para que el experto no se involucre de lleno en el trabajo terminológico sea su grado de motivación, existen muchos otros factores que inciden en el grado de su compromiso.

Esto puede verse en el desarrollo del presente trabajo: En cuanto a los actores principales, el grupo de investigación en terminología y traducción y el experto, para el desarrollo de este proyecto se ha planteado una perspectiva propia que da cuenta de las especificidades del contexto. En este caso, el grupo de investigación en terminología y traducción cumplió una función de mucho peso aunque no definitiva.

Dicho contexto estuvo marcado por las siguientes características:

En cuanto al experto del campo del conocimiento:

aspectos de disponibilidad, el tiempo para las entrevistas de consulta era reducido.

El experto no formaba parte de la planta oficial y permanente del grupo de investigación.

El experto es una persona que coordina varios grupos de investigación, que viaja a otras regiones del departamento y el país con frecuencia y ejerce, además, funciones docentes.

El sector salud en el cual se desempeña el experto es un campo crítico en el cual los problemas de salud de la población son de carácter dramático, absorbiendo gran parte de su esfuerzo y preocupaciones, dejando sólo un pequeño margen para este tipo de trabajos. En palabras del experto: “Los problemas de salud de la población son tantos que no nos dejan tiempo para pensar en estos aspectos tan importantes.”

Por último, la oficina del experto quedaba distante de la oficina del grupo de investigación en terminología y traducción. Esto dificultaba un poco la comunicación eficiente y rápida para la solución de problemas e impresiciones que era necesario resolver con urgencia y en la marcha. A esta dificultad de comunicación se sumaba el hecho de que la oficina del experto no usaba el correo electrónico con regularidad.

El experto y el dominio del campo del conocimiento.

Algunos aspectos que pueden considerarse aquí, según Muñoz, Quiroz y Plested (1998) son:

Que sea especializado en su área de estudio (maestría o doctorado).

Que tenga experiencia investigativa, en lo posible, en el área específica.

Que esté actualizado en su área con respecto a la terminología.

Además, de acuerdo con De Beaugrande (1996), existen riesgos ya que

“The specialists have the power conferred by their specialized knowledge; they may choose to keep it for themselves or to share it with others, such as novices in training or the society at large”

como ocurriría en una actividad interdisciplinaria como lo es un proyecto de investigación.

Afortunadamente, nuestro caso es afortunado ya que el dominio del campo de la especialidad que tiene el experto es reconocido en el ámbito local, nacional e internacional; posee estudios de medicina con título de médico y tiene a su haber una trayectoria de más de 15 años de trabajo en el laboratorio de hemoparásitos, desempeñándose en diversos frentes de la lucha antimalárica, especialmente en la parte de epidemiología. Actualmente coordina el grupo consolidado de investigación en malaria en el Laboratorio de Hemoparásitos.

El experto y la competencia en la lengua española y la lengua inglesa.

Dado que el ambiente bibliográfico en que se mueve el que hacer de la Facultad de Medicina, en la cual labora el experto es rico en publicaciones en inglés, el personal de dicho centro y en especial, el experto posee un buen dominio aunque en gran parte pasivo de la lengua extranjera. En cuanto a su dominio de la lengua española, tiene a su haber varias publicaciones en revistas de renombre y la publicación de un libro.

El experto y el conocimiento de la teoría y práctica de la terminología.

Por ser la terminología una innovación en nuestro medio, y más concretamente en el campo de la malaria, el experto carecía de un conocimiento sistemático de esta nueva esfera del conocimiento humano en su acepción de disciplina académica y en un principio hubo curiosidad e interrogantes sobre los objetivos de la investigación, los cuales se fueron aclarando con el avance del trabajo.

En este marco, el grupo de trabajo terminológico, tomó la iniciativa práctica, teórica y administrativa del desarrollo del proyecto terminográfico.

 

4. Formas de colaboración del experto

La colaboración del experto funcionó en la modalidad de asesorías, como consultante o informante en los puntos nodales del análisis terminológico y el trabajo terminográfico.

El grupo de expertos suministró documentación importante pero muy restringida en la mayoría de los casos e.g. el uso de una planta en la malaria. De todos modos, al final ayudaron en dar visto bueno al corpus documental (más de 100) seleccionado por los terminólogos en ambas lenguas (español-inglés).

En cuanto a la delimitación del área de trabajo, los expertos solo participaron en aprobar la importancia del ciclo de vida y en algunos apuntes tangenciales sobre el asunto pues la delimitación se llevó al extremo por los terminólogos.

Para la representación de la estructura del conocimiento del subcampo escogido, los expertos tuvieron una participación más significativa en cuanto a la precisión del sistema escogido mediante el uso de un cuestionario (Ver Anexo 1), donde estratégicamente se buscó que el experto revisará tanto las relaciones como los conceptos que deberían estar incluidos en el ciclo de vida. Para la representación también se llevó a cabo una entrevista con el grupo de expertos para discutir aspectos que ellos pensaban que no estaban muy claros en el árbol. Es importante mencionar que los expertos revisaron dos representaciones conceptuales en las cuales su punto de vista fue decisivo.

De este modo, los expertos tuvieron un papel vital en la precisión, la vigencia y validación de los conceptos y las denominaciones no sólo en español sino en inglés. Los expertos no participaron en la valoración de los contextos, pues este trabajo se evaluó en el mismo grupo de terminólogos siguiendo las observaciones de Dubuc et al. (1997, 82).

En el aspecto de la elaboración de las definiciones, los expertos las revisaron desde sus diferentes especialidades (entomología, bacteriología, medicina), las evaluaron conceptualmente, e hicieron aportes en la redacción y validación de estas definiciones y sus equivalencias.

 

5. Conclusiones

La relación del terminólogo y el especialista debe regirse por parámetros de colaboración interdisciplinaria con miras a la precisión de aspectos relacionados con el trabajo terminológico en cuestión.

Es necesario destacar que un concienzudo y detallado procedimiento metodológico puede reducir la intervención del experto en ciertas etapas del trabajo terminológico.

Además, es importante resaltar que las intervenciones del especialista en la precisión y aprobación es decisiva dentro del trabajo terminológico y, principalmente, terminográfico.

El trabajo con los especialistas permitió hacer un análisis terminológico de todo tipo de textos y para diferente público lo que condujo descubrir incluso sinonimías conceptuales abundantes en especialidades donde no se cree encontrarlas o donde parece a priori que hubiese mucha unificación terminológica.

 

Bibliografía

Alpizar C., Rodolfo (1997). ¿Cómo hacer un diccionario científico - técnico?. Buenos Aires: Ed. Memphis Matheu.

Arntz, R. y H. Picht (1995). Introducción a la terminología. Madrid : Ed. Pirámide.

De Beaugrande, Robert (1996). “LSP and Terminology in a New Science of Text and Discourse”. TKE ’96, Terminology and Knowledge Engineering. Frankfurt, pp. 12-26.

Dubuc, R. & A. Lauriston (1997). “Terms and Contexts”. In: Handbook of Terminology Management, Vol. 1 (80-89). Amsterdam: John Benjamins Publishing Co.

Felber, H y Picht, H. (1984). Métodos terminológicos y principios de investigación terminológica. — Madrid : Instituto “Miguel de Cervantes” CSIC, 1984

Muñoz, Carlos, Gabriel Quiroz & Cecilia Plested (2000). “Protocolo de gestión para la intervención del experto en una traducción científico-técnica”. En: Ikala (en prensa).

Quiroz, Gabriel, Gustavo Zapata, Carlos Muñoz, María Cecilia Plested & John Jairo Giraldo (1999). “Some Considerations on the Relationship between the Terminologist and the Expert in the Building of a Database”. In: Terminology and Knowledge Engineering. Cologne.

Zapata et al. (1998). Traducción hacia lengua extranjera: una reflexión metodológica a partir de rastreos terminológicos. Informe final de investigación. Universidad de Antioquia, Medellín.

 

Cuestionario para el experto

Falta algún término o concepto en el árbol?

Sobra algún término o concepto en el árbol?

Están los conceptos de cada rama jerarquizados en el orden que usted como experto conoce?

Cada rama esta en el orden correcto o va en otro orden?

Existe algún término incompleto (le faltan palabras).

Existe algún término que le sobren palabras?

Están las relaciones entre los conceptos marcadas apropiadamente?

Están todos los términos o conceptos aceptados en el ámbito internacional o hay algunos que no están en discusión o no se conocen claramente los procesos?

Pueden abreviarse los procesos o están implícitos en otro?

Siéntase en libertad de escribir sobre el árbol conceptual y escribir los comentarios que usted desee.

NOTA: Un sistema de conceptos o árbol conceptual es :

1. un conjunto estructurado de conceptos, establecidos acorde a las relaciones existentes entre los mismos, en el cual cada concepto queda determinado por su posición dentro del sistema de conceptos.

2. una ordenación sistemática de los conceptos y denominaciones de un área especializada.

FUNCION: En un principio la elaboración de un sistema de conceptos sólo servía para un trabajo puramente terminológico pero se sabe que dicha elaboración ayuda a una comprensión más profunda de cada área especializada.

 

Editado con el apoyo de
Editado com o apoio da: