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1988-2002
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VIII Simpósio (2002)
Índice por autores

 

 

Normas Internacionales ISO de Terminología

María Pozzi
Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios
El Colegio de México
México

 

1. Introducción

La época de globalización en que estamos viviendo significa que para lograr un verdadero intercambio comercial entre varios y diversos países hay que establecer reglas muy precisas sobre los requisitos de fabricación, de seguridad y de calidad que deben satisfacer los productos que se adquieren tanto a nivel nacional como internacional. Estas reglas están constituidas, en parte, por las diferentes normas emitidas por organismos internacionales, como la ISO, IEC, etc.; regionales, como COPANT y nacionales, como la DGN en el caso de México, BSI en Gran Bretaña, DIN en Alemania, ANSI en Estados Unidos, AENOR en España, etc., y que se aplican de manera obligatoria o voluntaria, según sea el caso.

La implementación de normas internacionales para bienes y servicios facilita el comercio y permite crear tecnologías compatibles en todo el mundo evitando así tener que fabricar productos que satisfagan diferentes requisitos nacionales. Los consumidores, por otra parte, tienen una gama más amplia de productores de quienes adquirir los productos que necesitan y que cumplen con niveles apropiados de confiabilidad, seguridad y calidad.

La normalización tradicionalmente siempre ha estado relacionada con el comercio o con el intercambio de bienes y servicios entre proveedores y compradores; el consenso sobre pesos y medidas ha facilitado durante siglos transacciones comerciales tan simples como la compra de un kilo de arroz o tres metros de tela. En la actualidad, acciones tales como encender la luz o llamar por teléfono son posibles gracias al proceso formal de normalización internacional realizado por organismos especializados como la ISO, IEC e ITU. La desaparición gradual de las fronteras comerciales, la privatización de las compañías estatales y la llegada al mercado de nuevos proveedores de países con economías emergentes están cambiando la imagen tradicional del comercio. Los mercados se están globalizando, y cada vez más, los proveedores que proporcionan productos al consumidor se encuentran de más allá de las fronteras políticas.

 

2. Normalización

La ISO se fundó en 1947 con el objeto de optimizar las transacciones comerciales internacionales mediante la elaboración de normas que permitan una comunicación y cooperación eficientes entre las partes interesadas.

El resultado de un proceso de normalización es una decisión por consenso de una comisión representativa, que se recoge en un documento llamado norma, en el que figuran los aspectos acordados entre las partes y en donde se especifican sus ámbitos de aplicación.

La Norma Oficial Mexicana NOM-Z-13 (1994:24) define normalización como:

“Proceso de formulación y aplicación de reglas para enfocar, de manera ordenada, una actividad específica para el beneficio y con la cooperación de todos los interesados, y en particular, para la promoción de una óptima economía global tomando en cuenta las condiciones de funcionamiento y los requisitos de seguridad”..

La normalización permite reducir las distintas variedades de un mismo producto a una sola, y esa simplificación facilita el intercambio del producto con la garantía de que cumple las mismas condiciones de calidad, funcionamiento y compatibilidad, entre otras. La normalización de los términos que denominan productos significa asimismo que los especialistas, al utilizarlos, tendrán en cuenta los acuerdos que ellos mismos han tomado: una denominación (y sólo una) para cada concepto bien delimitado.

Una norma internacional es un lineamiento o documento normativo que emite un organismo internacional de normalización u otro organismo internacional relacionado con la materia, que se es reconocido por diversos países en los términos del derecho internacional. Son de carácter voluntario. (SECOFI 97:8)

Los objetivos principales para la emisión de normas tanto nacionales como internacionales son uniformizar la calidad, seguridad y funcionamiento de bienes y servicios, y además, exigir la aplicación de las normas de una manera uniforme en todos los casos. El primer paso para lograrlo es que todos entiendan exactamente lo mismo al aplicar una determinada norma, para lo cual es necesario eliminar la barrera interlingüística, y más importante aún, en el caso del español, la barrera intralingüística.

Para solucionar este problema, las Directivas de la ISO/IEC, en su parte 3 Rules for the structure and drafting of International Standards, dedican una sección a la terminología utilizada y otra a las definiciones pertinentes que se deben incluir en la norma que se está elaborando. Al respecto, estas directivas señalan que el objetivo de una norma internacional es establecer disposiciones claras y no ambiguas que faciliten la comunicación y el comercio internacionales. Para lograr este objetivo, la norma internacional debe, entre otras cosas, ser consistente, clara y precisa además de mantener uniformidad de estructura, estilo y terminología. Se Debe usar el mismo término a lo largo de toda la norma –o de la serie de normas– para designar un concepto dado. Debe evitarse el uso de sinónimos para un concepto ya definido y, dentro de la medida de las posibilidades, cada término debe designar un solo concepto.

Como puede apreciarse, tanto la terminología empleada en las normas como las definiciones pertinentes que deben incluirse en las mismas constituyen un punto fundamental para el buen entendimiento y aplicación de las normas.

Por otra parte, uno de los principales objetivos de los lenguajes de especialidad es permitir una comunicación eficiente de información, logrando así una apropiada transferencia de conocimientos entre especialistas. Esto sólo puede ser posible si todos los participantes entienden lo mismo cuando se refieren a un concepto específico.

La mayor parte de los problemas en la comunicación especializada surgen cuando un término denota más de un concepto o cuando un concepto se designa por más de un término. Además, a nivel internacional algunas veces los sistemas de conceptos difieren de una lengua a otra o se un sistema cultural a otro. La mayor parte de estas dificultades pueden resolverse al ponerse de acuerdo previamente en el significado de los términos, los conceptos y los sistemas de conceptos que se emplearán.

Ya que en los lenguajes de especialidad los términos se usan para representar conceptos, es a través de la normalización de los conceptos seguida por la normalización de los términos que se puede asegurar que los conceptos y sus correspondientes denominaciones significan lo mismo para los especialistas.

 

3. Comité Técnico ISO/TC 37 (Terminología – Principios y coordinación)

Considerando la importancia de lograr una eficiente comunicación entre especialistas tanto dentro como fuera del marco de la normalización en general, en 1936, a sugerencia de Wüster, se estableció en 1936 el primer comité internacional de normalización terminológica, ISA 37 [1], cuyo trabajo fue suspendido al principio de la Segunda Guerra Mundial, para reiniciarse en 1947, convertido en lo que actualmente es el Comité Técnico ISO/TC37 (Terminología – Principios y coordinación) de la Organización Internacional de Normalización [2].

Este comité se encarga de elaborar las normas internacionales en materia de terminología que tratan sobre el proceso de investigación terminológica, incluyendo la identificación, evaluación y selección de fuentes de referencia, establecimiento de nomenclaturas, preparación de análisis conceptuales, selección de términos, formulación de definiciones, presentación de datos, organización de la información en medios electrónicos, etc.; asistir y asesorar a otros comités que están preparando terminologías normalizadas; y propiciar la cooperación entre los diferentes comités de normalización para la promoción de terminologías normalizadas tanto a nivel nacional como internacional.

Dentro del marco de trabajo de la ISO, el TC/37 es uno de los pocos comités que elaboran normas aplicables por especialistas trabajando en todo el mundo así como por los demás comités técnicos de la propia ISO y de otros organismos internacionales, regionales y nacionales de normalización.

Para atender de una manera comprensiva todas las actividades terminológicas, el ISO/TC37 está constituido por tres subcomités: ISO/TC37 SC1, Principios y métodos, que se encarga de los aspectos metodológicos relacionados con la práctica de la terminología; ISO/TC37 SC2, Presentación de vocabularios, que se ocupa de establecer la metodología para la preparación de vocabularios; e ISO/TC37 SC3, Aplicaciones computacionales en terminología, cuyo objetivo es la solución de problemas metodológicos asociados a la plicación de las computadoras en el campo de la terminología. Alrededor de 22 países son miembros participantes de este comité y otros más son miembros observadores. Existen además convenios de colaboración con otros comités técnicos y con organismos externos.

De manera muy simplificada, se muestra a continuación el organigrama del ISO/TC37:

Principios y métodos Presentación de vocabularios Aplicaciones
computacionales
Sede: GOST – Rusia Sede: SCC – Canadá Sede: DIN – Alemania

Cada subcomité está estructurado en grupos de trabajo (WG) [3] cada uno de los cuales es responsable de la elaboración de una o más normas y está dirigido por un coordinador que se ocupa, entre otras cosas, de redactar la norma en cuestión durante las diferentes etapas del proceso de normalización, recopilar y discutir los comentarios enviados por los diferentes miembros, procesar el resultado de la votación de los miembros participantes con el objeto de continuar o suspender el proceso.

Las etapas que sigue el proceso de elaboración de normas ISO son las siguientes:

CD [4] – Documento del comité – es la primera versión del documento ya admitido por el Secretariado Central de la ISO para la elaboración de una posible norma internacional.

DIS [5] – Proyecto de norma internacional – constituye las siguientes versiones modificadas de acuerdo con los comentarios de los miembros del subcomité. Puede haber hasta dos proyectos de norma internacional.

FDIS [6] – Proyecto final de norma internacional – última etapa del proceso de elaboración de normas internacionales ISO antes de ser, de hecho, una norma internacional.

IS [7] – Norma internacional – Una vez que se ha logrado consenso de por lo menos 75% de los votos en cada una de las etapas del proceso, se publica la norma internacional, con una validez promedio de cinco años, al término de los cuales se solicita a los miembros participantes del comité en cuestión que indiquen si sugieren modificaciones, si se elimina o si se deja vigente. En el primer caso, se convierte en un CD y se empieza el proceso de revisión.

 

Principales normas producidas por el ISO/TC37

Los tres subcomités del ISO/TC37 han elaborado y están en proceso de elaboración y/o revisión varias normas internacionales en materia de terminología que cubren varios aspectos del quehacer terminológico. Por razones de tiempo y espacio no es posible describir en detalle todas ellas, así que me limitaré a las que considero más importantes.

 

3.1. Normas del Subcomité 1

El Subcomité 1 – Principios y métodos, se ocupa principalmente de normalizar los principios teóricos y metodológicos de la terminología. Si bien estas normas sientan las bases para todo el trabajo terminológico, hay varias publicaciones que también tratan el tema. Por esta razón sólo se describe la norma ISO/CD 704, que está en etapa de revisión. Otras normas producidas por este subcomité sólo serán brevemente mencionadas.

3.1.1. ISO/CD 704 Trabajo terminológico – Principios y métodos [8]

Con esta norma se pretende normalizar los elementos esenciales para realizar un trabajo terminológico de alta calidad, proporcionando un marco teórico común que explique a quienes trabajan en terminología los principios y métodos básicos.

El objetivo de la norma ISO/CD 704 es ayudar a identificar conceptos y relaciones conceptuales; desarrollar sistemas conceptuales basados en los conceptos identificados y las relaciones entre ellos; establecer representaciones de sistemas conceptuales mediante diagramas; definir conceptos; y asignar términos a cada concepto en una o más lenguas. Los objetos, conceptos, denominaciones y definiciones constituyen los elementos básicos de la terminología, por lo que esta norma internacional describe las relaciones que existen entre ellos y establece los principios generales que rigen la formación de términos y la redacción de definiciones.

 

Objeto, concepto definición y denominación

Un objeto es cualquier cosa percibida o concebida por el hombre. Algunos objetos concretos son materiales como una silla, un río, una máquina, etc. Otros objetos inmateriales son abstractos como la gravedad, el flujo de efectivo, la densidad, etc. Hay otros objetos que son simplemente imaginados, como un unicornio, la piedra filosofal, etc.

Para comunicarse no diferenciamos ni nombramos todos los objetos individuales del mundo. Más bien lo que se hace es que al observar los objetos a nuestro alrededor, a través de un proceso de conceptualización, se categorizan en construcciones mentales o unidades de pensamiento llamados conceptos, a los cuales se les atribuye una denominación, que en el caso de lenguajes de especialidad los constituyen los términos. La única relación entre un objeto y su correspondiente denominación por medio de un término y su definición es a través del concepto que se encuentra en un nivel más alto de abstracción.

Los conceptos se expresan por medio de varias formas de comunicación de acuerdo con el sistema que se use. En lengua natural se denominan con términos, nombres, definiciones u otras formas lingüísticas mientras que en lenguajes artificiales pueden ser fórmulas, códigos etc. y en gráficas, pueden ser dibujos, diagramas u otras representaciones visuales.

Al conceptualizar un conjunto de objetos se les atribuyen ciertas características que juntas forman el concepto. No todas las características de un concepto son igualmente importantes. Las características esenciales son indispensables para comprender un concepto de un campo particular del conocimiento, y la falta de una de ellas cambia fundamentalmente el concepto. Las características no esenciales no cambian la esencia del concepto. Por ejemplo, si pensamos en el concepto lápiz, sus características son: objeto concreto, hecho de una puntilla de grafito, la puntilla está cubierta por madera u otro material, la cubierta puede ser de colores, en un extremo puede haber una goma de borrar, en un extremo la puntilla puede estar afilada, la puntilla de grafito es el medio de escritura, se usa para escribir o hacer marcas. Si se elimina la característica “la puntilla es el medio de escritura”, el concepto se cambia radicalmente ya que se excluyen todos los objetos, así que es una característica esencial. Por otro lado, si se elimina la característica “en un extremo puede haber una goma de borrar”, el concepto no se altera, por lo tanto esta es una característica no esencial para comprender el concepto “lápiz”. Es importante conocer y diferenciar las características esenciales y las no esenciales, ya que la definición deberá incluir todas las características esenciales pero no las no esenciales.

Los conceptos no existen como unidades de pensamiento aisladas sino que siempre están relacionados con otros conceptos. Esto es muy importante sobre todo cuando se construye un sistema conceptual que determina un campo del conocimiento. Las relaciones que se usan más frecuentemente para construir sistemas conceptuales son las jerárquicas, dentro de las cuales se incluyen las genéricas y las partitivas, y las no jerárquicas, como las asociativas.

Una relación genérica identifica conceptos que pertenecen a la misma categoría en donde hay un concepto más general que los incluye. Por ejemplo, helicóptero, avioneta y avión son tipos de vehículos aéreos más pesados que el aire, y por lo tanto todas las características de los vehículos aéreos más pesados del aire también lo son de cada uno de estos conceptos. Sin embargo cada uno de ellos tiene al menos una característica más que los distingue de los demás.

Una relación partitiva existe cuando el concepto más general representa un todo mientras que los conceptos más específicos representan partes de ese todo, y todas las partes se juntan para formar el todo. Por ejemplo, el concepto “ciencias naturales” está formado por los conceptos “física”, “química” y “biología”. Las partes que forman el todo pueden ser de naturaleza similar (átomo en una molécula de oxígeno) o diferentes (partes de un automóvil).

Las relaciones asociativas no son jerárquicas y existen cuando se puede establecer una conexión temática entre dos o más conceptos. Hay muchas clases de relaciones asociativas, por ejemplo humedad-corrosión es una relación causa-efecto, pintor-brocha es una relación profesión-herramienta, etc.

 

Definiciones

En los lenguajes de especialidad los conceptos se explican por medio de definiciones. Una definición define el concepto como una unidad compuesta por las características que hacen único al concepto y explícitamente lo diferencia de otros conceptos.

Algunos términos son tan largos que casi son definiciones en sí; algunas definiciones son tan cortas que pueden confundirse con el término. Sin embargo, es importante distinguir siempre la definición del término. Una definición puede complementarse con una nota o una representación visual.

Tipos de definiciones

En terminología existen principalmente los siguientes tipos de definiciones:

definición intensional

definición genérica

definición partitiva

definición extensional

 

Definición intensional

La definición intensional indica el concepto más general seguido por las características que distinguen inequívocamente al concepto de otros conceptos. El concepto más general sitúa al concepto que se está definiendo en su lugar apropiado dentro del sistema conceptual. Por ejemplo, un árbol entre las plantas, un lápiz entre los instrumentos de escritura. En la práctica, las definiciones por intensión son preferibles a otras descripciones conceptuales.

Las definiciones intensionales incluyen las definiciones genéricas y las definiciones partitivas, que tienen la siguiente forma “X es un tipo de Y, y se diferencia de otros conceptos por...” y “X es una parte de Y, y se diferencia de otros conceptos por...” respectivamente. Por ejemplo “lápiz”: instrumento de escritura cuya puntilla, de grafito o de pasta, está colocada dentro de una cubierta, que se usa para escribir o hacer marcas; “puntilla de repuesto”: parte reemplazable de un lapicero, hecha de grafito o de pasta, que se coloca dentro del barril y se usa para escribir o hacer marcas.

 

Definición extensional

La definición extensional consiste en una lista de todos los conceptos más específicos del concepto que se está definiendo. Este tipo de definiciones es práctico sólo si el número de conceptos que se enumeran es limitado y que son bien conocidos. Por ejemplo, “mes”: enero, febrero, marzo, abril, mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre o diciembre.

Principios que rigen la redacción de definiciones

Formalmente, una definición es una declaración que explica lo que es el concepto. En otras palabras una definición es una proposición lógica compuesta por un sujeto, que corresponde al término; una cópula que corresponde al verbo “es” y el predicado que corresponde a las características esenciales del concepto.

Es indispensable determinar los conceptos que son tan básicos que no necesitan definirse. Generalmente se empieza por definir los conceptos más generales y cada vez que se redacta una nueva definición se hace en términos de los conceptos básicos o de los que ya se han definido con anterioridad en el documento.

Los principios generales que rigen la redacción de definiciones son los siguientes: concordancia entre término y definición, principio de substitución, naturaleza sistemática de las definiciones, independencia de las definiciones, concisión y adecuación al campo del conocimiento en cuestión.

 

Concordancia entre término y definición

La definición debe tener la misma forma gramatical que el término, esto es, que para definir un verbo se debe emplear una frase verbal y para definir un sustantivo singular, se usa el singular. Por ejemplo, “oxigenar”: impregnar de oxígeno, tratar con oxígeno; “topología”: en informática, configuración que adoptan los nodos de una red de área local para conectarse entre sí.

 

Principio de substitución

El principio de substitución permite comprobar que una definición sea correcta. En un texto los términos y las definiciones deben ser intercambiables, por lo que debe ser posible substituir un término por su definición sin pérdida o cambio de significado.

 

Naturaleza sistemática de las definiciones

Una definición actúa como un sistema conceptual en miniatura en donde se indica la clase a la que pertenece el concepto y se enumeran las características que lo distinguen de otros conceptos. Las características utilizadas en la definición deben seleccionarse de manera que indiquen la conexión entre los conceptos y su delimitación.

 

Independencia de las definiciones

Una definición debe ser suficientemente clara para que pueda entenderse por sí misma.

 

Concisión

Idealmente, las definiciones deben ser tan breves como sea posible y tan complejas como sea necesario. Las definiciones complejas deben estar redactadas cuidadosamente, de manera que sólo contengan la información que hace único al concepto. Cualquier información adicional que sea conveniente agregar, se debe incluir en una nota.

Una definición debe describir un solo concepto. No debe incluir definiciones escondidas para conceptos que se utilizan para identificar las características. Cualquier característica que requiera una explicación deberá definirse separadamente como un concepto independiente.

La definición tampoco debe contener características que lógicamente pertenecen al concepto más general.

 

Campo del conocimiento

Las características que se reflejan en una definición deben ser las apropiadas para el campo del conocimiento en que se está definiendo al concepto. Por ejemplo, “agua”, en física, es un compuesto químico, H2O, en estado líquido que es incoloro, inodoro e insípido, cuyo punto de fusión 0ºC y su punto de ebullición es de 100ºC; “agua” en química, es un compuesto que consiste de dos átomos de hidrógeno y un átomo de oxígeno; “agua” en metrología, es la sustancia base cuyos cambios de fase y propiedades relativas se usan para definir las unidades de la escala Celsius.

Definiciones deficientes

Las formas más comunes de elaborar definiciones deficientes son la definiciones circulares, las incompletas y las negativas.

 

Definiciones circulares

Si un concepto se define usando un segundo concepto, y después el segundo concepto se refiere al primer concepto, la definición así elaborada es circular. Las definiciones circulares no ayudan a entender ninguno de los dos conceptos involucrados y por lo tanto, deben evitarse.

Las definiciones pueden ser circulares en una sola definición o en un sistema de definiciones. Una definición es circular en sí misma cuando el término que se está definiendo se repite para introducir la definición, o una palabra del término se usa como característica. Por ejemplo, “altura de un árbol” es la altura del árbol medida desde el suelo hasta lo más alto de un árbol. La definición correcta es: distancia entre el suelo y lo más alto de un árbol.

Una definición es circular en un sistema de definiciones cuando dos o más conceptos se definen entre sí. Por ejemplo, “conmoción”: efecto de conmocionar; “conmocionar”: producir una conmoción.

 

Definiciones incompletas

Una definición debe describir precisamente el contenido del concepto. No debe ser ni muy específica ni muy general. De otra manera, la definición se considera incompleta. Si se incluyen características no esenciales o irrelevantes en la definición puede resultar en incluir o excluir objetos de la extensión del concepto. Una definición se considera demasiado general si las características seleccionadas para describir al concepto incluyen objetos que no debían formar parte de la extensión del concepto. Por otra parte, una definición se considera demasiado específica si las características seleccionadas excluyen objetos que debían formar parte de la extensión del concepto. Por ejemplo, “lapicero” instrumento de escritura compuesto por un barril y un repuesto. Esta definición es muy general, ya que no especifica precisamente el tipo de repuesto, entonces si bien incluye los lapiceros, también incluye los bolígrafos y los plumones. Una definición de “lapicero” demasiado específica es: instrumento de escritura compuesto por un barril y una puntilla de grafito de repuesto. Ya que esta definición limita el medio de escritura a una puntilla de grafito, reduce la extensión del concepto ya que excluye todos los lapiceros que usan puntillas de pasta de colores. La definición correcta es: instrumento de escritura compuesto por un barril y un medio central reemplazable en forma de puntilla.

En las definiciones extensionales, deben listarse todos los conceptos que corresponden a los objetos en la extensión. Por ejemplo “mes” debe incluir todos los doce meses del año, de enero a diciembre y no por ejemplo, “enero, febrero, marzo, etc.”

 

Definiciones negativas

Una definición debe describir lo que es el concepto, no lo que no es. Por ejemplo “árbol de hojas caducas” no debe definirse como: árbol diferente al de hojas perennes, sino como árbol que pierde sus hojas cada año.

Hasta ahora se ha hablado de los términos y de los principios que rigen su formación y también de los diferentes tipos de definiciones que se usan en terminología así como de las propiedades que deben satisfacer las definiciones para que sean correctas. Se ha dicho también que idealmente debe existir un solo término para cada concepto. Esto en la práctica muchas veces no sucede, así que en ocasiones se entorpece el proceso de la comunicación, pudiendo traer como consecuencia fuertes pérdidas económicas y de tiempo.

 

Términos

Un término consiste de una o más palabras que representa un concepto en un lenguaje de especialidad. Un término debe ser aceptado y usado por los especialistas de ese campo.

Idealmente, en los lenguajes de especialidad a cada concepto debe corresponder un solo término y viceversa, cada término debe ser la representación de un solo concepto, esto es, conceptos y términos deben estar en una relación biunívoca evitando la creación de sinónimos y homónimos. De esta manera se reduce la ambigüedad y el proceso de comunicación especializada puede llevarse a cabo de una manera más eficiente.

La homonimia se refiere al hecho de que un término designa dos o más conceptos no relacionados (key en computación es una tecla o la llave de acceso a algo). La sinonimia sucede cuando un concepto es denominado por dos o más términos diferentes (vida media, período de semidesintegración radiactiva, período, vida media radiactiva). Los sinónimos son intercambiables.

 

Formación de términos

Cada vez que se crea o se inventa un concepto nuevo hay que denominarlo, esto es, hay que crear un término para designarlo. Aquí hay que aclarar que hay más conceptos que palabras en una lengua, por lo que para denominar nuevos conceptos hay que recurrir a la combinación de palabras o a la atribución de un nuevo significado para una palabra. El caso de los lenguajes de especialidad no es una excepción de esta situación, así que existen diferentes métodos para formar términos nuevos:

creación de nuevas formas

utilización de recursos existentes

préstamo interlingüístico

 

Creación de nuevas formas

Una forma nueva es la creación de una entidad léxica que nunca ha existido. Esto se puede realizar por medio de composición, derivación o abreviación.

La creación de términos compuestos implica la combinación de palabras ya existentes para formar una nueva forma que contiene dos o más raíces pero que designa un solo concepto, por ejemplo, televisión de alta resolución, dígito binario, núclido radiactivo, etc.

El proceso de derivación consiste en formar un nuevo término añadiendo a una palabra o raíz uno o más elementos morfológicos como prefijos o sufijos. Por ejemplo, des– + in– + toxi(n)– + cación, sulf– + uro, in– + acces– + ible, etc.

Los términos demasiado largos son difíciles de usar. Se pueden crear nuevas formas abreviadas acortando la o las palabras que designan un concepto. El término original se llama término completo o expandido. El término abreviado debe ser fácil de pronunciar, por ejemplo, el término expandido Light Amplification by Stimulated Emmission of Radiation se abrevia laser, y es como se conoce en todo el mundo.

En español se puede abreviar un término por medio de un proceso de truncación de cuatro formas o por cualquier combinación de ellas:

Las siglas son unidades formadas por la combinación de las iniciales de varias palabras que constituyen un término más largo. Algunas veces se producen formas comunes lexicalizadas, como por ejemplo: SIDA, UNESCO, etc.

Las siglas pueden pronunciarse como si fuera una palabra, como en el caso de SIDA, ONU, radar, láser, etc., o deletreando los elementos que la forman, como en CPU, DNA, CNA, etc.

Los acrónimos son palabras formadas por la combinación de segmentos iniciales, medios o finales de un término más largo, por ejemplo PEMEX = Petróleos Mexicanos, informática= información automática, tergal = poliéster galo.

Las abreviaturas son formas establecidas por consenso, que generalmente reproducen el segmento inicial de un término y terminan con un punto. Por ejemplo, página= p., etc.

Las formas abreviadas utilizan la primera parte de una palabra más larga, o la primera palabra de un término compuesto. Por ejemplo: auto = automóvil, tele = televisión, contestadora = contestadora automática.

 

Utilización de recursos existentes

Las formas que ya existen pueden utilizarse para crear nuevos términos por medio de procesos tales como conversión, terminologización, transferencia semántica y préstamo interdisciplinario. Debe aclararse que el uso de formas ya existentes aumenta la posibilidad de confusión y de ambigüedad que resultan de la homonimia.

El proceso de conversión consiste en crear términos nuevos al cambiar la categoría gramatical de una palabra ya existente. Por ejemplo, en matemáticas, al adjetivo “constante” se le cambia la categoría gramatical al adjetivo “constante” como en “una función constante” (adj.) para hacerlo sustantivo, como en “la constante de la ecuación” (sus.).

Terminologización es el proceso por el que una palabra o expresión de la lengua general se transforma en un término que designa un concepto de un lenguaje de especialidad. Por ejemplo, “circuito” en lengua general es “camino o recorrido que vuelve a su punto de partida” mientras que en el campo de la electricidad es “camino que sigue la corriente eléctrica entre dos polos” y en política es “espacio o jurisdicción que corresponde cubrir a una institución política o a una organización”.

La transferencia semántica es el proceso por el que un término existente en un lenguaje de especialidad se usa para designar otro concepto por extensión lógica. Por ejemplo, el término “pantalla” corresponde a un objeto concreto que en el área de computación es “porción del monitor en donde se procesa la información”; su significado se extiende para abarcar también un objeto abstracto como “información presentada en la pantalla”.

En el préstamo interdisciplinario, un término de un campo del conocimiento se asigna a un nuevo concepto en otro campo del conocimiento en la misma lengua. Las características del concepto en los dos campos generalmente son comparables por analogía. Por ejemplo, “memoria” en ciencia cognitiva es la capacidad del cerebro humano mientras que en computación es la capacidad temporal de almacenamiento de información de una computadora; “virus” en medicina es un agente infeccioso que causa enfermedades mientras que en computación es un agente infeccioso que causa mal funcionamiento de la computadora infectada.

 

Préstamo interlingüístico

Términos o conceptos que existen en una lengua pueden introducirse en otra por medio del préstamo interlingüístico, que puede ser de dos formas: préstamo directo y calca.

En el préstamo directo, términos que existen en una lengua se adoptan en otra cuando no existe un término para el concepto en la segunda lengua. El término prestado puede adaptarse, en cuyo caso, la pronunciación y/o la ortografía varían o bien, puede adoptarse sin modificación alguna. Por ejemplo, check en inglés pasó al español como “checar”, bit en inglés pasó tal cual al español, al igual que diskette y cassette del francés.

La calca es el proceso por el que un término en una lengua extranjera se traduce literalmente para formar el nuevo término en la segunda lengua, realizando los cambios de orden adecuados de las palabras componentes. Por ejemplo, heavy water = “agua pesada”, cash flow = “flujo de efectivo”, gamma-emmitting activation product = “producto de activación emisor gamma”.

En español, teniendo en cuenta que ni España y ninguno de los países de América Latina producen una cantidad importante de ciencia y tecnología original sino que la importan, generalmente de países de habla inglesa o francesa, tampoco se produce terminología original, sino que se importa junto con la tecnología correspondiente. Esto implica que la mayoría de los términos empleados en español se crean por calca, esto es, por medio de la traducción literal del término original con el reordenamiento apropiado de las palabras que forman un término compuesto. Esta forma de crear términos nuevos en una lengua es muy conveniente, ya que contribuye a la internacionalización de los lenguajes de especialidad, conservando la propia identidad lingüística y permitiendo también una mejor identificación y entendimiento por parte de los especialistas, de un texto escrito en otra lengua.

 

Principios que rigen la formación de términos

Una vez que se han descrito los principales métodos de formación de términos, se mencionarán brevemente los principios que deben regir la formación de términos nuevos y para sistematizar y normalizar terminologías existentes.

Transparencia. Un término es transparente cuando el concepto que designa puede inferirse, por lo menos parcialmente, sin necesidad de una definición. Esto quiere decir que su significado es visible en el término mismo. Para hacer transparente un término, una característica esencial se incluye en el mismo término. Por ejemplo, “efecto del calor” vs. “efecto Johnson”, en que el primero es más transparente que el segundo, y por lo tanto debe ser preferido.

Consistencia. La terminología de cualquier campo del conocimiento no debe ser una colección arbitraria de términos sino un sistema terminológico coherente que corresponde a un sistema conceptual determinado. Los términos existentes y los nuevos deben ser consistentes de acuerdo con el sistema conceptual. Por ejemplo, en el campo de fibras sintéticas, los términos existentes son “nylon”, “rayón”, “dacrón”, “orlón”, ... etc. La denominación para una nueva fibra sintética debe ser consistente y terminar en “on”, para respetar el patrón establecido en el sistema de conceptos correspondiente.

Adecuación. Los términos propuestos deben adherirse a patrones familiares y establecidos de significados dentro de una comunidad lingüística. Los términos que puedan causar confusión deben evitarse. Por ejemplo, el término “energía atómica” sugiere que la energía se crea a partir del átomo. Un término más preciso desde el punto de vista científico es “energía nuclear”. Por otra parte, los términos deben evitar connotaciones negativas, por ejemplo, el término “manipulación genética” fue sustituido por otro más adecuado, “ingeniería genética”, que no tiene la connotación negativa del término “manipulación”.

Concisión. Un término debe ser conciso. Términos demasiado largos presentan dificultades de uso, violan el principio lingüístico de economía y frecuentemente producen que por razón de uso se abrevie. Por ejemplo, el término “tratamiento pirometalúrgico del combustible irradiado” frecuentemente se usa como “tratamiento pirometalúrgico”. El requisito de concisión a veces interfiere con el de precisión ya que mientras más características se incluyan en un término su significado descriptivo será mayor y por lo tanto será más preciso. Sin embargo, aumentar el número de características produce un término demasiado largo e inconveniente de usar. La decisión de dar preferencia a un patrón sobre el otro debe hacerse desde el punto de vista práctico. Por ejemplo, un término largo y preciso no debe usarse en una comunicación oral, por lo que las formas más cortas son más apropiadas mientras que en un artículo científico publicado en una revista especializada, un término compuesto de 5 o 6 palabras es perfectamente aceptable.

Capacidad para crear derivados. Debe preferirse la formación de términos que permiten la formación de derivados de acuerdo con las convenciones de cada lengua. Por ejemplo, “hierba” vs. “planta medicinal”, el término “hierba” es mejor porque puede producir derivados como “herbáceo”, “herbolario”, “herbicida”, etc. mientras que “planta medicinal” no puede producir derivados.

Corrección lingüística. Un término debe cumplir las reglas generales de formación de palabras de la lengua en cuestión, mismas que también especifican el orden de las palabras en términos compuestos.

Preferencia de uso de la lengua oficial del país. Aunque el préstamo de otras lenguas es una forma aceptable de creación de términos, se debe dar preferencia al uso de expresiones en la lengua oficial del país sobre el préstamo directo.

 

3.1.2. Otras normas del Subcomité 1

Existen otras normas importantes producidas por el Subcomité 1:

ISO/DIS 1087-1 Trabajo terminológico –Vocabulario – Parte 1: Teoría y aplicaciones [9], que establece el vocabulario básico para la teoría y aplicaciones del trabajo terminológico.

ISO/DIS 1087-2 Trabajo terminológico – Vocabulario – Parte 2: Aplicaciones computacionales en terminología [10], que define los términos de procesamiento de datos y de lenguaje en el trabajo terminológico y en terminografía.

ISO 860 Trabajo terminológico – Armonización de conceptos y términos [11], que establece las reglas para la unificación tanto de conceptos como de términos.

 

3.2. Normas del Subcomité 2

Según el ISO/TC37, la normalización terminológica es:

“Proceso por el que una organización oficial selecciona un término, excluyendo el uso de cualquier otro, después del estudio minucioso de la documentación terminológica”.

(Citado en Duquet-Picard 1983:94, traducción mía)

Según Rondeau (1981:93), la normalización terminológica proporciona las denominaciones unívocas indispensables para la representación de conceptos normalizados. Permite que los conceptos y sus denominaciones sean percibidos por una variedad de interlocutores de idéntica manera; juega también un papel de guardián de la integridad de los conceptos que han sido normalizados. La normalización terminológica también juega un papel importante en la eliminación de las ambigüedades, –que presentan un riesgo importante de pérdida de información– en las comunicaciones científicas o técnicas, atacando el problema de la sinonimia inútil.

La producción de normas de terminología se basa en los siguientes postulados:

Se debe evitar la ambigüedad, en particular entre términos que pertenecen al mismo sistema de conceptos, o a un campo del conocimiento relacionado;

Se debe evitar la sinonimia;

No debe sustituirse el uso de un término si está ampliamente extendido, a menos que sea indispensable;

las palabras que constituyen un término compuesto deben reflejar la combinación de los conceptos involucrados;

la secuencia de palabras constituyentes de un término compuesto determina las restricciones impuestas al concepto genérico, y por lo tanto, determina su significado.

Siendo el Subcomité 2 el que se ocupa de la preparación y presentación de vocabularios especializados en una o varias lenguas, las normas producidas son las más numerosas y las de mayor aplicación. En esta ocasión sólo se describirán en detalle dos de ellas.

3.2.1. Norma internacional ISO 10241 Normas internacionales de terminología – Preparación y presentación [12]

Esta norma internacional establece las reglas para la preparación y presentación de normas internacionales de terminología. En primer lugar se señalan los objetivos principales para normalizar terminología en el ámbito internacional mediante la armonización de conceptos, sistemas conceptuales y términos en diferentes lenguas, lo que implica:

se establecerá un sistema conceptual para la norma internacional en cuestión,

la definición se redactará de tal manera que podrá sustituir al término en un contexto determinado, y

las definiciones de conceptos deberán redactarse en la lengua oficial del organismo normalizador y serán equivalentes en el contenido.

Preparación de normas de terminología

Para la preparación de normas de terminología se requiere realizar un trabajo preliminar y establecer el procedimiento de trabajo a seguir.

En primer lugar se necesita llevar a cabo un análisis de las dificultades de comunicación que suscitan la necesidad de normalizar conceptos o términos ambiguos. Debe definirse también el grupo de usuarios a quien está dirigida la norma, ya que de decidirá con base en este grupo la delimitación del tema a tratar, el número y clase de conceptos que se incluirán, la selección de lenguas, la redacción de definiciones, el número de sinónimos incluidos y los ejemplos que se proporcionarán.

El tema a tratar debe delimitarse de la manera más nítida posible ya que esto facilita la obtención y evaluación de las fuentes documentales, la estructuración del tema en subtemas, la distribución del trabajo y la coordinación general de las actividades.

Para cada lengua incluida en la norma es necesario seleccionar apropiadamente las fuentes documentales con el objeto de obtener el uso real de la terminología en el tema particular. Estas fuentes pueden incluir leyes, reglamentos y normas; libros de texto especializados, revistas científicas y material escrito por autoridades en la materia; manuales, inventarios de partes, material de divulgación, etc.; especialistas en el tema; y bancos de terminología, diccionarios, enciclopedias y vocabularios terminológicos.

La evaluación de las fuentes documentales se realiza con base en los siguientes criterios: los documentos deben ser actuales, el autor debe ser una autoridad reconocida en el campo, de preferencia deben utilizarse fuentes que han sido escritas originalmente en la lengua en que se está trabajando, y en caso de consultar vocabularios terminológicos hay que asegurarse que se siguieron métodos para producir trabajos de alta calidad.

El número de conceptos que deben normalizarse en general debe ser menor a 200, ya que el manejo simultáneo de muchos conceptos puede producir inconsistencias y el tiempo de trabajo se multiplica desmedidamente.

Procedimiento de trabajo

En primer lugar debe dividirse el tema en varios subtemas y en el caso de que los integrantes del grupo de trabajo no estén muy familiarizados con el tema deberá consultar con expertos.

Los conceptos que pertenecen al tema seleccionado deberán identificarse al analizar el material documental y deberá registrarse toda la información relevante al concepto encontrada en una fuente.

Para cada lengua incluida en la norma, la información deberá presentarse de una manera uniforme y se incluirán las siguientes categorías de datos:

Datos relacionados con el término:

Término

Sinónimos

Variantes

Formas abreviadas

Formas expandidas

Símbolos

Equivalentes en otras lenguas

Marcas de aceptabilidad

Información gramatical

Notas

Antónimos

Datos relacionados con el concepto:

Definición

Contexto

Otra representación del concepto

Representación gráfica

Ejemplo

Nota

Datos administrativos:

Identificador del concepto

Código de lengua

Fecha de registro

Identificador del autor

Fuente

La lista definitiva debe incluir términos para los conceptos específicos del campo seleccionado y un número limitado de conceptos prestados de otros campos y de conceptos comunes a varios campos.

Una vez que se ha establecido la lista de términos se identificarán las relaciones entre los conceptos con el objeto de construir la estructura conceptual correspondiente de acuerdo con la norma ISO 704. Se agregarán después los conceptos relevantes que no han sido registrados.

Los términos principales y se seleccionarán y las definiciones se redactarán siguiendo los lineamientos expresados en la norma ISO 704.

La norma internacional ISO 10241 termina proporcionando los lineamientos tipográficos y de orden a seguir para la presentación de los vocabularios normalizados.

3.2.2. Norma internacional ISO/CD 15188 Guía para la administración de proyectos de normalización terminológica [13]

Esta guía establece el procedimiento que se debe seguir en la preparación de normas internacionales de terminología. El procedimiento consta de cinco fases: preparación, diseño, implementación, revisión y mantenimiento y revisión posteriores.

Preparación

En primer lugar se debe proceder a hacer una evaluación de la factibilidad del proyecto mediante la determinación del propio proyecto y de sus objetivos; se deben identificar las necesidades de los usuarios mediante entrevistas y cuestionarios a los grupos interesados, mismos que deben ser identificados.

En seguida, se deben definir los aspectos legales de la terminología que se va a normalizar respecto a la propiedad de los datos y respecto a quién tiene derecho a vender todos los datos o parte de ellos. Se deben aclarar los aspectos financieros del proyecto relativos a los términos y condiciones del aporte financiero y se debe presentar un presupuesto detallado del mismo. También se deben definir los aspectos de organización del proyecto relativos a las condiciones de participación de las organizaciones interesadas.

Se preparará un documento que contenga las especificaciones que debe satisfacer el proyecto y se indicará si se satisfacen los criterios de aceptación establecidos.

Diseño

Esta fase incluye la selección del líder de proyecto, que debe estar familiarizado con el tema que se está tratando y con los principios y métodos del trabajo terminológico. En caso de ser posible, el proyecto puede contar con un secretario que lleve la agenda de reuniones y que organice la información que debe discutirse o distribuirse. Idealmente un terminólogo con conocimientos del tema es ideal para el cargo de líder y/o secretario.

Planeación

El líder del proyecto debe seleccionar el grupo de trabajo, hacer el plan de trabajo que incluya el tiempo esperado para la terminación del proyecto, determinar el método de trabajo a seguir, organizar reuniones periódicas y preparar un informe final.

El grupo de trabajo debe ser reducido, y no mayor a 8 especialistas; la participación de un terminólogo facilitará el trabajo y mejorará la calidad del producto final. Los miembros del grupo de trabajo deben estar familiarizados con los métodos de trabajo terminológico. Para ese efecto, el líder organizará sesiones introductorias a la práctica terminográfica.

Se debe preparar un plan detallado de trabajo que incluya las responsabilidades y tareas de cada miembro del grupo de trabajo, indicando cuando debe estar terminada cada fase del proyecto. Asimismo, el líder deberá asegurarse que los miembros del grupo de trabajo tienen acceso a las normas internacionales ISO en materia de terminología (en particular ISO 10241, ISO 704 e ISO 12620) y que se apliquen en la ejecución del proyecto. Cuando sea posible, se establecerá una base de datos terminolgógicos mediante el uso de un paquete de software para el manejo de datos terminológicos.

Es importante organizar reuniones periódicas en las que se resuelvan problemas que no se pueden resolver por correspondencia, aunque la comunicación por vía electrónica podrá en algunas ocasiones, sustituir las reuniones en persona.

El informe final de esta fase debe contener la organización del grupo, el plan de trabajo, el método de trabajo y las herramientas técnicas de que se dispone para facilitar la fase de implementación.

Implementación

En esta fase se compilan y se registran los datos terminológicos. Incluye la creación de listas de términos, determinación de los campos conceptuales, redacción de definiciones, búsqueda de términos equivalentes en otras lenguas cuando se trata de proyectos multilingües y la estructuración de las entradas de acuerdo con el formato escogido por el grupo de trabajo en la fase de diseño. Durante toda esta etapa, el líder deberá asegurarse en forma continua que se están cumpliendo los procedimientos de normalización terminológica y que se está siguiendo el plan de trabajo. Se deben realizar reuniones periódicas con el fin de discutir conceptos problemáticos y sus definiciones y cualquier otra dificultad que se pueda suscitar.

Revisión y evaluación

Esta fase incluye la evaluación y revisión del producto por terminólogos, especialistas y usuarios. La calidad de los productos terminológicos se determina por su conformidad a las medidas impuestas por las normas ISO 704, ISO 860, ISO 1087, ISO 10241 e ISO/TR 12618, ya que así es posible asegurar la consistencia lingüística y la precisión técnica del producto terminológico.

Mantenimiento y revisión posteriores

Esta fase incluye la preparación del informe final del proyecto en el que se documenta la historia del proyecto, se proporciona un resumen de los objetivos y se hace un análisis de cada fase del proyecto. El informe financiero debe contener una comparación de los costos estimados en el presupuesto original y el costo real del proyecto. Si hay discrepancias, se deben documentar.

Dada la naturaleza dinámica de la terminología, es importante actualizar continuamente las colecciones terminológicas para añadir nueva información y hacer las modificaciones pertinentes.

Los usuarios juegan un papel importante en el proceso de revisión, ya que son ellos los que informarán si existe alguna queja, expectativa, o cualquier otro problema que encuentren.

3.2.3. Otras normas del Subcomité 2

Lamentablemente no dispongo de más tiempo para describir en detalle el contenido de todas las normas de este Subcomité, así que sólo explicaré de manera muy breve de qué trata cada una de ellas.

ISO/DIS 12616 Terminografía orientada a la traducción [14], que describe los métodos que permiten al traductor el registro, mantenimiento y recuperación de información terminológica relacionada con su trabajo de traducción. El manejo de información terminológica implica el registro de esa información de registros terminológicos que deben diseñarse para satisfacer las necesidades del propio usuario. El manejo computacional de información terminológica es indispensable una vez que la colección ha alcanzado cierta magnitud.

ISO/CD 639-1 Códigos para la representación de lenguajes – Parte 1: Código Alpha-2 [15], que proporciona un código de dos letras para la representación de nombres de lenguajes.

ISO/DIS 639-2 Códigos para la representación de lenguajes – Parte 2: Código Alpha-3 [16], que proporciona dos códigos de tres letras para la representación de nombres de lenguajes, uno para aplicaciones terminológicas y otro para aplicaciones bibliográficas.

ISO/FDIS 1951 Símbolos lexicográficos y convenciones tipográficas para utilizar en terminografía [17], que especifica los símbolos lexicográficos y las convenciones tipográficas para la elaboración de diccionarios especializados, léxicos especializados, vocabularios sistemáticos, vocabularios alfabéticos, bases de datos terminológicos, bancos de terminología y trabajos de lexicografía y documentación.

ISO/DIS 12199 Terminología – Ordenamiento alfabético de datos terminológicos y lexicográficos multilingües representados en el alfabeto latino [18], que especifica la secuencia de caracteres en que se basa el orden alfabético, teniendo en cuenta todos los diacríticos y caracteres especiales que se usan en el alfabeto latino. También se toman en consideración los caracteres transliterados al alfabeto latino que han sido normalizados internacionalmente.

 

3.3. Normas del Subcomité 3

El Subcomité 3 se ocupa de los aspectos metodológicos derivados de la aplicación de las computadoras al trabajo terminológico. Describiré brevemente las normas 12200-1 y 12620 y en seguida listaré otras normas de este subcomité.

3.3.1. Norma internacional ISO/FDIS 12200-1 Terminología – Aplicaciones computacionales – Formato en soporte magnético de intercambio terminológico – Parte 1: Intercambio negociado (MARTIF) [19]

El objeto de esta norma es proporcionar una guía para el diseño de programas de cómputo para el intercambio de datos entre bases de datos terminológicos. Está basada en la norma ISO 8879 Standard Generalized Markup Language (SGML).

La unidad básica que se usa en MARTIF es la entrada terminológica, esto es, que el documento está compuesto por entradas que corresponden a un concepto específico en una o más lenguas. MARTIF es un formato universal, basado en SGML para el intercambio negociado de datos terminológicos estructurados entre varias aplicaciones, sistemas operativos y plataformas de hardware.

La Definición del tipo de documento (DTD – Document Type Definition) especificada en esta norma permite validar parcialmente los archivos que se van a intercambiar mediante un analizador (parser) general SGML, esto es, que se confirma que el documento cumple con la estructura especificada en la DTD.

Las categorías de datos definidas en MARTIF son las mismas que las definidas en ISO 12620 y los identificadores genéricos o etiquetas para marcar las cetegorías de datos son los siguientes:

<termEntry> Contiene una entrada terminológica completa.

<langSet> Se usa para agrupar grupos de datos pertenecientes a una lengua.

<tig> Contiene un grupo de información terminológica en <termEntry>.

<ntig> Grupo de información terminológica anidada que se usa en <termEntry>.

<term> Contiene un término simple o compuesto.

<termGrp> Contiene un elemento <term> y posiblemente, al menos, un elemento anidado además del término.

<termNote> Contiene información relacionada con el término.

<termNoreGrp> Contiene un elemento <termNote> y posiblemente al menos un elemento anidado además de la información relacionada con el término.

<descrip> Contiene información descriptiva, tal como una definición, un contexto o una explicación.

<admin> Contiene datos administrativos.

<adminGrp> Contiene un elemento <admin> y posiblemente al menos un elemento anidado además de la información administrativa.

<date> Contiene una fecha en el formato AAAA-MM-DD (Año – Mes – Día).

<note> Contiene una nota o comentario relacionado con <termEntry>, <tig> o <ntig>.

<descripNote> Se usa para información tipo nota en <adminGrp> cuando el contenido de la nota consiste de una lista de selección.

<ptr> Es un apuntador a otro lugar del presente documento.

<ref> Define una referencia a otro lugar del presente documento en términos de uno o más elementos identificables.

<xref> Define una referencia a una gráfica, figura, tabla o documento externo.

<hi> Se usa para marcar una palabra o frase resaltada en un contexto.

<refObject> Contiene una entrada que generalmente consiste en un recurso compartido.

<itemSet> Contiene uno o más elementos individuales que tradicionalmente se agrupan.

<item> Contiene una ocurrencia individual.

<itemGrp> Contiene uno o más <item> juntos

<foreign> Identifica una palabra o frase en una lengua diferente a la del contexto.

A continuación se muestra una forma completa de las etiquetas MARTIF:

 

Etiqueta de principio

Etiqueta de fin

3.3.2. Norma Internacional ISO/FDIS 12620 – Terminología – Aplicaciones computacionales – Categorías de datos [20]

Esta norma tiene por objeto especificar y armonizar el contenido de las categorías de datos que se usan para registrar información terminológica en diferentes sistemas, para facilitar el intercambio de datos. Ya que la información terminológica se almacena de distintas maneras, es necesario unificar el nombre y definición de las categorías de datos que corresponden a una entrada conceptual para lograr un intercambio de datos coherente.

La documentación de cada categoría de datos de cualquier colección terminológica permite al usuario interpretar inequívocamente su contenido y establecer así una equivalencia con las categorías de datos utilizadas en otros sistemas que intervendrán en el intercambio de datos.

Tipos de categorías de datos

Las categorías de datos incluidas en esta norma se dividen en tres grupos principales: categorías de datos correspondientes al término y a la información relacionada con el término, datos descriptivos y datos administrativos. Estos grupos se subdividen a su vez, en diez subgrupos.

Categorías de datos correspondientes al término y a la información relacionada con el término:

Subgrupo 1: Consiste de la categoría de datos término y contiene un término u otra información equivalente (unidad fraseológica).

Subgrupo 2: Especifica las categorías de datos correspondientes a la información relacionada con el término.

Subgrupo 3: Especifica las categorías de datos correspondientes a la información relacionada con términos asignados al mismo concepto o a conceptos muy similares.

Categorías de datos descriptivos:

Subgrupo 4: Especifica las categorías de datos correspondientes a la clasificación de conceptos en temas y subtemas.

Subgrupo 5: Especifica las categorías de datos correspondientes a la descripción del concepto, esto es, definiciones, explicaciones y contextos.

Subgrupo 6: Especifica las categorías de datos que indican las relaciones entre dos conceptos.

Subgrupo 7: Especifica las categorías de datos que expresan la posición de los conceptos en el sistema conceptual.

Subgrupo 8: Especifica la categoría de datos nota.

Categorías de datos administrativos:

Subgrupo 9: Especifica las categorías de datos correspondientes a lenguajes documentales y a tesauros.

Subgrupo 10: Especifica las categorías de datos para cualquier información administrativa.

Las categorías de datos especificadas son las siguientes:

Grupo 1: Categorías de datos correspondientes al término y la información relacionada con el término

Subgrupo 1: términos
término

Subgrupo 2: Categorías de datos relacionadas con el término
tipo de término
término principal
sinónimo
quasi-sinónimo
término científico internacional
nombre común
internacionalismo
forma expandida
forma abreviada del término
abreviatura
forma acortada
inicialismo
acrónimo
forma truncada
variante
transliteración
transcripción
romanización
símbolo
Fórmula
Ecuación
expresión lógica
administración de materiales
sku (unidad de almacenamiento)
número de parte
unidad de fraseología
colocación
frase hecha
frase sinónima
texto normalizado
gramática
categoría gramatical
género
número
animacidad
sustantivo
adjetivo
uso
marca de uso
marca geográfica
registro
frecuencia
marca de tiempo
restricción de tiempo
restricción de propiedad
formación de término
proveniencia
etimología
pronunciación
silabificación
guión
morfología
elemento morfológico
elemento del término
status del término
autorización normativa
marca de planificación lingüística
status administrativo
estado del proceso
grado de sinonimia

Subgrupo 3: equivalencia
equivalencia
grado de equivalencia
falso amigo
direccionalidad
código de confiabilidad
comentario de transferencia

Grupo 2: Categorías de datos relacionadas con la descripción del concepto:

Subgrupo 4 : Temas y subtemas
tema
sistema de clasificación
número de clasificación

Subgrupo 5: Descripción relacionada con el concepto
descripción relacionada con el concepto
definiciónexplicación
contexto
ejemplo
ilustraciones
figura
audio
video
tabla
otros datos binarios
unidad
rango
característica

Subgrupo 6: Relaciones conceptuales
relación conceptual
relación genérica
relación partitiva
relación secuencial
relación temporal
relación espacial
relación asociativa

Subgrupo 7: Posición del concepto
estructura conceptual
sistema conceptual
posición del concepto
concepto genérico
concepto superordinado
concepto subordinado
concepto coordinado
concepto relacionado

Subgrupo 8: Nota
nota

Grupo 3: Categorías de datos administrativos

Subgrupo 9: Lenguaje documental
lenguaje documental
tesauro
descriptor de tesauro
top term
término genérico
término específico
término relacionado
no descriptor
palabra clave
encabezado

Subgrupo 10: Información administrativa
transacciones administrativas
funciones
administrativas
fecha
fecha original
fecha de entrada
fecha de actualización
fecha de revisión
fecha de aprobación
fecha de eliminación
fecha de normalización
fecha de exportación
fecha de importación
responsabilidad
originador
capturista
actualizador
revisor
aprobador
usuario
eliminador
exportador
importador
propietario de subconjunto
identificador de subconjunto
subconjunto de cliente
subconjunto de cliente inicial
proyecto
proyecto inicial
producto
aplicación
ambiente
unidad administrativa
seguridad
información sobre autorización
función de autorización
identificador de autorización
clave de autorización
título
sugerencia de usuario
notas administrativas
clave de ordenamiento
término de búsqueda
símbolo de lengua
texto extranjero
tipo de entrada
base de datos objeto
Fuente de entrada
Identificador de concepto
Identificador de entrada
Identificador de registro
Identificador de archivo
Referencia cruzada
Ver
Ver también
Término invertido
Término permutado
Homógrafo
Antónimo
Fuente
Identificador de fuente
Entidad de origen
Institución de origen
Base de datos origen

3.1.1 Otras normas del Subcomité 3

ISO 6156 Formato de intercambio en soporte magnético de registros terminológicos y/o lexicográficos (MATER) [21], que proporciona un formato común para intercambiar datos. Esta norma está en proceso de evaluación para eliminarse debido a la nueva norma ISO/FDIS 12200 antes descrita.

ISO/TR 12618 Aplicaciones computacionales en terminología – Creación y uso de bases de datos terminológicos y corpus textuales [22] (Informe Técnico).

GENERTER: Un formato genérico para distribución y reuso de datos terminológicos heterogéneos [23], que es un formato intermedio para la representación de datos terminológicos. Es un formato genérico para facilitar la distribución de datos en redes de computadora y su reutilización en aplicaciones locales.

Guía para el establecimiento de una base de datos terminológicos [24], que es un documento nuevo que está en proceso de elaboración

 

Conclusión

De la descripción de todas estas normas se puede concluir que cubren una parte muy amplia del trabajo terminológico, tanto en el aspecto teórico como en el práctico. Todas ellas están interrelacionadas entre sí y su aplicación consistente constituye una garantía de calidad en los productos terminológicos producidos.

Por último, sólo quiero citar uno de los principios de la normalización terminológica que dice: la publicación de una norma tiene muy poco valor en sí misma; su aplicación es lo que es importante. La aplicación de la terminología normalizada obligará a algunos a hacer cambios en sus prácticas lingüísticas, en el interés de la comunidad.... (Tomado de Sager 1990:119, mi traducción)

 

Bibliografía

Duquet-Picard, D. (1983). “What happens to terms that have failed standardization? They live on and proliferate in dictionaries”, en C.G. Interrante & F.J. Heymann (Eds.) Standardization of Technical Terminology: Principles and Practices, ASTM, American Society for Testing of Materials, pp. 94-103.

ISO/CD 639 –1 (1997) Codes for the representation of languages – Part 1: Alpha-2 code.

ISO/CD 639 –2 (1998). Codes for the representation of languages – Part 2: Alpha-3 code.

ISO/CD 704 (1998). Terminology work – Principles and methods.

ISO 860 (1996). Terminology work – Harmonization of concepts and terms.

ISO/DIS 1087-1 (1998). Terminology work – Vocabulary – Part 1: Theory and application.

ISO/DIS 1087-2 (1998). Terminology work – Vocabulary – Part 2: Computer applications in terminology (work).

ISO/FDIS 1951 (1997).