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El plan de vocabularios básicos para el alumnado
Conxa Planas
Àngels Egea
Montserrat Lleopart
Servei de Llengua Catalana
Universitat de Barcelona
Introducción
El plan de vocabularios básicos para el alumnado es uno de los proyectos orientados hacia la normalización lingüística del catalán dentro de la comunidad universitaria. El objetivo de estos vocabularios es la recopilación y difusión de la terminología básica de cada una de las materias que se imparten en la Universidad de Barcelona (UB).
Estos vocabularios están especialmente dirigidos a los estudiantes de la UB (catalanohablantes o no), pero también a los profesores, en la medida que facilitan o aseguran el conocimiento y la fijación de la terminología de cada asignatura.
La clave del éxito que ha tenido y sigue teniendo esta empresa dentro de la UB, que incluso ha trascendido su ámbito, puede deberse a varias causas, pero creemos que son fundamentales las siguientes:
a. La participación de los estudiantes en la elaboración de estos materiales, lo cual asegura que la terminología recogida es la que realmente se utiliza en la docencia universitaria.
b. La participación de los profesores, lo cual asegura que la terminología recogida goza de aceptación entre los profesionales, que son los que a su vez la difunden entre los estudiantes.
c. El bajo coste del producto final, lo cual permite una difusión gratuita entre los estudiantes de un centro determinado.
d. La participación de todos los colectivos universitarios, además de los profesores y los estudiantes, lo cual permite una distribución rápida y eficaz de los vocabularios.
Marco organizativo
El origen del marco organizativo que ha hecho posible el desarrollo de este proyecto es el Pla de dinamització lingüística de la Universitat de Barcelona (PDL), aprobado en marzo de 1989 por la Comissió de Política Lingüística (CPL) de la UB, con el objetivo de estimular el uso de la lengua catalana en todos los ámbitos profesionales en los que la UB como organismo y cualquiera de sus miembros como profesionales de los distintos colectivos, intervienen: la docencia, la investigación, la administración y la gestión, etc.
Teniendo en cuenta las dimensiones físicas de la UB y su complejidad organizativa, el PDL propuso la creación de una red de dinamización lingüística que asegurase la eficacia de este plan y que implicara a todos los colectivos universitarios. Esta red está integrada por comisiones de normalización de cada centro (facultad o escuela). La composición básica de cada comisión es la siguiente:
el decano de la facultad (o director de la escuela)
el jefe de la secretaría
representantes del profesorado
representantes de los estudiantes
representantes de la administración universitaria
El decano es generalmente el presidente de la comisión, a menos que delegue en otra persona. Entre los profesores que forman parte de una comisión, deberían estar representados todos los departamentos de una facultad para asegurar que quedan cubiertas todas las áreas de conocimiento.
Todos los estudiantes con voluntad de participar en tareas de normalización y dinamización lingüística pueden formar parte de la comisión de su facultad.
Cada comisión de normalización debe marcarse los objetivos específicos y las propuestas de actuación parciales que desea realizar en cada curso, y que la CPL deberá aprobar. Una de estas propuestas de actuación es la elaboración de vocabularios.
Estas comisiones actúan bajo la coordinación técnica del Servei de Llengua Catalana (SLC), órgano técnico encargado de contribuir a la normalización lingüística dentro de la UB en todos sus ámbitos: administración, docencia y investigación. Por este motivo dispone de varias áreas, entre las cuales cabe destacar dos de vital importancia para la elaboración de vocabularios: área de dinamización y sociolingüística, y área de terminología.
El área de dinamización y sociolingüística es la encargada de realizar estudios para detectar las necesidades lingüísticas de la UB. También es la encargada de coordinar los distintos agentes que intervienen en la elaboración de los vocabularios.
El área de terminología se encarga de establecer la metodología de elaboración de vocabularios, formar los estudiantes que van a elaborarlos, y asegurar la calidad final del producto.
Entre los estudiantes de una facultad, el SLC selecciona un estudiante, que recibirá una beca y deberá dedicar 12 horas a la semana a las tareas propias de la dinamización lingüística que la comisión o el SLC le encargue, como puede ser la elaboración de vocabularios. El estudiante que colabora en la realización de vocabularios debe ser un alumno conocedor de las materias objeto de trabajo.
Contenido de los vocabularios
Esta colección de vocabularios básicos, que se inició en 1994, quiere ser una herramienta de normalización y dinamización lingüística en la difusión del léxico básico de las principales materias o asignaturas de cada facultad.
Cada vocabulario puede incluir una o más asignaturas troncales; en algún caso puede comprender toda la materia de una licenciatura. Esto depende del interés en distinguir distintas terminologías específicas dentro de cada facultad.
En cuanto al número de términos que contiene cada vocabulario, depende de las asignaturas que se incluyan. En general, un vocabulario de una sola asignatura debería contener alrededor de 300 términos, mientras que los vocabularios que incluyen todas las asignaturas de una licenciatura pueden contener más de 1000 términos.
Las lenguas de equivalencia obligatorias son el catalán y el castellano, pero pueden añadirse otras en función del interés que tengan para una determinada materia y en función del uso que se haga en la docencia. Así, en área de conocimiento como las matemáticas, la química, o la física, hay cierta tendencia a incorporar también equivalencias en inglés; en filosofía también tienen interés las equivalencias en alemán, etc.
Para cada entrada se indica la categoría gramatical, la flexión de género cuando se trata de adjetivos o sustantivos de doble género (de acuerdo con las convenciones propias de cada lengua), y los sinónimos en el caso que existan, sin dar prioridad a ninguno de ellos. Por ejemplo:
| aleatori -òria adj
estocàstic -a
.
. |
aleatorio -ria adj
estocástico -ca |
| desviació estàndard f
desviació típica |
desviación estándar f
desviación típica |
| desviació mitjana f |
desviación media f |
| desviació típica f
desviació estàndard |
desviación típica f
desviación estándar |
[Fragmento del vocabulario de estadística]
Contienen también informaciones no sistemáticas, las cuales afectan únicamente a algunos términos que presentan algún tipo de problemática gráfica: indicación de la flexión de número, indicación de que se trata de un término de otra lengua no adaptado gráficamente al catalán o al castellano (*), etc.
índex m índice m
[pl: índexs]
jacknife* m jacknife* m
khi al quadrat f ji al cuadrado f
[El dígraf kh es pronuncia com una h aspirada]
[Fragmento del vocabulario de estadística]
Además de estas informaciones, hay la posibilidad de incluir tablas auxiliares con informaciones complementarias (tabla de símbolos matemáticos, tabla de elementos químicos, abreviaturas, siglas de organismos, etc.).
Fases de elaboración de los vocabularios
1. Delimitación y definición del trabajo Consiste en el establecimiento del tema y alcance del vocabulario que se debe elaborar. Se trata de redactar un breve informe donde se hagan constar las características básicas que deberá tener el vocabulario:
título del vocabulario
asignaturas que incluye
extensión prevista (número aproximado de términos)
lenguas de equivalencia
otras informaciones complementarias que se incluirán (tablas auxiliares, etc.)
corpus de vaciado
presidente de la comisión de normalización lingüística y profesores responsables de la supervisión conceptual del vocabulario.
Esta primera fase debe llevarla a cabo la comisión de normalización lingüística de cada centro y el becario (estudiante seleccionado por el SLC) debe de comunicar las características del vocabulario al SLC antes de iniciar la fase de trabajo siguiente.
2. Estructuración conceptual del campo Teniendo en cuenta las características de estos vocabularios, que no pretenden hacer una descripción exhaustiva de una materia, sino únicamente ser un vehículo de normalización lingüística, las estructuraciones conceptuales deben tener una estructura suficiente que incluya todos los términos que se desea recoger, que facilite la tarea de vaciado y delimitación de términos, y la detección de sinonimias. Es decir, los límites de la materia objeto de un vocabulario son los límites de los contenidos nocionales de la asignatura o asignaturas que contiene.
Excepcionalmente se pueden incluir términos que no están previstos en la estructura conceptual porque no forman parte estrictamente de la materia que se está trabajando, pero que se considera importante incluirlos porque se usan frecuentemente, especialmente si presentan problemas gráficos.
El becario, con la ayuda del profesor si es necesario, debe presentar al SLC un proyecto de estructuración conceptual. El SLC revisará los aspectos formales de presentación de la estructura.
3. El vaciado El vaciado terminológico es una operación que consiste en extraer de un corpus los segmentos que se consideran términos propios de un campo de especialidad dado, para después introducirlos en un fichero con las informaciones que se consideren pertinentes.
El becario, con el asesoramiento metodológico del SLC, es el encargado de realizar el vaciado y de introducir las informaciones en una base de datos.
4. Introducción de informaciones en la base de datos La ficha terminológica de un vocabulario de dos lenguas (catalán-castellano) contiene los siguientes campos:
AREA
En este campo se introduce el número que asocia el término al grupo conceptual al que pertenece según la estructuración hecha.
Este campo es muy útil para facilitar la revisión conceptual del vocabulario, ya que permite el listado de los términos de un vocabulario agrupados por áreas. Eso facilita la detección de sinónimos que no se habían indicado y permite observar si hay desequilibrios importantes entre el número de términos de cada grupo conceptual.
ENCAT
Contiene el término catalán, que se introduce siguiendo el orden natural de la secuencia.
En los sustantivos y adjetivos de dos géneros se indica la terminación femenina precedida de un guión, tal como se representa en los diccionarios de lengua general.
CGCAT
Contiene la categoría gramatical del término catalán.
MARCACAT
En este campo se consigna el número correspondiente a la marca de ponderación del término catalán.
SINCAT1
CGSINCAT1
SINCAT2
CGSINCAT2
Cada término puede tener hasta dos sinónimos. No se establece ningún orden de prioridad entre los términos sinónimos, por lo que entre dos términos sinónimos es indistinto qué término ocupa el campo ENCAT y cual ocupa el campo SINCAT.
FONTCAT
En este campo se indica la procedencia del término de acuerdo con el corpus de vaciado (apuntes de clase, manuales de consulta, etc.).
CONTEXT
En este campo de introduce el contexto del término seleccionado.
NOTA
En este campo se pueden hacer breves observaciones de cualquier tipo, que afecten cualquier aspecto del término, ya sea de orden ortográfico, semántico, etc., que se consideren útiles.
Los campos relativos a la equivalencia castellana, tienen la misma estructura y únicamente cambian el nombre:
ENESP
CGESP
MARCAESP
SINESP1
CGSINESP1
SINESP2
CGSINESP2
FONTESP
Las informaciones que deben introducirse en los campos correspondientes de la ficha terminológica de la base de datos son las siguientes:
el área temática, que asocia cada término con el bloque conceptual al que pertenece.
la forma terminológica, representada como entrada, que aparece en el texto realizada gramaticalmente.
la categoría gramatical, detectada por la forma que el término tiene en el contexto en que aparece.
la referencia del documento donde el término se encuentra
el contexto, que es el segmento donde la unidad terminológica funciona gramaticalmente.
las equivalencias en otras lenguas, con todas las informaciones que tiene asociadas.
Según el caso, también deberán introducirse:
sinónimos
notas
Esta fase la llevará a cabo el becario bajo la supervisión del SLC, que comprobará que las informaciones sean completas y estén bien introducidas.
5. Revisión conceptual del vocabulario La revisión conceptual del vocabulario deberá tener en cuenta los siguientes aspectos:
La pertinencia de los términos que contiene el vocabulario.
La nomenclatura del vocabulario y las categorías gramaticales respecto de la forma de la entrada.
Las equivalencias entre las distintas lenguas.
La coherencia del vocabulario, que debe evaluarse en relación a los destinatarios, el nivel de especialización y la finalidad de la obra.
Esta tarea deben llevarla a cabo los profesores responsables de la supervisión conceptual del vocabulario. Para facilitar la revisión de estos aspectos el SLC proveerá a los profesores un listado de términos ordenado sistemáticamente.
6. Revisión lingüística. Asignación de marcas de ponderación La marca de ponderación consiste en un número que indica el grado de fiablilidad del término, y que tiene por objetivo principal facilitar la revisión lingüística. Las marcas de ponderación se asignan a todos los términos del vocabulario sea cual sea la lengua.
El SLC es el encargado de realizar la revisión lingüística y es, por lo tanto, quien se hace cargo de la asignación de marcas de ponderación, además de prestar el asesoramiento lexicográfico y lingüístico necesario, y preparar la edición de los vocabularios.
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