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La gestión integral de los recursos hídricos en un tesauro: terminología propia y compartida

María Elena Quiles
Ethel Zítara
Instituto Nacional de Ciencia y Técnica Hídricas - INCYTH
Argentina

 

Resumen

Se presenta una experiencia relativa a la elaboración de un vocabulario controlado para la gestión integral de los recursos hídricos, dentro del Proyecto Tesauro sobre recursos hídricos del INCYTH. Se analizan los obstáculos que debieron superarse: 1) dificultades de los profesionales que trabajan en política, planificación. derecho, administración y economía de los recursos hídricos, para conceptuar los procesos de gestión; 2) dificultades para expresar, en lengua española, conceptos de términos traducidos; 3) falta de términos para reflejar la realidad hídrica iberoamericana. Se explican los intentos para solucionar dichos problemas mediante la selección y normalización de términos de las ciencias sociales y por medio de la incorporación de vocablos de la jerga profesional usada en documentos especializados, muchos de los cuales son discutidos por la comunidad hídrica. Se explica la estructura del Tesauro en cuatro grandes categorías, cuyos descriptores se presentan ordenados en forma sistemática y alfabética, con diversos índices: 1) índice de términos equivalentes en inglés, francés y portugués; 2) índice permutado (KWOC); 3) índice de los números equivalentes de la Clasificación Decimal Universal. Todos ellos son generados por el sistema computacional elaborado especialmente para el manejo del Tesauro sobre recursos hídricos. El Tesauro es una herramienta para la indización y la recuperación de la información, pero en este caso se intenta brindar, además, un aporte para establecer una terminología en español para la gestión integral de los recursos hídricos.

 

Introducción

La idea de construir un tesauro sobre recursos hídricos surgió en el Instituto Nacional de Ciencia y Técnica Hídricas (INCYTH) de la necesidad de tener, dentro de la institución, una herramienta común para la indización y recuperación de la información documental. La iniciativa respondía al proyecto de establecer un sistema de información institucional que vinculase a las seis bibliotecas existentes en el Instituto.

El INCYTH es un organismo descentralizado, dependiente de la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente Humano de la Presidencia de la Nación, que tiene por objetivo desarrollar estudios orientados al mejor conocimiento, aprovechamiento, manejo y preservación de los recursos hídricos, brindando servicios técnicos de alta especialización a entidades públicas y privadas. Su creación en 1973 respondió a "la imperiosa necesidad de aglutinar en una sola institución las dispersas y muchas veces superpuestas actividades científicas y técnicas tendientes a das respuesta a la demanda impuesta por el desarrollo y preservación de los recursos hídricos del país". [1]

Aunque el INCYTH era el ámbito más adecuado para la construcción de un vocabulario controlado en el campo hídrico, desde el inicio se percibió que la tarea tenía un alcance más amplio, ya que el primer tesauro en lengua española que pretendía abarcar todos los aspectos de los recursos hídricos debía estar al servicio de las unidades de información vinculadas con el recurso agua de la Argentina. Además, debía representar un aporte para una terminología hídrica en español, aún no establecida definitivamente. [2]

El Tesauro sobre recursos hídricos, que está en su última etapa de elaboración, es utilizado para el análisis y recuperación de la información de la base de datos documentales referidos a los trabajos elaborados por el INCYTH (Base DOCU de 2.000 documentos). El Tesauro está estructurado en cuatro grandes categorías -consideradas como microtesauros-: A. Agua en la naturaleza; B. Uso y preservación del agua; C. Política de los recursos hídricos; D. Ciencias y técnicas aplicables a los recursos hídricos, complementadas por cuatro campos de identificadores: 1. Geográficos; 2. Institucionales; 3. Teorías, métodos y pruebas; 4. Equipos. Las categorías se dividen en clases y las clases, a su vez, en subclases, facetas y subfacetas, diferenciadas todas por títulos y códigos alfanuméricos. La primera Categoría fue publicada en 1991 y su edición es una muestra de la futura publicación de todo el Tesauro, con sus presentaciones alfabética y sistemática y sus índices de descriptores en español, de términos equivalentes en inglés, francés y portugués; índice permutado (KWOC) e índice de números equivalentes de la Clasificación Decimal Universal. [3]

En este trabajo se presenta la experiencia de elaboración del vocabulario correspondiente a la gestión integral de los recursos hídricos, perteneciente a la Categoría C. Política de los recursos hídricos. Se trata de un campo interdisciplinario que no tiene una terminología propia y debe recurrir constantemente a los vocablos de las Ciencias Sociales, caracterizados por una polisemia debida a las diferentes corrientes y a los distintos niveles de aplicación.

 

¿Qué es la gestión integral de los recursos hídricos?

En las primeras décadas del siglo, el problema hídrico en la Argentina consistía fundamentalmente en proveer de agua potable, construir desagües cloacales, regar algunas extensiones de tierra, atender ocasionalmente las inundaciones y mantener los ríos en condiciones para su navegación. La gestión hídrica operaba en un contexto de variables básicamente de naturaleza física.

Hoy, como consecuencia del rápido crecimiento de la población, los procesos de urbanización y la explosión tecnológica industrial, la situación ha cambiado radicalmente y nos enfrenta con problemas de otra naturaleza.. Han surgido nuevas demandas que se suman a los requerimientos del pasado, aún insatisfechos. Simultáneamente han aparecido problemas vinculados con la contaminación y el uso irracional del agua. [4]

A medida que la escasez del agua se acentúa, se complica el marco institucional para su eficaz administración, ya que se trata de un sistema hipercomplejo, de carácter hidrológico, jurídico, económico, político y social. [5]

Las soluciones para resolver tal situación necesitan de un nuevo enfoque. Este enfoque debe ser interdisciplinario, siempre que se comparta la idea de que la realidad como entidad única y compleja sólo puede comprenderse mediante la integración de diferentes campos del conocimiento científico.

El concepto de gestión integral es el resultado de la aplicación de este enfoque interdisciplinario a la administración de los recursos hídricos para su aprovechamiento, conservación y preservación con el fin de contribuir al desarrollo del hombre. Esto significa que se analiza un objeto de naturaleza física -los recursos hídricos- en estrecha relación con el hombre, sujeto social, quien en definitiva lo utiliza y lo debe controlar y regular para su eficaz aprovechamiento.

Cabe aquí explicar que actualmente este concepto se refiere a la gestión a nivel de cuencas y para que el proceso de gestión sea integrado tienen que ejecutarse acciones tanto en el ámbito productivo como en el ambiental. Además, el sistema de gestión debe permitir que los usuarios participen en las decisiones con el objeto de lograr la equidad. [6]

Para alcanzar, entonces, la gestión integral de los recursos hídricos, deben aplicarse los conocimientos de las disciplinas de las Ciencias Sociales, tales como Derecho, Economía, Administración, Sociología.

 

Terminología de la gestión de los recursos hídricos

Todo cambio en una disciplina o en una actividad requiere de nuevos términos.

El enfoque interdisciplinario de la gestión hídrica necesita una terminología propia en español, que no siempre es fácil de establecer. Al nutrirse de las Ciencias Sociales, comparte muchos de sus vocablos, aunque con diferentes significados según su aplicación.

Lentamente se va creando una terminología propia originada en la jerga profesional, discutida por la comunidad hídrica y con muchos rasgos localistas.

Los profesionales que trabajan en el desarrollo, administración y aprovechamiento de los recursos hídricos, tienen dificultades para conceptuar los procesos correspondientes. Causas de distinta índole pueden explicar esta conducta, algunas relacionadas con la formación académica en Ciencias Sociales y otras referidas a la misma terminología.

En el campo de las Ciencias Sociales los términos tienden a ser imprecisos. Muchos autores emplean palabras que poseen más de un significado, creándose de esta manera confusión conceptual. El fenómeno se extiende al uso de un mismo término en distintas disciplinas. El problema de la polisemia es inherente a la terminología de las Ciencias Sociales.

Otra dificultad de la terminología hídrica es la falta de palabras en español para expresar conceptos nominados en otros contextos culturales.

Gran parte de los conceptos sobre desarrollo y administración de los recursos naturales empleados en la región iberoamericana, provienen de la traducción literal de términos acuñados en idioma inglés, que carecen de equivalentes en lengua española.

Una traducción literal puede originar conflictos jurídicos e interinstitucionales, tales como confusión en la asignación de responsabilidades y en la ejecución de tareas, errores en la planificación de cursos y programas académicos y hasta confusión en la formulación de leyes.

Ejemplos ilustrativos de este situación son las atribuciones incorrectas que se asignan algunos organismos que trabajan en la administración de los recursos hídricos. Así, instituciones forestales encargadas de manejar cuencas, pretenden dirigir desde ellas el aprovechamiento múltiple del agua. Otras, sostienen que administran los recursos de una cuenca, cuando en la práctica sólo se encargan de la gestión del agua de un río o de un tramo de dicho curso de agua. [7]

Por último, se debe mencionar la ausencia de términos a nivel internacional para reflejar gestiones hídricas en los países menos desarrollados. Esta carencia da origen a neologismos locales.

 

La terminología y el tesauro

Se puede definir un tesauro como un lenguaje documental, controlado y dinámico, que abarca un campo específico del conocimiento, y que contiene términos semántica y jerárquicamente relacionados. [8]

Los tesauros se construyen sobre la base de las terminologías establecidas en cada campo del saber. Recopilan sus términos de repertorios elaborados por autoridades, tales como enciclopedias, diccionarios técnicos, glosarios, léxicos, vocabularios, otros tesauros. También seleccionan sus descriptores de los documentos publicados en el correspondiente campo temático y de las preguntas formuladas por los usuarios.

Los tesauros recurren a dos medios para lograr el control del vocabulario. Uno consiste en la restricción deliberada del alcance del término mediante la selección de un significado que sirva a las necesidades del sistema de información. La estructura del tesauro (relaciones jerárquicas) indica frecuentemente el significado asignado al término, pero si esta técnica no fuera suficiente, se lo debe establecer en una nota de alcance. La nota indica, muchas veces, otros significados reconocidos en el lenguaje natural e intencionadamente excluidos para los propósitos de la indización.

Se acude al otro medio cuando un mismo concepto puede ser expresado por dos o más sinónimos. Entonces, se selecciona un término como preferido para que la indización sea consistente y se hacen referencias a ese término preferido desde cualquier sinónimo que pueda servir de punto de acceso al usuario del sistema. [9]

Los tesauros recogen los vocablos nuevos que utilizan los especialistas, aunque no estén plenamente aceptados y aunque exista un término tradicional similar. En este último caso, los incluyen como términos de entrada que remiten a ese término preferido o descriptor. En la actualización permanente de los tesauros, muchos de esos términos pasan a ser los preferidos porque así lo recomienda su uso por parte de los profesionales de la especialidad.

Los tesauros son, fundamentalmente, herramientas prácticas para la indización y recuperación de la información que se procesa en computadora. Sin embargo, sus aportes a las respectivas terminologías surgen de los problemas que deben afrontar en la construcción del vocabulario. Aunque resueltos mayoritariamente en forma pragmática y respondiendo al uso, enriquecen las terminologías y contribuyen a establecerlas cuando ellas aún no están aceptadas.

 

Solución de problemas terminológicos en el tesauro sobre recursos hídricos

Se presentan algunos ejemplos de resolución de problemas referidos a la polisemia, la sinonimia, las traducciones y los neologismos, en los descriptores correspondientes a la gestión integral de los recursos hídricos (Categoría C. Política de los Recursos Hídricos).

 

Polisemia

Término politica

En idioma español este término tiene varias acepciones. Dos de ellas, con significados muy diferentes, fueron incluidas en el Tesauro:

a. Entendida como los grandes principios de un programa formal, se refiere específicamente a las ideas que orientan las acciones. Algunos autores hablan de "política de intención". En inglés se expresa con la palabra Politics. En el Tesauro se dejó el descriptor politica para este concepto.

b. Entendida como la forma de actuación, se la podría denominar política administrativa. Algunos autores la llaman "política de ejecución". En inglés es Policy. En el Tesauro se eligió el descriptor politica ejecutiva.

 

Término organizacion

En idioma español tiene dos significados diferentes y complementarios:

a. Entendida como proceso organizador, se refiere a la forma de establecer las estructuras, procedimientos y recursos, necesarios para el logro de determinados objetivos. En el Tesauro se la denomina con el descriptor organizacion.

b. Entendida como formación organizada, designa toda agrupación social que tiene un número preciso de miembros, una diferenciación interna de funciones y procura obtener un resultado determinado de acuerdo con sus objetivos.

Como otros vocablos empleados en Ciencias Sociales, se aplica a realidades muy diversas y heterogéneas: partido político, organismo público, empresa, hospital, escuela. [10] En el Tesauro se adoptó el descriptor organizaciones.

Término niveles de planificacion

Se refiere a los niveles de planificación económica y de acuerdo con su alcance tiene dos acepciones:

a. niveles de planificación macroeconómica en los diferentes ámbitos jurisdiccionales: nacional, regional, provincial, municipal.

b. niveles de planificación microeconómica en la estructura jerárquica de empresas y organizaciones en general: áreas, departamentos, unidades.

En el Tesauro se eligió la primera acepción porque responde al contexto de la Categoría. Por lo tanto, el descriptor niveles de planificacion lleva una nota de alcance que restringe su significado a la macroeconomía.

 

Sinonimia

Término manejo de cuencas

Para denominar este concepto se utilizan varios sinónimos o casi-sinónimos:

Gestión de cuencas
Desarrollo integrado de cuencas
Administración de cuencas
Ordenamiento de cuencas
Protección de cuencas
Recuperación de cuencas

Esta lista puede ampliarse combinando los sustantivos con los calificativos "integral", "sustentable", "estratégico" y otros. Esta variedad de términos y combinaciones ha provocado múltiples interpretaciones sobre su significado, que son discutidas por los especialistas del tema.

En primer lugar, no todos utilizan el mismo término para referirse al conjunto de acciones realizadas en una cuenca. Mientras para algunos se está "gestionando" la cuenca, para otros se la está "administrando", "ordenando", o "manejando", aunque las tareas ejecutadas sean básicamente las mismas.

En segundo lugar, pueden usar el mismo término -por ejemplo "administrar" o "manejar" la cuenca, pero para referirse a acciones diferentes. Así, algunos dicen que van a administrar la cuenca, cuando sólo quieren expresar que van a "administrar la distribución del agua"; otros manifiestan que manejan el agua, y en la práctica "actúan sobre toda la cuenca". [7]

En el Tesauro se adoptó como término preferido (descriptor): manejo de cuencas, por ser el más conocido y usado. Todos los sinónimos o casi-sinónimos se incluyeron como términos de entrada no preferidos, que remiten al término preferido. Además, la nota de alcance brinda una definición única y precisa.

 

Traducciones

Muchos de los problemas de la terminología utilizada en idioma español son originados por la presencia de anglicismos. Como ejemplos de esta situación, se presentan cuatro términos en inglés que ofrecen dificultades para su traducción a los profesionales de los recursos hídricos. "water resources development", "water resources management", "watershed management", "river basin development".

El obstáculo surge cuando se combina el término "water resources" , cuya traducción aceptada es recursos hídricos, con términos provenientes de las Ciencias Sociales. Si bien en inglés es común asociar dos términos para describir un nuevo concepto, no es fácil hacerlo en lengua española. Se recomienda describir el concepto en lugar de reducirlo a dos palabras.

Término "water resources development"

La traducción literal es desarrollo de los recursos hídricos.

La aplicación del término desarrollo a los recursos hídricos no expresa en español lo que se quiere comunicar. Los recursos hídricos no se desarrollan; se aprovechan o se conservan para mejorar las condiciones de vida del hombre.

A pesar de que el término es inadecuado, se lo utiliza frecuentemente en los trabajos sobre planificación hídrica. Por lo tanto, el tesauro incorporó el descriptor desarrollo de los recursos hidricos, pero con una nota de alcance que explica que el vocablo "desarrollo" es usado en este caso como una expresión abreviada que significa "aprovechamiento y control del agua con el fin de contribuir al desarrollo del hombre (no del recurso)". [7]

Término "water resources management"

El término "management" también presenta dificultades de traducción cuando se aplica a los recursos hídricos. Las interpretaciones libres como "manejo", "gestión", "administración" y "operación", tienen diferentes connotaciones que no se toman en cuenta al emplearlas. Por ejemplo, gestionar los recursos hídricos no es lo mismo que manejarlos. "Manejar" connota la idea de manipulación, acto manual o ejecución física con el objeto de conservar los recursos hídricos e influir favorablemente en la captación y descarga del agua. En cambio, la "gestión" o la "administración" implica la conducción de procesos con el fin de satisfacer demandas de uso múltiple y de controlar los fenómenos adversos.

En el Tesauro, el término preferido para este concepto es administracion hidrica y los casi-sinónimos son términos de entrada que remiten a dicho descriptor. La nota de alcance precisa su significado.

Términos "Watershed management" y "River basin development"

La distinción que se hace en inglés entre "watershed" (cuenca de captación o de cabecera de una cuenca mayor) y "river basin" (cuenca de un río relativamente grande o principal), no se puede traducir al español, idioma que no tiene términos diferentes para señalar el tamaño de las cuencas. Como la comunidad hídrica de habla hispana no se ha planteado la creación de nuevos vocablos para estas diferencias, el Tesauro recogió el término más usado, manejo de cuencas, que cubre todo tipo de cuencas.

 

Neologismos

La traducción de términos de otros contextos culturales -generalmente países altamente desarrollados- origina situaciones de confusión semántica, que sólo pueden solucionarse mediante la creación de términos en español que expresen la realidad local.

Un término que ejemplifica el hecho mencionado es "distritos de riego", traducción de "irrigation districts". Aparece en Los Estados Unidos de América para referirse a una unidad administrativa de manejo de riego que abarca una zona geográfica determinada. Los distritos son los estados federales y se los administra en forma centralizada. El término traducido al español es usado posteriormente en México para describir su propia administración, similar a la estadounidense.

La denominación también llegó a la Argentina. En la provincia de Mendoza, donde se ha desarrollado mucho la administración del riego por ser una región semiárida con escasez de agua, se utiliza el término "distritos de riego", aunque la organización es diferente ya que las unidades administrativas son las cuencas de los ríos principales. Además, los usuarios participan en forma directa en organizaciones autónomas y autárquicas. Se trata, por lo tanto, de una administración descentralizada.

El equivalente correcto del término en cuestión es un término nuevo surgido de la estructura del Departamento General de Irrigación de Mendoza: subdelegaciones de agua. Fue incorporado al Tesauro con su correspondiente nota de alcance. Se mantuvo el descriptor distritos de riego para indizar los documentos que se refieren a ese tipo de organización en otros países.

Otro caso de uso incorrecto se da con el término "asociaciones de usuarios", muy utilizado para designar a las "organizaciones de usuarios" que participan en la administración de canales y el manejo del riego en las cuencas. Estas organizaciones no tienen personería jurídica para actuar como asociaciones, tal como sucede en los países de donde proviene esa denominación. Por lo tanto, en el Tesauro se puso como descriptor organismos de usuarios dejando "asociaciones de usuarios" como término no preferido

Un ejemplo de "organismos de usuarios" en la administración hídrica mendocina son las inspecciones de cauce, neologismo que fue incorporado como descriptor del Tesauro.

 

Conclusion

El extraordinario desarrollo de las disciplinas científicas multiplica las especialidades, dificultando la comprensión de la realidad. Tan intensa especialización establece barreras entre ciencia y técnica, por un lado, y entre el conocimiento científico-técnico y su aplicación humanística, por el otro.

Una de las consecuencias de esta división de la cultura se refleja en la comunicación por medio de las diferentes lenguas. La situación se agrava cuando se trata de la lengua española, que resulta insuficiente, a pesar de su riqueza, para expresar nuevos conceptos y se ve invadida por términos extranjeros, que denotan la subordinación de los países iberoamericanos al avance exterior.

Muchas organizaciones y personas de la comunidad iberoamericana se esfuerzan por defender al idioma en el léxico científico y técnico. En tal sentido, es auspiciosa la acción que desarrolla la Red Iberoamericana de Terminología para difundir esos esfuerzos.

En este marco se ha elaborado el presente trabajo. En él se vuelcan los intentos para elaborar un vocabulario controlado que responda al nuevo enfoque de la gestión de los recursos hídricos. Se presentan ejemplos de superación de problemas originados por la polisemia, la sinonimia y las traducciones literales, y se propone la inclusión de algunos neologismos.

Desde una labor propia de la Documentación -la construcción de un tesauro-, modestamente se quiere mostrar que es posible brindar un aporte para establecer una terminología especializada en el campo de los recursos hídricos.

 

Referencias bibliográficas

[1] Ley nº 20.126 de creación del Instituto Nacional de Ciencia y Técnica Hídricas (INCYTH). Buenos Aires, 1973.

[2] Construcción de un tesauro sobre recursos hídricos, por Ethel Zítara de Ribezzo. Buenos Aires, INCYTH, 1983. 12 p.

[3] Tesauro sobre recursos hídricos: Categoría A. El agua en la naturaleza, por Ethel Zítara de Ribezzo y Sofía Caracachoglou. Buenos Aires, INCYTH, 1991. 227 p.

[4] La formación de personal profesional en los aspectos administrativos, económicos y legales referentes al manejo de recursos hídricos: experiencia argentina y perspectivas , por Arturo J. Vázquez Avila. Mendoza, CELA, 1976. 25 p.

[5] Hacia el manejo integral de cuencas: análisis estratégicos y proyectos, por Armando Llop. Mendoza, INCYTH/CELA, 1993. 7 p. Seminario sobre gestión integral de los recursos hídricos y del ambiente a nivel de cuencas, Ezeiza, Bs.As., 1-3 dic., 1993.

[6] Definición y clasificación de las actividades de gestión de cuencas, por Axel Dourojeanni. Santiago de Chile, CEPAL, 1993. 18 p. Terceras Jornadas de trabajo del CONAPHI en manejo integral de cuencas. Valdivia, Chile, 2-4 nov., 1993.

[7] Bases conceptuales para la formulación de programas de manejo de cuencas hidrográficas, por Axel Durojeanni. Santiago de Chile, CEPAL, 1992. 43 p.

[8] Terminology of documentation: a selection of 1.200 basic terms published in English, French, German, Russian and Spanish. Comp. by Gernot Wersig and Ulrich Neveling. París, Unesco, 1976. 274 p.

[9] Guidelines for the establishment and development of monolingual thesauri. 2nd. ed. International Standard ISO 2788-1986 (E). 32 p.

[10] Léxico de política: un aporte a la comprensión del lenguaje y el quehacer político, por Ezequiel Ander Egg. Caracas, UTAL, 1991. 349 p.

 

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