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Recopilación bilingüe
de términos metalúrgicos y definiciones
Carlos D'Orio
Massimo Bressan
Mónica Zein
José María Caracuel
(Calles y Chernitsky)
(INTI)
Argentina
El trabajo que presentamos, "Recopilación bilingüe de términos metalúrgicos y definiciones" es un pequeño trabajo que fue realizado con la colaboración del Departamento de Mecánica del INTI, especialistas de la industria local y lingüistas de nuestro Instituto.
Quiero explicar brevemente que es el INTI, Instituto Nacional de Tecnología Industrial. La parte principal de este Instituto está situada en el llamado Parque Tecnológico Miguelete, cerca de Av. De los Constituyentes, frente a la Gral. Paz y lindante con la CNEA. Fue creado para ayudar tecnológicamente a la pequeña y mediana industria y consta de cerca de cuarenta centros y departamentos distribuidos en varias provincias y dedicados a las diversas industrias. El Departamento de Mecánica es uno de estos centros de trabajo y cuenta con varios laboratorios. Un centro importante del INTI para este trabajo que estamos realizando es el Centro de Información Documentaria que dispone de una interesante biblioteca y bases de datos.
Esta "Recopilación" tiene por objeto recoger los términos utilizados en metalurgia y materias afines a ella, considerándolos en sus diversas acepciones, partiendo de la versión inglesa y con sus correspondientes definiciones en español.
El objetivo en primer lugar fue disponer para nuestro trabajo de un medio a donde recurrir y en donde volcar la experiencia lingüística acumulada en cuanto a la terminología metalúrgica en su aplicación diaria.
Al decir metalúrgico queremos significar por un lado todas las divisiones y especialidades de esta gran ciencia y técnica, la metalurgia extractiva, la mecánica, la fundición y la laminación, la metalografía, la fractografía, la pulvimetalurgia y los ensayos mecánicos, la soldadura y la corrosión y, por otro lado los campos en que la metalurgia se funde, se contacta con otros campos pertenecientes a ciencias y técnicas diversas.
Aspiramos a poner al alcance de quienes lo necesitan un "Diccionario Terminológico" confiable en cuanto a términos y definiciones empleados.
Muchas veces hemos comentado con amigos traductores sobre la falta de un diccionario inglés castellano de términos metalúrgicos que puedan emplearse con precisión en este vertiginoso desarrollo de la técnica. Es una dificultad grande para realizar correctas traducciones. Los límites de cada disciplina del conocimiento hoy en día, por una parte se hacen más estrechos y rígidos y por otra, paradójicamente se elastizan, se hacen más difusos. La explosión del conocimiento en los últimos 50 años originó una superespecialización que lleva a la incorporación dentro del ámbito de estudio por un lado, de nuevos términos y, por otro del uso de vocablos ya usados en otras disciplinas pero con un contenido diferente.
Esto naturalmente se debe extender a otras ciencias y técnicas e idiomas diversos del inglés.
Dos razones fundamentales nos han llevado a pensar en la necesidad de un vocabulario con definiciones para los variados conceptos de la técnica y la ciencia de la metalurgia.
La primera de ellas la universalidad cada vez más acentuada de la producción, su unificación en todo el ámbito del planeta que va transformando el mundo en un sistema productivo único.
La segunda razón es la diversidad de los conceptos que representa una misma palabra dentro mismo a veces de un campo restringido de la metalurgia.
Esto hace que se vaya forjando un idioma universal único, sobre todo en lo que respecta a la ciencia y a la técnica, que es hoy circunstancialmente el inglés pero que puede ser otro o uno nuevo con el correr del tiempo, como porqué no, el Esperanto.
Un ejemplo nos facilitará la comprensión de esto. Se ha generalizado el uso de cilindros para gas envasado, el acero va siendo reemplazado por aleaciones más livianas con plástico reforzado o totalmente de plásticos diversos. La norma norteamericana utiliza la palabra "autofretage", palabra que no corresponde al inglés, es una palabra francesa que en nuestro idioma significaría autozunchaje. ¿Es conveniente cambiarla, dejarla? Dejarla tal cual significa positivamente un cambio en el antiguo concepto de enzunchar, más específico. ¿Conviene modificarla o es mejor que las nuevas formas de producción tengan su propia expresión lingüística aceptando su origen? ¿O bien respetando su origen y modificándola según las reglas de nuestro idioma?
Hay muchas palabras que aún dentro del campo de la metalurgia representan dos, tres, cinco o más conceptos distintos. Es necesario explicar con precisión la idea correspondiente en cada caso. Esto hace pues imprescindible la definición precisa de los diversos conceptos a que se refiere el mismo término lo cual a la vez nos permitiría construir una enciclopedia metalúrgica muy necesaria para el trabajo, el estudio y la traducción.
Voy a citar otra experiencia que vivimos permanentemente:
Algunos de los participantes del presente trabajo formamos parte del "Subcomité del Cobre" del IRAM, Instituto Argentino de Racionalización de Materiales y, muchas veces trabajando en la actualización de normas nacionales y aún familiarizados con la terminología del tema tropezamos con grandes dificultades para encontrar la exacta versión española del término inglés correspondiente.
A medida que nos vamos introduciendo en el campo de las palabras nos va llamando el conocer su origen y así fuimos descubriendo cosas interesantes como las siguientes:
El desarrollo histórico del hombre está contenido en el desarrollo del lenguaje, verdad por todos conocida, pero adquiere un valor emotivo cuando uno mismo va redescubriendo esta verdad. Nos topamos con dos palabras inglesas cuya traducción es la misma, "smith" y "blacksmith". Ambas significan forjador. Pero buscando un poco más vimos que retrocediendo en el tiempo el hombre que trabajaba los metales comenzó por el cobre, un metal relativamente limpio para ser trabajado. Pasando a la edad del hierro, las cosas cambiaron, el hierro se oxidaba al ser trabajado en caliente, por un lado formaba una cascarilla negra, de óxido de hierro, que llenaba el ambiente y al ser trabajado con carbono para transformarlo en acero o endurecer su superficie también cargaba el aire de polvos negros carbonosos. El limpio forjador manchó su cara y sus manos, sus ojos claros relucían, y de forjador pasó a ser el forjador negro, de "smith" a "blacksmith".
¿Y por qué entonces al arrabio los ingleses le llaman "pig iron? ¿Porqué "hierro chancho"? Cuenta el libro "La fabricación del acero del Instituto Latinoamericano del hierro y del acero (ILAFA), que en la primitiva edad agrícola cuando el alto horno producía el metal para la propia comunidad, que el arrabio líquido corría por un canal madre en el suelo que llamaban puerca y por pequeños canales que salían de él. Esto recordaba a los granjeros una familia de lechones mamando. De allí "pig iron", "hierro chancho".
Estas y otras cosas más son unas de las tantas tan interesantes aprendidas en el transcurso de la investigación lingüística.
No nos queremos olvidar tampoco del lenguaje de las iniciales que se ha vuelto una costumbre en el lenguaje hablado de los técnicos y de los artículos en las revistas así se lee por ejemplo IR por infrarrojo, OFHC por cobre de alta conductividad libre de oxígeno.... es necesario incluirlos como nuevos términos también.
La bibliografía consta de normas de diversos países, como IRAM, ASTM, DOT, JIS, DIN, AFNOR, UNE, revistas como "Revista de metalurgia" del CEMIN, "Siderurgia Latinoamericana", libros diversos, enciclopedias como el "Metals Handbook" o el "Album de defectos de productos metalúrgicos" etc. El "Metals Handbook" es una enciclopedia metalúrgica, editada por la "American Society for Metals", que contiene en muchos de sus tomos un interesante vocabulario referido al tema de que trata el volumen.
Hay antecedentes del trabajo que pretendemos llevar a cabo, IRAM, hace algunos años, publicó un interesante diccionario técnico, no tenemos noticia de su actualización. Tanto IRAM como IRAM-IAS tienen normas de definiciones de términos de los diversos materiales metálicos que encaran sus normas, por ejemplo la norma IRAM-IAS U 500-01 que trata de los productos siderúrgicos en general. Contiene unas 45 definiciones y su versión al alemán, francés, inglés, italiano y portugués.
Interesante es también el "Album de defectos de productos siderúrgicos" editado por ILAFA, la Asociación Española para el Control de la Calidad y la Unión de Empresas Siderúrgicas, que contiene unos 250 términos, su definición, sus causas y la versión en uno o varios idiomas según los casos.
La entrada al vocabulario, en nuestra edición, se realiza por el término en inglés, precedido por su número de orden, seguido por la versión española y luego la o las definiciones en español. Los términos están también ordenados en español seguidos por la versión inglesa y el número correspondiente al orden en inglés.
Se utilizó en la computadora el programa Word Perfect 5.1 con el cual se pudo realizar la reordenación automática de los términos del inglés al español.
Pensamos que la obra que pretendemos llevar a cabo debe estar compuesta de varios volúmenes y ser actualizada permanentemente.
Como un primer intento hemos hecho una edición de ensayo de 170 páginas a fines del año pasado con una tirada de 100 ejemplares.
El número de términos de esta edición de ensayo es de 1200.
En el prólogo de esta edición de prueba decíamos:
"Esta pequeña recopilación de términos metalúrgicos pretende ser no más que un apunte previo para una recopilación mejor armada, más completa y con mejores definiciones de los términos citados. Creemos en cambio que puede ser la base de un buen trabajo colectivo en el cual aporten todos los que quieran colaborar libremente."
"La idea es la de hacer pequeñas ediciones permanentemente sin esperar el libro "terminado", de manera que sea una herramienta útil y de uso ya desde el vamos. Cada vez que tengamos nuevos términos en cantidad suficiente para una nueva edición trataremos de hacerla."
"La participación en el libro está abierta a todo aquél que desee colaborar. Por su trabajo recibirá el reconocimiento de los lectores y la inscripción de su nombre en la lista de colaboradores impresa en la edición correspondiente."
Hemos realizado esfuerzos por llevar el trabajo adelante pero creemos que no debe limitarse al trabajo de un grupo reducido, sería conveniente la colaboración de otros especialistas venidos de otras instituciones para hacer un trabajo más y más amplio y con una continuidad en su actualización.
Nuestra expectativa es la edición en primer término de una obra con unos 5.000 vocablos la cual será actualizada permanentemente con una frecuencia anual o bien cuando la cantidad de material acumulado la haga necesario.
El incontenible desarrollo de la ciencia y la técnica, para posibilitar la comunicación a la que impulsa el trabajo en las diversas ramas del saber, hace que los técnicos nos metamos a lingüistas y los lingüistas a técnicos.
Creemos que ha llegado el momento en que comencemos el trabajo organizado en común.
Esperamos contar con la colaboración de técnicos, investigadores y traductores para realizar este trabajo y para la creación de una gran base de datos tecnológica sobre metalurgia.
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