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Índice por autores

 

 

Universidad y empresa: Gestión de calidad
en el trabajo terminológico

María Herminia Alonso
Carrera de Traductor Público - UBA
Argentina

 

Introducción

Nuestro trabajo persigue un doble objeto:

1. despertar conciencia acerca de la necesidad concreta de consulta terminológica que se advierte en el ámbito de muchas empresas argentinas de primera línea que desean conocer designaciones técnicas precisas para innovaciones científicas, financieras, tecnológicas o específicas dentro de su propia actividad y

2. proponer una solución viable y pragmática para que las empresas puedan obtener respuestas en un ámbito sólido de investigación y desarrollo que les permita ofrecer al consumidor bienes y servicios con mayor calidad y menor costo.

Las personas dedicadas a la explotación comercial de bienes y servicios concentran sus esfuerzos para satisfacer a los clientes con eficiencia y reducir los costos de producción y comercialización en la medida más conveniente. Con este propósito, se abocan a la administración racional de sus recursos, invierten en la capacitación de su personal y favorecen la puesta en marcha de políticas competitivas. Sin embargo, en muchas ocasiones, la gestión pierde eficacia debido a un manejo deficiente del lenguaje que se emplea en la comunicación de los mensajes.

 

Eficacia de la comunicación

Cabe destacar que, en nuestro contexto, comunicar mensajes significa transmitir información en un doble sentido: entre los miembros de la empresa y hacia los clientes. Desconocer de modo total, parcial o erróneo el concepto que sustenta un término, o bien ignorar la designación correcta para ese concepto, con prescindencia de su novedad, provoca un vacío que las empresas deben procurar llenar si desean ahorrar tiempo y dinero.

En una sociedad donde el conocimiento y la posibilidad de transmitirlo sin límites de frontera ni de tiempo anuncian el advenimiento de una nueva era de la civilización humana, las empresas comienzan a vislumbrar la necesidad de destinar recursos económicos para gestionar con eficacia el producto del trabajo intelectual de los especialistas.

Precisamente, porque de expertos se trata, el desarrollo y la gestión de datos vinculados con los lenguajes de especialidad reclaman la organización, adaptación y fácil recuperación de toda la información generada en el seno de la unidad productiva o recibida desde el mundo exterior.

El avance tecnológico ha redundado en un perfeccionamiento de todos los mecanismos que permiten una mejor gestión de calidad de los productos. De la misma manera, el desarrollo de las técnicas para subsanar la confusión terminológica y administrar la terminología con fundamento profesional ha permitido la constitución y el funcionamiento eficaz de los denominados bancos de datos terminológicos.

 

Utilidad de los bancos de datos terminológicos

Las empresas, usuarias y productoras de terminología al mismo tiempo, según lo expresara con acierto la Trad. Carolina Popp, disponen de equipos y programas de computación que utilizan para almacenar, organizar y recuperar información. En el marco de la organización de los datos terminológicos en soporte informático se inserta nuestra propuesta para resolver la cuestión terminológica en el ámbito empresarial.

Es interesante subrayar que, con una formación académica encuadrada en la traducción, nos acercamos al estudio de la terminología debido a la necesidad de crear neologismos en castellano, con el debido acuerdo de los especialistas técnicos. Asimismo, cuando planteamos la necesidad de gestionar terminología, nos referimos tanto a la terminología plurilingüe como a la terminología monolingüe, puesto que las dudas sobre el significado de los vocablos técnicos no ocurren solamente al traducir, sino también al efectuar la lectura crítica de textos redactados en la lengua madre.

En realidad, podría organizarse un banco de datos terminológicos desde la óptica de una sola lengua. No obstante, si consideramos el desarrollo del conocimiento y el avance de las telecomunicaciones que configuran nuestra trillada "aldea global" [1], resulta bastante impensable concebir un emprendimiento de esta naturaleza desconectado del resto de los países del mundo.

Por esta razón, nuestra propuesta considera la formación de un banco plurilingüe, sobre todo si tenemos en cuenta los motivos enunciados a continuación.

 

Difusión del español y del portugués

A pesar de su enorme difusión, apenas el 1% de la documentación científica mundial se produce en español o en portugués [2]. El predominio de material extranjero, muchas veces traducido con falencias, origina una situación en la cual los técnicos creen que es imposible expresar las mismas ideas con los recursos lingüísticos propios de cada una de esas dos lenguas. Esta opinión constituye una falacia, ya que los recursos existen, sólo hay que imprimirles dinamismo.

Según nuestro criterio, la traducción responsable y profesional es un camino práctico e idóneo para salvar ese obstáculo. Además, nos referimos a una metodología de trabajo donde el traductor, en estrecha vinculación con el especialista, sea capaz de producir las versiones más precisas.

Cuando decimos versiones "precisas" apuntamos a la calidad del trabajo, que debe actuar como norte permanente en la provisión de nuestros servicios. Una herramienta conocida es el banco de datos terminológicos, casi ausente en el mundo latinoamericano.

En medio de esta situación, tan bien descripta por Héctor Gross Espiell, creemos que existen gérmenes importantes de crecimiento que sería muy interesante conocer directamente a través de los participantes de este Simposio, en los debates en comisión.

 

Un proyecto nace en la Argentina

Por los motivos precedentes, en función de nuestra experiencia en el campo de la traducción especializada y la docencia universitaria, creímos conveniente presentar un proyecto para crear y gestionar un banco de datos terminológicos en el ámbito de la Universidad de Buenos Aires, para brindar a las empresas servicios profesionalizados y contribuir al desarrollo permanente del conocimiento en el ámbito académico.

No debemos temer el empleo del adjetivo "académico" cuando nos referimos al mundo "empresario", ya que todo hombre de negocios moderno sabe que el apoyo de la investigación significará menores costos en el desarrollo y la producción de bienes y servicios.

Creo que la aclaración anterior es muy importante para disipar viejos temores fundados en el miedo a progresar, a competir y a fomentar una dedicación al estudio sin olvidar los fines propuestos; ya que la investigación será uno de los medios esenciales para lograr los fines propuestos de calidad en los trabajos brindados a las empresas y a otras instituciones de diversa naturaleza.

Crear un banco de datos terminológicos es un desafío interesante ya que permite medir los aciertos y las carencias de nuestros vocabularios y nos invita a trabajar en un equipo interdisciplinario, que ofrecerá al usuario características de confiabilidad mayores al saber que traductores, lingüistas, terminólogos, documentalistas, informáticos y expertos están abocados a brindarle el mejor servicio.

 

Información sobre el proyecto

Con este propósito, el 25 de febrero del año en curso, hemos presentado un proyecto para crear y desarrollar un banco de datos terminológicos en el ámbito de la Universidad de Buenos Aires, con la colaboración del Dr. Francisco Petrecca y la Trad. Carolina Popp.

El banco de datos, organizado para satisfacer requerimientos plurilingües, apunta a transformarse en un mecanismo para empresas e instituciones que requieran servicios avalados por el compromiso de excelencia implícito en la Universidad.

Asimismo, la formación de un banco de datos en la región, conectado con instituciones similares, será una herramienta de consulta permanente para grupos económicos que también se unen y se vinculan para formar bloques, tal como el anunciado MERCOSUR [3].

En atención al alcance de nuestra ponencia, obviaremos detalles técnicos de organización [4]. No obstante, cabe señalar que nos hemos propuesto objetivos de corto, mediano y largo plazo, con el fin de obtener logros concretos y viables en cada una de las etapas.

Por ejemplo, objetivos de corto plazo son la conformación del grupo humano, la determinación del soporte informático [5], el desarrollo de modelos de prueba y la vinculación con posibles centros de interés empresariales y académicos del país y del exterior [6]. En el mediano plazo, las inquietudes serán la organización específica del banco en función de los temas y las lenguas de trabajo iniciales (español, portugués, inglés y francés). Por último, largo plazo significará ampliar y actualizar el banco de datos inicial según los temas solicitados en los mismos idiomas o en otras lenguas.

Cabe mencionar que, aceptado el anteproyecto con gran interés, el proyecto se encuentra actualmente en etapa de aprobación. Esperamos cumplir el objetivo principal, a saber, favorecer la estrecha comunicación entre la Universidad y la Empresa para beneficio de ambas y de la comunidad.

 

Necesidad de normalizar la terminología

La terminología forma parte del conocimiento especializado en un determinado campo del saber [7] y, como tal, es necesario convalidar su uso para que las empresas la acepten como medio eficaz para reducir costos.

En este punto, nuevamente, surge la importancia de saber aprovechar los recursos interdisciplinarios que ofrecen los bancos de datos terminológicos, con la asistencia permanente de expertos, convocados para cada tema específico.

Cabe recordar que, en opinión del Dr. Heribert Picht, la terminología se ubica dentro del ámbito de las ciencias, con características propias que le otorgan autonomía. No obstante, como recurso indispensable para la investigación, se conecta con muchas otras disciplinas .

En consecuencia, su normalización dependerá de una estrecha vinculación entre productores y usuarios en un marco adecuado de política lingüística [8].

 

Conclusión

A continuación, formularemos algunos conceptos a manera de síntesis, que esperamos debatir en el seno de las comisiones de trabajo.

Las empresas modernas adoptan nuevos criterios de gestión para sobrevivir en un mundo competitivo. El intercambio comercial desconoce fronteras y el uso defectuoso del lenguaje técnico acarrea innumerables pérdidas.

La solución del la confusión terminológica en el mundo empresario significa reducir costos. Este problema puede surgir tanto dentro de la propia lengua como en el contexto de un idioma extranjero. En consecuencia, el trabajo terminológico es aplicable en la esfera monolingüe y en la esfera plurilingüe.

El desarrollo de las ciencias informáticas permite automatizar la terminología y constituir bancos de datos terminológicos electrónicos [9], todo lo cual redunda en una mejor comunicación de los mensajes técnicos y una reducción de los pertinentes costos para las empresas interesadas en optimizar sus servicios.

La inversión en investigación y desarrollo en el ámbito de la Universidad se torna indispensable para asegurar a los usuarios una excelente calidad de la terminología producida. En definitiva, serán los expertos quienes convaliden su uso mediante la aceptación generalizada.

 

Referencias bibliográficas

[1] TOFFLER, Alvin. Red Internacional de Telecomunicaciones, conferencia pronunciada en Buenos Aires, Argentina, agosto de 1994.

[2] GROSS ESPIELL, Héctor. Traducción y terminología, herramientas para el desarrollo. Discurso pronunciado en Antigua, Guatemala, abril de 1993.

[3] CAMDESSUS, Michel. Expresiones vertidas en ocasión de su visita oficial a la República Argentina, agosto de 1994.

[4] CABRE, María Teresa. La terminología. Ed. Antártida/Empúries, Barcelona, 1993.

[5] TERMINOMETRO No.15. Normas y formatos de intercambio en terminología. Informe Especial.

[6] KRIEGER, Maria da Graça y otros. Projeto Terminológico Cone Sul: Termisul, UFRGS, Brasil.

[7] BUDIN, Gerhard. Curso de terminología para traductores. UNESCO/SIIT-INFOTERM, Buenos Aires, Argentina, noviembre de 1993.

[8] RITerm-UNION LATINA. Estudio de factibilidad-Proyecto de creación de una red de bases de datos terminológicos para América Latina y la Península Ibérica, agosto de 1991.

[9] SAGER, Juan C. Language Engineering and Translation. Consequences of Automation. Benjamin's Translation Library, Philadelphia, USA, 1994.

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