Los términos especializados en diccionarios monolingües
Andreína Adelstein
CONICET, UBA
Inés Kuguel
Instituto de Lingüística, UBA
Argentina
Este trabajo propone un análisis del tratamiento de ciertas entradas de diccionarios monolingües de la lengua española que corresponden a términos de las ciencias sociales.
En los diccionarios monolingües se consignan una gran cantidad de palabras provenientes de dominios especializados. Cualquier término, sin importar su grado de especialización, puede constituir una "entrada-palabra" del diccionario en la medida en que su uso se extienda al léxico común. Las "entradas-conceptos" que en la práctica terminológica se asocian a una o varias "unidades-términos" se convierten en "entradas-palabras" una vez ingresadas en el diccionario de lengua.
En cuanto a los términos provenientes de las llamadas ciencias puras y de la tecnología, las decisiones principales que debe tomar el lexicógrafo responden a los criterios a seguir para su inclusión (según el tipo de usuario, el tamaño, etc.) y para su marcación diatécnica. Cuando el término designa conceptos que representan entidades o procesos concretos, el tratamiento lexicográfico resulta poco complejo ya que es el grado de "cotidianeidad" de estas entidades o procesos lo que lo determina. Por ejemplo, microprocesador, informatizar en el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española de 1992. La marcación diatécnica se emplea tanto para indicar un nivel de lengua como para compensar las características del concepto que se hayan perdido o modificado en el pasaje del término al léxico común.
Con respecto a los términos de las ciencias sociales, la terminología se enfrenta con otros problemas que se vinculan con el estatuto diferente de los conceptos, y por lo cual ha de ser descriptiva y no normativa. Los conceptos no siempre representan entidades físicas o procesos concretos sino "comportamientos humanos y sus resultados (generalmente abstractos)" (Budin 1991: 338). Por otra parte, muchos de estas "entidades" y "procesos" varían con el tiempo y son susceptibles de recibir diferentes definiciones de acuerdo con la teoría o autor que los utilice. Esta dificultad, caracterizada como "sobrecarga de conceptos" por Riggs (1981), redunda, en el plano lexicográfico, en dos decisiones más que el lexicógrafo debe tomar, además de la inclusión y marcación, cuando trata una palabra proveniente de estas ciencias: el tipo de tratamiento polisémico de la entrada-palabra y la búsqueda de "neutralidad" de la definición. Muchas veces, un término sociológico o político se lexicaliza adquiriendo valores axiológicos. Piénsese en conservador o comunista, por ejemplo.
Analizaremos las marcas de subjetividad en los artículos anarquismo, capital, capitalismo, estado, guerrilla e imperialismo en el Diccionario de uso del español de María Moliner [MOLINER], el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española en sus ediciones de 1970 [DRAE '70] y de 1992 [DRAE '92], el Diccionario esencial Santillana de la lengua española [SANTILLANA] y el Diccionario básico del español de México [DEM].
Por marcas de subjetividad entendemos tanto la elección de una determinada voz enunciadora de las múltiples asociadas al término en el dominio específico, como el borramiento de toda voz enunciadora que ligue la palabra con tal dominio. Estas marcas de subjetividad se analizarán en el artículo en la cantidad de acepciones, la organización polisémica, la marcación diatécnica, el tipo de definición, los ejemplos y en el valor connotativo de las palabras utilizadas en la definición o en la remisión.
La elección del MOLINER y del DRAE se debe a que constituyen los diccionarios monolingües más consultados; el MOLINER por ser un diccionario de uso del español y el DRAE porque sigue siendo la fuente de autoridad más importante para nuestra lengua. Tomamos dos ediciones (la de 1970 y la de 1992) de modo de analizar la incidencia de la época de su elaboración en el tratamiento de los artículos. De entre los diccionarios medianos, elegimos el SANTILLANA, por ser una obra de consulta frecuente de los estudiantes. La elección del DEM se debe a que, por un lado, releva el español de una región de América, y a que representa una propuesta de metodología lexicográfica diferente, por otro.
Las palabras seleccionadas tienen, evidentemente, una importante carga valorativa para cualquier hablante. Además, tal como surge de la consulta de los diccionarios especializados, designan conceptos muy debatidos a lo largo del tiempo y por diversas escuelas de pensamiento.
La cantidad de acepciones y subentradas que una entrada tiene en un diccionario responde al valor sémico que dicha palabra tiene en la lengua. Este valor sémico permite, en primer lugar, reconocer todos los dominios de uso de la entrada. Tomando en cuenta este aspecto podemos establecer en nuestros ejemplos dos grupos: el de las voces acuñadas en el léxico de la especialidad, con poco valor sémico -anarquismo (la mayor cantidad relevada es de 2), capitalismo (2), guerrilla (5) e imperialismo (2))-, y de aquellas que fueron tomadas por las ciencias sociales del léxico común, con mayor valor sémico -capital (13) y estado (58). En segundo lugar, tomando exclusivamente aquellas acepciones que corresponden al término en las ciencias sociales, se esperaría que el valor sémico responda a diferentes conceptos según distintas voces enunciadoras, o a la ambigüedad propia del término para una misma voz.
En los casos de anarquismo, a excepción de la segunda de DRAE '70, capitalismo e imperialismo todas las acepciones corresponden a conceptos designados por el término en dominios específicos. La polisemia en estas entradas no señala la ambigüedad que el término tiene como producto de las distintas voces enunciadoras en un mismo dominio, sino más bien la polisemia propia de las palabras terminadas en -ismo.
En el caso de guerrilla en MOLINER (la segunda acepción), en DRAE '70 y en DRAE '92 (las terceras acepciones), en SANTILLANA (las tres primeras acepciones) remiten al dominio de las ciencias sociales ya que las demás refieren al dominio del léxico militar. La polisemia, entonces, señala en MOLINER, DRAE '70 y DRAE '92 la correspondencia con dos términos: uno correspondiente al léxico militar y el otro al de las ciencias sociales. En SANTILLANA la polisemia entre las tres primeras acepciones y la cuarta señala también la correspondencia con dos términos, en cambio la organización de las tres primeras manifiesta la "polisemia categorial" que el término presenta en la terminología (Skujina, 1993: 52).
En cuanto al segundo grupo, para capital MOLINER de las diez acepciones destina cuatro al término; DRAE '70, de las once, tres; DRAE '92, de las trece, cuatro; y SANTILLANA de las nueve, tres. Para estado, MOLINER de 41 acepciones y subentradas, destina dos acepciones (3ª acepción y su subacepción) y una subentrada al término; DRAE '70, de 54 acepciones y subentradas, una; DRAE '92, de 58 acepciones y subentradas, dos; y SANTILLANA, de trece acepciones y subentradas, dos. La existencia de más de una acepción correspondiente a las ciencias sociales tampoco refleja aquí distintas voces enunciadoras, sino la correspondencia a términos diferentes.
En el único diccionario en el cual capital y estado tienen pocas acepciones es el DEM. Esto se debe a que trabaja en una entrada, capital1 y estado1, las acepciones que no remiten al dominio especializado, y en otra entrada, capital2 y estado2, las acepciones que remiten al dominio especializado. Este tratamiento homonímico pone en evidencia de manera más clara la relación que la palabra guarda con la terminología.
En los artículos analizados sólo algunas acepciones están marcadas diatécnicamente: únicamente el diatécnico economía es utilizado (cuatro veces). Encontramos además lo que consideramos marca diatécnica en la definición: "en el mundo de las finanzas" (empleado una vez en MOLINER y en SANTILLANA). Esto no implica que los diccionarios no consideren que se trata de palabras provenientes de las ciencias sociales, tampoco se debe a que los diccionarios carezcan de las marcas diatécnicas necesarias. Creemos que se debe, en primer lugar, a que las condiciones que rigen el ir y venir de unidades léxicas entre el léxico común y el léxico de las ciencias sociales son mucho menos estrictas que las que rigen el de las unidades que pasan del léxico común al de las ciencias puras y viceversa. En segundo lugar, a que, por las características ya mencionadas que dificultan la organización de los conceptos de las ciencias sociales en campos, no siempre resulta sencillo seleccionar el diatécnico adecuado. En efecto, economía es las más "exacta" de las ciencias sociales. El hecho de que aparezca en capital parece indicar que las acepciones marcadas todavía sólo pueden utilizarse en determinados universos discursivos. Este es un aspecto para el cual consideramos que un mayor desarrollo de la terminología en ciencias sociales (en este caso, en español) sería de gran ayuda para la tarea lexicográfica.
Los ejemplos, como "El capital decidió invertir en las nuevas tecnologías." en SANTILLANA o "México está en buenas relaciones con los Estados vecinos" y "Existen escuelas a cargo del Estado" en DEM son sólo ejemplos de uso. En cambio, los ejemplos de colocación en los casos de "El capital y la mano de obra" en MOLINER, y "el imperialismo de las grandes potencias" en SANTILLANA, permiten inferir la voz enunciadora que desambiguaría el término.
Analicemos ahora el tratamiento de la definición. En la mayoría de los artículos, se recurre a definiciones por intensión en las cuales los hiperónimos remiten al dominio de especialidad: "Régimen económico", "Sistema socioeconómico", "Doctrina política", etc.
En capitalismo la utilización del hiperónimo "régimen eonómico" (DRAE '70, DRAE '92 y MOLINER) frente a "sistema socioeconómico" (SANTILLANA) o "sistema económico, político y social" (DEM) manifiestan la desactualización del concepto en los tres primeros diccionarios.
Sin embargo, en el caso de imperialismo la oposición ya no se da entre hiperónimos que reflejan un distinto grado de actualización sino entre el hiperónimo específico "política exterior" (en DEM) y los hiperónimos "actitud" (en DRAE '92) y "tendencia" (en SANTILLANA) cuyos niveles de abstracción no corresponden al concepto. En estos casos los hiperónimos no sólo no remiten al dominio de especialidad sino que incluso niegan la pertenencia del concepto al dominio específico.
En capital los hiperónimos "factor económico" (MOLINER) y "elemento o factor de la producción" (DRAE '70 y DRAE '92) remiten a la voz enunciadora del liberalismo.
Ahora bien, el caso más marcado de subjetividad en la utilización de hiperónimos se da en la elección de "conducta" en DRAE '70 para anarquismo (segunda acepción) dado que no sólo no remite a la política sino que se asocia a un tipo de comportamiento cuyo estudio pareciera ser tarea de la psicología.
Las otras marcas de subjetividad dentro de la definición se encuentran en las características que restringen el hiperónimo y en las remisiones, donde relevamos las palabras cargadas connotativamente.
En el caso de anarquismo, llama la atención la diferencia que existe entre las palabras cargadas connotativamente que emplean MOLINER y DRAE '70 en comparación con las que utilizan DRAE '92 y SANTILLANA. MOLINER remite la primera acepción a "TERRORISMO", palabra que puede considerarse como el nombre del campo semántico al que pertenecen las palabras con las que se designan las características inherentes de uno de los conceptos que constituyen la definición por extensión de la segunda acepción: "atentados personales y maquinaciones subversivas". Este mismo campo semántico aparece en las características inherentes "destructora" y "subversiva" en DRAE '70 (2ª acepción), por oposición al campo semántico de la libertad que aparece en las características inherentes "exaltación de la libertad" en DRAE '92 (2ª acepción) y "defiende la completa libertad del individuo" en SANTILLANA (1ª acepción).
Esta diferencia tan pronunciada entre la valoración negativa y la positiva para una misma entrada sólo puede explicarse por las condiciones culturales de la época de publicación de cada una de las obras. La incidencia del momento de edición se advierte también en la inclusión de la segunda acepción de imperialismo en el DRAE '92, ausente en DRAE '70, en donde se destaca la gran cantidad de características inherentes y la adjetivación "abusivos".
Los hiperónimos utilizados para definir estado en todos los diccionarios, a excepción del DRAE '70, reflejan las dos acepciones principales que el término tiene en ciencias sociales: la de territorio o nación y la de gobierno o conjunto de órganos de gobierno. La decisión de no recurrir a características extrínsecas por propósito, fundamentales para distinguir los distintos conceptos de este término en las ciencias sociales, "neutraliza" la palabra. El único que sugiere un propósito es SANTILLANA con "unidad política y administrativa".
En guerrilla en todos los casos, a excepción de SANTILLANA, la ausencia de las características inherentes de "clandestinidad" y de la extrínseca de propósito "por una causa común" hace que se dé una versión desactualizada del concepto.
Las características extrínsecas de propósito con las que el DEM define capital manifiestan, a diferencia de MOLINER, DRAE '70 y DRAE'92, como vimos antes, la definición del concepto según el marxismo.
Conclusiones
El primer factor de subjetividad es, en realidad, un problema de actualización, tal como vimos en las definiciones de guerrilla. El desarrollo de las ciencias que estudian los fenómenos sociales es tan dinámico como el de las otras ciencias. La diferencia radica en que no se crean tantos términos nuevos. Según Riggs (1981) es difícil fundamentar la aparición de un nuevo concepto, por lo tanto se tiende a sobrecargar los términos ya existentes. En el plano del léxico común esto se traduce en una obsolescencia del significado. En algunos de los diccionarios analizados se trata de un problema metodológico puesto que, sin necesidad de suprimir acepciones, una buena utilización de la marcación diacrónica evitaría la subjetividad. (Véase por ejemplo, imperialismo en MOLINER y DRAE '70).
El segundo factor de subjetividad es la selección de una determinada voz enunciadora. Por ejemplo, capital en DRAE y MOLINER. Esto puede estar originado en el hecho de que un diccionario no tiene como función consignar todas los conceptos asociados a un mismo término -tarea de los diccionarios especializados-, sino consignar aquellos lexicalizados en el momento de su edición. Según Boulanger y L'Homme (1991: 26), "a través de las palabras, el diccionario reúne los elementos de la cultura que le da origen y de la cual es producto. Es simultáneamente el revelador lingüístico de un estado de civilización y un autorretrato de una comunidad de locutores".
Es cierto que al lexicalizarse el término en el léxico común la palabra adquiere connotaciones, pero la ausencia de todo rasgo que permita relacionarla con su dominio de origen constituye un error. Es el caso de anarquismo en MOLINER y DRAE '70 en el que, evidentemente, prevalece la voz enunciadora de una ideología dominante que no corresponde a ninguno de los conceptos asociados al término.
Por otra parte, y en particular en el mundo hispanohablante, esta lexicalización es diferente en Latinoamérica y en Europa puesto que el desarrollo de las ciencias sociales también lo es. Este fenómeno de regionalización supone un factor más de ambigüedad en el plano terminológico y, consecuentemente, de subjetividad en el plano lexicográfico. No cabe duda de que términos como guerrilla, imperialismo e incluso estado se han lexicalizado de manera muy distinta en Latinoamérica que en España.
La terminología en ciencias sociales en español no puede dejar de lado este aspecto. En la medida en que sea descriptiva y regionalizada, la terminología podrá ayudar al lexicógrafo.
Bibliografía
Adelstein, Andreína y Kuguel, Inés (1993), "Caracterización y delimitación de los neologismos sintagmáticos en el vocabulario de las ciencias sociales". V Congreso Nacional de Lingüística (SAL), Facultad de Humanidades, Mendoza, 27-29 de mayo.
Adelstein, Andreína y Kuguel, Inés (1993), "El tratamiento lexicográfico de los neologismos sinápticos". Jornadas de Lexicografía, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires, 27-29 de octubre.
Benveniste, Emile (1974), "El aparato formal de la enunciación", Problemas de lingüística general II. Siglo XXI, México, 1985. pp. 82-91.
Boulanger, Jean-Claude (1989), "La place du syntagme dans le dictionnaire de langue". Meta, 34, 3. pp. 516-528.
Boulanger, Jean-Claude y L'Homme, Marie-Claude (1991), "Les technolectes dans la pratique dictionnairique générale. Quelques fragments d'une culture". Meta, 36, 1. pp. 23-40.
Budin, Gerhard (1991), "The Application of Terminology-based Knowledge Data Bases in the Humanities and the Social Sciences and its Impact on Research Methods", Best, H.; Mochmann, E.; Thaller, M. Computers in the Humanities and the Social Sciences. München/London/New York/Paris, Saur. pp. 337-342.
Cole, Wayne D. (1991), "Descriptive Terminology: Some Theoretical Implications". Meta, 36, 1. pp. 16-17.
Felber, Helmut (1984), Terminology Manual. General Information, Unisist, UNESCO and INFOTERM, París.
Gläser, Rosemarie (1984), "Terrminological Problems in Linguistics, with Special Reference to Neologisms". Lexicographica, LEX'eter'83. Tübingen, Max Niemeyer Verlag. pp. 345-351.
Jacobson, Sven (1984), "Three Types of Terminologies". Lexicographica, LEX'eter'83. Tübingen, Max Niemeyer Verlag. pp.354-361.
Kearny, Mary-Louise (1991), "La terminologie: méthodes de définition des synonymes". Meta, 36, 1. pp. 284-287.
Rey, A. (1977), Le lexique: images et modèles des dictionaires à la lexicologie. París, Librairie Armand Colin.
Riggs, Fred W. (1981), Informe Interconcept. Un nuevo paradigma para resolver los problemas de terminología en ciencias sociales. París, UNESCO, Informes y documentos de ciencias sociales, nº 47.
Riggs, Fred W. (1984) "The Intercocta Glossary for Ethnic Studies", Report to the international Social Science Council in fulfillment on decisions made at the Round Table in Caracas, Venezuela, Aug. 1983.
Skujina, Valentina (1993), "Some aspects of the Specific character of the Semantic Level in Terminology". Klaus-Dirk Schmitz (ed) TKE'93 terminology and Knowledge Engineering. Frankfurt, Indeks Verlag. pp. 50-55.
Diccionarios
Boudon, R. y Bourricaud, F. (1990), Diccionario crítico de sociología. Buenos Aires, Edicial, 1993.
Chordá, F.; Martín, T. y Rivero, I. (1987), Diccionario de términos históricos y afines. Madrid, Ediciones Istmo.
Gajardo, P.; Gamba, S. y Chumbita, H. (supervisado por Di Tella, T.) (1989), Diccionario de ciencias sociales y políticas. Buenos Aires, Puntosur.
Duncan Nitchell, G. (ed.) (1979), Diccionario de sociología. Barcelona, Grijalbo/Referencia, 1986.
Lara, F. (dir) (1986), Diccionario Básico del Español de México. México, El Colegio de México.
Moliner, M. (1966), Diccionario del uso del español. Madrid, Gredos, 1987. 2 tomos.
Real Academia Española (1970), Diccionario de la lengua española. Madrid, Espasa-Calpe. 2 tomos.
Real Academia Española (1992), Diccionario de la lengua española. Madrid, Espasa-Calpe. 2 tomos.
Santillana S.A. (1991), Diccionario esencial Santillana de la lengua española. Buenos Aires, Ediciones Santillana S.A., 1992.
Seldon, A. y Pennance, F. G. (1986), Diccionario de economía: una exposición alfabética de conceptos económicos y su aplicación. Barcelona, Oikos Tau.
Apéndice
ANARQUISMO
anarquismo. 1 Doctrina *política según la cual la sociedad ideal sería una en que no hubiese ninguna clase de gobierno. (V.: "acracia, nihilismo, terrorismo". [...]) 2 Conjunto de esas doctrinas, sus adeptos y su traducción a la práctica en forma de atentados personales y maquinaciones subversivas. MOLINER
anarquismo. m. Conjunto de doctrinas de los anarquistas. // 2. Conducta política destructora de la autoridad y subversiva del orden social. DRAE '70
anarquismo. m. Doctrina basada en la abolición de toda forma de Estado o de gobierno y en la exaltación de la libertad del individuo. // 2. Movimiento político inspirado por esta doctrina. DRAE '92
anarquismo s. m. Doctrina política que defiende la completa libertad del individuo y la supresión del Estado y de la propiedad privada. SANTILLANA
CAPITAL
capital. [...] 6 "*Bienes. Caudal. Fortuna". *Dinero o conjunto de cosas convertibles en él que posee alguien. 7 Dinero invertido en una empresa o que produce una renta en cualquier forma. [...] 8 ("El"). Conjunto de capitales que se manejan en el mundo de las finanzas @ (*economía). Factor económico constituido por el dinero: 'El capital y la mano de obra'. [...] MOLINER
capital. [...] // 7. m. Hacienda, caudal, patrimonio. // 8. Cantidad de dinero que se presta, se impone o se deja a censo sobre una o varias fincas. [...] // 10. Valor permanente de lo que de manera periódica o accidental rinde u ocasiona rentas, intereses o frutos. // 11. Elemento o factor de la producción formado por la riqueza acumulada que en cualquier aspecto se destina de nuevo a aquella en unión del trabajo y de los agentes naturales. DRAE '70
capital. [...] // 7. m. Hacienda, caudal, patrimonio. // 8. Cantidad de dinero que se presta, se impone o se deja a censo sobre una o varias fincas. [...] // 10. Valor de lo que, de manera periódica o accidental, rinde u ocasiona rentas, intereses o frutos. // 11. Econ. Elemento o factor de la producción constituido por inmuebles, maquinaria o instalaciones de cualquier género que, en colaboración con otros factores, se destina con carácter permanente a la obtención de un producto. // 12. Econ. Conjunto de bienes materiales aportados por los socios fundadores al constituir una empresa y eventualmente los accionistas. [...] DRAE '92
capital [...] adj. [...] // s. m. 4. Conjunto de bienes que posee una persona o sociedad, especialmente en dinero o valores. También humorísticamente, dinero que tiene una persona en un momento determinado, en especial si es poco: Mi capital ascendía ayer a 300 pesetas. 5. Conjunto de los bienes (dinero, maquinaria, etc.) que se emplean en la producción. 6. Conjunto de valores manejados en el mundo de las finanzas y personas, instituciones, etc., relacionados con este mundo: El capital decidió invertir en las nuevas tecnologías. [...] SANTILLANA
capital2 s m 1 Conjunto de bienes que alguien tiene como dinero, propiedades, etc.: "Mi capital no llega a diez mil pesos" 2 Gran cantidad de dinero, propiedades, etc. que alguien llega a reunir: "Hizo un capital vendiendo ropa" 3 (Econ) Conjunto de bienes, como los medios o instrumentos de producción, que permiten a su propietario obtener una ganancia del trabajo que con ello se hace [...] DEM
CAPITALISMO
capitalismo. Régimen económico basado en la existencia del capital privado. [...] MOLINER
capitalismo. m. Régimen económico fundado en el predominio del capital como elemento de producción y creador de riqueza. // 2. Conjunto de capitales o capitalistas, considerado como entidad económica. DRAE '70
capitalismo. m. Régimen económico fundado en el predominio del capital como elemento de producción y creador de riqueza. // 2. Conjunto de capitales o capitalistas, considerado como entidad económica. DRAE '92
capitalismo (de capital) s. m. Sistema socioeconómico que se basa en la importancia del capital como elemento generador de riqueza y en la escasa o nula intervención del Estado para regular las relaciones económicas. [...] SANTILLANA
capitalismo s m 1 Sistema económico, político y social, que se basa en la propiedad privada de los medios de producción y en la compra, por los propietarios, del trabajo del obrero para obtener lo que éste produce a cambio de un salario inferior al valor de las mercancías producidas y, con ello, aumentar su capital 2 Capitalismo de Estado Sistema económico, político y social en el que los grandes medios de producción están controlados por el Estado. DEM
ESTADO
estado. [...] 3 ("Un"). *Nación organizada políticamente. @ ("El"; escrito con mayúscula). Conjunto de los órganos de un gobierno de una nación. [...] MOLINER
estado. (Del lat. status) [...] 4. Cuerpo político de una nación. // [...] DRAE '70
estado. (Del lat. status) [...] 5. Conjunto de los órganos de gobierno de un país soberano.// 6. Territorio de cada país independiente. [...] DRAE '92
estado (del lat. status) s.m. [...] 4. Unidad política y administrativa superior, que ejerce su autoridad sobre todos los individuos de un territorio: el Estado español. 5. Territorio y población correspondiente a un país o nación.[...] SANTILLANA
estado2 s m (Se suele usar mayúscula para distinguir de estado1 o en el caso de que se preste a confusión) 1 Nación organizada políticamente y administrada por un gobierno: "México está en buenas relaciones con los Estados vecinos" 2 Gobierno de un país: "Existen escuelas a cargo del Estado" 3 Cada uno de los territorios que forma parte de una federación: los estados del norte de México. DEM
GUERRILLA
guerrilla. 1 Grupo de hombres poco numeroso que desempeña alguna función especial en un ejército organizado. @ Línea de tiradores distribuida por parejas o grupos poco numerosos que cubre el flanco o el frente de un cuerpo y hostiliza al enemigo. 2 *Partida de gente no organizada en ejército, que hace la guerra hostilizando al enemigo con sorpresas, asechanzas, etc., en su propia retaguardia; por ejemplo, en un país invadido. [...] MOLINER
guerrilla. (d. de guerra.) f. Línea de tiradores formada por varias parejas o grupos poco numerosos, equidistantes unos de otros, que hostilizan al enemigo, cubriendo el frente o los flancos del cuerpo de batalla. // 2. Partida de tropa ligera, que hace las descubiertas y rompe las primeras escaramuzas. // 3. Partida de paisanos, por lo común no muy numerosa, que al mando de un jefe particular y con poca o ninguna dependencia de los del ejército, acosa y molesta al enemigo. // [...] DRAE'70
guerrilla. (d. de guerra.) f. escaramuza, pelea de poca importancia. // 2. Partida de tropa ligera que hace las descubiertas y rompe las primeras escaramuzas. // 3. Partida de paisanos, por lo común no muy numerosa, que al mando de un jefe particular y con poca o ninguna dependencia de los del ejército, acosa y molesta al enemigo. // 4. pedrea entre dos grupos de muchachos. [...] DRAE'92
guerrilla s.f. 1. Pequeño grupo armado que combate hostilizando al enemigo mediante golpes de mano, aprovechando su conocimiento del terreno y su facilidad de maniobra. 2. Conjunto de estos grupos que actúa en un determinado país. 3. Forma de guerra llevada a cabo por dichos grupos y caracterizada por acciones discontinuas y aisladas. 4. Partida de soldados regulares de estas características. Sin. 1. Banda, facción. 4. Avanzada, avanzadilla. Fam. Guerrillero. guerra. SANTILLANA
IMPERIALISMO
imperialismo. Sistema imperialista. @ Doctrina de los imperialistas. MOLINER
imperialismo. m. Sistema y doctrina de los imperialistas. DRAE '70
imperialismo. (De imperial e -ismo.) m. Sistema y doctrina de los imperialistas. // 2. Actitud y doctrina de un Estado o nación, o de personas o fuerzas sociales o políticas, partidarios de extender el dominio de un país sobre otro u otros por medio de la fuerza o por influjos económicos y políticos abusivos. DRAE '92
imperialismo s. m. 1. Tendencia a la formación de imperios, es decir, al dominio político y económico de países y Estados por parte de una potencia. 2. Doctrina política que la sustenta. Fam. Imperialista. imperio. SANTILLANA
imperialismo s m Política exterior de un Estado que se caracteriza por sus tendencias expansionistas, belicistas y por la explotación económica de estados o pueblos menos poderosos: el imperialismo de las grandes potencias. DEM