Proyecto de creación de una base de datos terminológicos
para América Latina y la Península Ibérica
y de armonización de las bases de datos terminológicos existentes en la región
Daniel Prado
Unión Latina
Francia
Resumen
Los siguientes puntos van a ser analizados:
1) Constitución de una red de bancos de terminología compatibilizados.
2) Estructuración de las instancias necesarias a la puesta en marcha de una política dinámica en materia de desarollo del vocabulario científico y técnico.
3) Constitución de las bases esenciales al desarollo de una política sistemática en materia de colaboración terminológica.
4) Actividades necesarias al reforzamiento de la Red Iberoamericana de Termiología.
I. Contexto
I.A. El inglés, lengua predominante
El idioma de partida de la mayoría de las traducciones científico-técnicas del mundo es el inglés y, en menor proporción, el japonés, el francés, el alemán y el ruso. Tal hecho no hace más que reflejar la situación ampliamente conocida de dominio de la lengua inglesa, gracias al fulgurante desarrollo tecnológico de los países anglohablantes desde principios de siglo y, especialmente, de los Estados Unidos de América: la producción tecnológica genera documentación científico-técnica en la lengua del país productor. Además, el prestigio adquirido por dicha lengua provoca la confección de documentación en inglés en países en los cuales no es lengua oficial, por razones de exportación en lo que se refiere a la tecnología, por razones de difusión de la información en cuanto a las ciencias, etc.
Pero el inglés se encuentra también en primera posición entre las lenguas de llegada, en particular, para entrar en el mercado norteamericano o para exportar hacia los países de tradición anglohablante o bien de idiomas minoritarios cuyos mercados no justifican la traducción.
Esta situación ha ido provocando paulatinamente, un desnivelamiento evidente a nivel de vocabulario entre el inglés y los otros idiomas. Algunos han sufrido menos (francés, alemán, ruso, japonés) por razones de liderazgo tecnológico y de protección de la lengua; otros han quedado marginalizados. Es el caso del castellano y el portugués
I.B. Carencias del portugués y del castellano
Según lo expuesto, actualmente, estas dos lenguas no se encuentran totalmente aptas para describir los conceptos científicos y tecnológicos del siglo XX. En efecto, un vocabulario completo debería contener, según diversas estimaciones, entre cinco y treinta millones de términos (término es utilizado aqui como unidad semántica).
Ahora bien, la mayor acumulación de términos de carácter científico-técnico o profesional en español y portugués (el banco de datos Eurodicautom de la CEE) contiene sólo 200.000 términos españoles y 150.000 portugueses. Esto no significa, sin embargo, que sean los únicos existentes; simplemente una gran parte no ha sido ni repertoriada ni almacenada.
I.C. ¿Qué provoca la ausencia de vocabulario?
Dicho de otro modo, ¿qué provoca la falta de acceso a la información terminológica?, puesto que muchas veces el vocablo español o portugués existe, pero los medios de acceder a él son muy escasos u onerosos. Las primeras consecuencias son:
encarecimiento y retraso de las traducciones,
degradación de la calidad de la traducción,
obligación, para el traductor, de crear términos nuevos (neologismos), sin haber sido formados para ello; en América Latina, no existe una formación en neología en el marco de las carreras de traducción,
a menudo, ausencia total de traducción.
Esto implica, entre otras cosas:
acceso a la información científico-técnica restringido para una élite que conoce bien la lengua inglesa,
mala utilización de productos, servicios, etc. a causa de una documentación mal traducida (o simplemente sin traducir),
problemas de interpretación de garantías, seguros, condiciones de manutención, etc.
encarecimiento del producto o el servicio,
encarecimiento de la capacitación para la utilización de un producto ya que, para ciertos técnicos, esta se realiza obligatoriamente en lengua inglesa.
I.D. Armonización
Otro problema se suma a la falta de vocabulario: la duplicación de esfuerzos o, más bien, la creación de dos o más variantes para un mismo concepto, a causa de la escasa comunicación entre equipos terminológicos de los diferentes países que componen las esferas luso e hispanohablante.
Los ejemplos típicos de hormigon-concreto, ordenador-computador, tratamiento de textos-procesador de palabras, nafta-gasolina para el español o tela-ecran, fita-banda, para el portugués no son más que una banal demonstración, la punta emergente de un problema profundo de dialectización del español y el portugués técnico.
I.E. Esfuerzos realizados para los vocabularios portugués y castellano.
I.E.1. Colecta y difusión
I.E.1.a En papel
Una serie de esfuerzos individuales o de ciertos organismos nacionales o internacionales, o bien de editores de diccionarios, en materia de creación de glosarios o de vocabularios, han dado como resultado unas 5.000 obras terminológicas dadas a conocer, en las cuales una de las lenguas es el español o el portugués (cf. Repertorio de recursos terminológicos, Union Latina, 1990). El número de términos total, previa eliminación de los trabajos similares, es difícil de estimar, pero la simple práctica cotidiana permite constatar las inmensas lagunas e imperfecciones existentes.
I.E.1.b. En soporte magnético
Indudablemente, los términos en soporte magnético (bancos de datos o diccionarios electrónicos, principalmente) son los más actualizados. Sin embargo, la cantidad total está lejos de satisfacer la demanda.
En países no lusohispánicos:
Eurodicautom (200.000 términos españoles, 150.000 términos portugueses)
Siemens (algunas decenas de miles de términos españoles y portugueses)
Gachot (algunas decenas de miles de términos espanoles y portugueses)
Termium (12.000 términos españoles)
y además ALFs, LOGOS y otros.
En países lusohispánicos (lista casi exhaustiva):
Termcat (varios decenas de miles de términos españoles)
BTUSB (algunos miles de términos españoles)
IBICT (algunos miles de términos portugueses)
ICFES (algunos miles de términos españoles)
ICYT (información no facilitada hasta ahora)
ILTEC (algunos miles de términos portugueses)
SIIC (algunos miles de términos españoles)
SIIT (información no facilitada hasta ahora)
USP (algunos miles de términos portugueses)
UZEI (algunos miles de términos españoles)
I.E.2. Planificación terminológica
I.E.2.a Academias
La tarea de las comisiones de vocabulario científico-técnico (coordinación de las Academias hispánicas en particular) son de gran interés, pero en general tardías con respecto a las necesidades de documentación industrial o comercial, o de investigación.
En efecto, el objetivo de las Academias consiste en recomendar un uso, constatar la instalación de un término en la lengua y difundir dicha teminología. Ahora bien, los 4.000 neologismos anuales que una lengua debe crear para poder definir los conceptos de la vida moderna no pueden esperar varios años hasta que haya una certificación definitiva por parte de las Academias. El traductor, el documentalista, el agente importador-exportador, el científico, el universitario deben tener acceso a dicha terminología en un lapso de tiempo apropiado; es caso contrario, se favorece aún más el retraso en materia de ciencias y tecnología que sufren las regiones luso—hispanohablantes.
Recientemente, la Academia de Ciencias de Portugal ha creado varias comisiones de terminología que deberían paliar ciertas deficiencias del lenguaje técnico-científico portugués.
Del mismo modo, la Academia de Ciencias de Cuba ha creado, en el seno del Instituto de Literatura y Lingüística, un servicio dedicado a la traducción y la terminología, y, particularmente, a la tarea de colecta terminológica.
I.E.2.b. Organismos de normalización
Los organismos nacionales de normalización (ABNT, AENOR, Instituto da Qualidade, DIGENOR, etc.), asociados a la ISO (Organización Internacional de Normalización) o al CEI (Comité electrotécnico internacional, organismo de normalización en el campo de la electrotecnia), cumplen una función de alta calidad en materia de terminología técnica. Recogen y adoptan terminología acorde a las normas técnicas que dictan, en estrecha relación con el mundo industrial. Desgraciadamente, las normas técnicas no representan más que una pequeña parte de la inmensa masa terminológica con que una lengua debe contar.
I.E.2.c. Otros organismos nacionales asociados a la investigación y a la información
En ciertos países, la tarea de organización de trabajos terminológicos recae en instituciones dependientes de las áreas de investigación o de información científico—técnica. Tal es el caso de:
la Comissão Nacional da Língua Portuguesa, de Portugal, que había presentado un proyecto de creación de un organismo supervisor de los trabajos terminológicos,
el IBICT, en Brasil, que ha organizado un servicio de coordinación de trabajos terminológicos,
el ICFES, en Colombia, que ha creado, junto con otras instituciones, un grupo de coordinación de trabajos terminológicos,
y del ICYT, de España, que presenta un proyecto de coordinación en terminología, conjuntamente con la Comisión del V Centenario.
I.E.2.d Instituciones internacionales
Otras instituciones, de carácter internacional en su mayoría, contribuyen a una planificación en el ámbito terminológico o, al menos, a una difusión de la información terminológica. Entre ellas, se pueden citar:
CEPAL-CLADES (Alcance: países latinoamericanos). Dependiente de las Naciones Unidas. Editan un boletín terminológico, Boletín terminológico del CLADES, y inventarían los tesauros realizados en América Latina.
Infoterm (Alcance: mundial). Creada por iniciativa de la Unesco y sustentada por el organismo de normas austríaco. Acaban de constituir TermNet, Red internacional de terminología. Aunque sus lenguas oficiales son él inglés y el francés - el alemán es lengua de trabajo -, dicha red debería coordinar las actividades mundiales de terminología y de ingeniería del conocimiento. Los miembros de TermNet editan el boletín TennNet News.
RIT (Alcance: países de expresión hispana y portuguesa). Creada en 1988 por iniciativa de varias instituciones regionales e internacionales. Debería coordinar los trabajos terminológicos en sus países de influencia, aconsejar en materia de formatos y de formación en terminología, brindar información terminológica y recaudar datos sobre todas las actividades terminológicas de la región. Por el momento, la Red carece de una estructura financiera y logística adecuada. Su Secretaría Ejecutiva es rotativa y la institución que la acoje asume su financiamiento.
SIIT (Alcance: países latinoamericanos de habla luso-hispana). Dependiente de la Unesco y del Estado Argentino. Facilita información sobre actividades en materia de traducción y terminología a nivel regional, organiza reuniones de trabajo en base a estos temas, edita un boletín informativo, Informativo SIIT y cuenta con algunas bases de datos (tesauros, instituciones de formación en traducción, etc.).
Unión Latina (Alcance: países de expresión neolatina). Organización intergubernamental. Su Segundo Programa realiza periódicamente encuestas sobre recursos humanos, bibliográficos y factográficos sobre terminología, realiza encuentros internacionales, brinda asesoramiento en materia de políticas terminológicas, otorga becas, crea comisiones y asociaciones de terminología, y está asociada a acciones en el marco de la formación terminológica. Edita un boletín informativo Tenninometro. Posee varias bases de datos sobre sus inventarios.
II. Justificación del proyecto
La mayoría de las instituciones colaboran de una u outra manera pero, al carecer de una institución coordinadora (papel que a veces desempeñan parcial y puntualmente Infoterm, la RIT, el SIIT y la Unión Latina), los trabajos se siguen realizando sin consulta previa, en formatos diferentes y muchas veces sin una formación adecuada.
II.A. Problemas a paliar
II.A-1. La información está muy dispersa, y de dificil acceso:
Cuatro boletines para la región que a veces colaboran entre sí, difundiendo información mutua, con el fin de llegar a un público más amplio (distribución estimada de estos boletines: unos 3.000 ejemplares en la región).
Apenas unas diez bases de datos de tipo terminológico, restringidas en cuanto a las disciplinas abordadas y la cantidad de términos, ninguna de ellas en línea, o sea que su consulta se limita a la utilización local. A título comparativo, Eurodicautom, de la CCE, recibe 1.000 consultas por dia y TERMIUM de Canadá tiene 3.000 utilizadores.
Los glosarios y demás obras terminológicas son caras y de distribución marginal.
II.A.2. Los métodos de trabajo son muy diferentes y los resultados, incompatibles entre si.
El ILTEC de Portugal construyó su base de datos en vistas de la traducción automática; la BTUSB, para consulta de ingenieros y estudiantes de ciencias de la Universidad; el Colegio de México ha utilizado el formato Eurodicautom; TermCat concebió su base en función de una política regional de difusión de la lengua catalana (igual que el UZEI para la lengua vasca); el SIIT lo hizo por razones de documentación y de búsqueda de la información al igual que el ICFES; la USP lo realiza a título experimental con formatos CEZEAUTERM (Univ. de Clermont-Ferrand, Francia). Se debe agregar que el ICYT de Espana y la PUC de Chile tienen proyectados sendos bancos de datos, el primero con vistas de integración, el segundo, al servicio del departamento de traducciones de la Universidad.
II.A.3. Las estructuras a nivel regional, tanto informáticas como de gestión de la información terminológica, son casi inexistentes o inadaptadas
Las bases de datos existentes se encuentran en ordenadores personales del tipo XT, en general, y no conectadas en línea. La comunicación entre equipos se ve perturbada por el alto costo de las comunicaciones, el retraso de ciertas administraciones postales, la falta de protocolos de comunicación.
II.A.4. La búsqueda de financiamiento y de estructuras mínimas absorbe la actividad terminológica en si
Es lo que ocurre en cuanto a la búsqueda de editores, de subvenciones, de equipos informáticos accesibles y de calidad.
II.A.5. La inestabilidad económica y política del continente latínoamericano provoca el desmantelamiento o el retraso de una actividad comenzada por una administración anterior
En los últimos 10 años, instituciones de Argentina, Brasil y Venezuela sufrieron problemas agudos a causa del desmantelamiento de estructuras terminológicas a veces, paso de poder, por lo tanto vacío administrativo en otros y finalmente, situaciones sociales conflictivas que produjeron huelgas universitarias.
II.A.6. Ninguna institución tiene un peso suficiente (ya sea como autoridad o desde el punto de vista financiero) como para asumir el rol de coordinador
Infoterm tiene un presupuesto muy bajo y sus objetivos tienen un alcance planetario, lo que reduce aún más sus posibilidades de dedicación a la región.
El SITT tiene aún un presupuesto más restringido y su área de acción predefínida son todos los aspectos de la información sobre la traducción (y no solo la terminología).
La RIT no tiene ningún recurso financiero, excepto la buena voluntad ocasional de sus adherentes, aunque su actividad y alcance son completamente pertinentes. Su gestión no está aún bien definida y se encuentra en una etapa de maduración.
La Unión Latina se ocupa de los aspectos de la terminología por medio de su segundo programa pero dentro del marco de cuatro programas de acción más amplios y para todos los países de lengua neolatína, es decir que sus actividades también toman en cuenta el francés, el italiano y el rumano. El presupuesto que puede brindar a la región en materia de terminología se reduce a unos 200.000 dólares anuales incluída la gestión y edición de su boletín de información.
Ahora bien, todos estos organismos trabajan estrechamente (de hecho la mayoría de los organismos citados en este documento son miembros de la RIT) y una gran cantídad de trabajos regionales se han hecho en forma coordinada entre dos o más de las instituciones mencionadas.
II.A.7. La decisión sobre los trabajos terminológicos es espontánea y ocasional
Esto es así, muchas veces, por razones de fínanciamiento de sectores económicamente fuertes (Intevep de Venezuela); otras veces, por necesidades inmediatas (es el caso del metro de Caracas); otras, por relaciones con la terminología (Cézeauterm, Eurodicautom); en algunos casos, motivaciones espontáneas de grupos que trabajan en la información en un sector particular provocaron trabajos terminológicos (es el caso de varias universidades de la región).
Prácticamente, ningún trabajo se realiza dentro de una óptica global que considere las prioridades en función de la falta de información. De esta manera, ciertos sectores se ven favorecidos por un auge espectacular de trabajos terminológicos, mientras que otros, con una situación político-financiera menos propicia, se encuentran marginalizados.
II.A.8. En síntesis
a) Carencia de recursos financieros.
b) Falta de unifícación de los métodos de trabajo.
c) Falta de iniciativas políticas por parte de los Gobiernos.
d) Dispersión de los esfuerzos en materia de terminología.
e) Falta de estructuras adecuadas (equipamiento para la colecta terminológica, la difusión de la información, la formación, la normalización, etc.).
f) Ausencia de un ente coordinador de los trabajos.
II.B. Solución
La solución fundamental es la de dotar los países de la región de una estructura sólida financieramente que permita la gestión de trabajos terminológicos (colecta y difusión, neología, estandardización), cuyo funcionamiento estuviese garantizado por una institución internacional con las cuales colaboran los entes nacionales e internacionales participantes.
La coordinación de trabajos terminológicos debe realizarse a partir de un punto central que se encuentre ligado a nodos descentralizados de recuperación y envío de la información, nodos que asuman el papel, además, de consejeros del centro principal.
III. Descripción aproximada del proyecto
Ninguna descripción exacta puede ser establecida antes de la realización de un estudio de factibilidad (punto V.B).
III.A. Nodos regionales
Se instalarán 4 bancos terminológicos (o reacomodarán ya existentes) pluridisciplinares, multilingües (4 lenguas mínimo) que contarán con los mismos soportes lógicos (softwares) de gestión de datos terminológicos, bibliográficos y factográfícos en 4 países diferentes (3 en América Latina y 1 en la Península Ibérica). Dichos bancos contarán con equipos dedicados exclusivamente a la actividad terminológica y documentaria. Sus atribuciones son los de coordinar las actividades de colecta y difusión terminológica regional (a cada nodo le corresponde un área de acción, p. ex. un nodo que se ocupa de América Central y el Caribe, otro para la Península Ibérica, otro para Brasil, otro para los otros países.
III.A.1.Material para cada nodo regional
III.A.1.a. Material informático
1 Microcomputador de tipo AT, 200 Mb de disco rígido
Lector de CD-ROM
Impresora laser
Alternadores de corriente (y eventualmente equipos de aire acondicionado según la región)
Digitalizador
Módem
III.A.1.b. Material de oficina
mobiliario
líneas de teléfono
fotocopiadora
telefax
papel, discos magnéticos, etc.
III.A.1.c. Soporte lógico (softwares)
1 que cumpla con las funciones de gestión de datos terminológicos, de recursos humanos y bibliográficos en terminología, de gestión de lagunas terminológicas
1 de publicación asistida por computadora (desktop publishing)
1 procesador de textos
1 de lectura óptica de documentos
1 de conversión de datos de otros bancos de terminología
III.A.1.d. Literatura
Diccionarios y otras obras terminológicas
CD-ROM
Publicaciones especializadas
III.A.2. Recursos humanos
1 documentalista (1/3 de tiempo)
1 terminólogo
1 informático (1/3 de tiempo)
secretariado y entrada de datos
III A3. Actividades
Conversión a los formatos establecidos si la información llegase sin formatear
Coordinación de trabajos regionales
Difusión de la información a nivel regional
Envío de la información al nodo principal para su integración en la base de datos y su eventual puesta en glosarios
Orientación a las células nacionales
Recuperación de la información a nivel regional
Verificación y corrección de trabajos realizados en la región
III.B. Nodo principal
1 de dichos nodos regionales, además de cumplir con su función regional, será el nodo principal de gestión, de entrada y salida de la información, de calidad y de métodos.
III.B.1. Material
III.B.1.a. Material informático
1 Minicomputador con 4 puestos de trabajo, 300 Mb de disco rígido mínimo
Lector de CD-ROM
Impresora laser
Alternadores de corriente (y eventualmente equipos de aire acondicionado según la región)
Impresora de listados
Digitalizador
Módem
III.B.1.b. Material de oficina
Idem que los nodos regionales
III.B.1.c. Soporte lógico (softwares)
Idem que los nodos regionales además de:
1 de gestión de entradas y salidas de la información, gestión del trabajo facilitado por los diferentes nodos
III.B.1.d. Literatura
Diccionarios y otras obras terminológicas
CD-ROM
Publicaciones especializadas
III.B.2. Recursos humanos
1 documentalista
2 terminólogos
1 informático (1/3 de tiempo)
1 especialista de la edición
secretariado y entrada de datos
1 especialista de análisis de sistemas (métodos)
III.B.3. Actividades
A nível regional:
Conversión a los formatos establecidos si la información llegase sin formatear
Coordinación de trabajos regionales
Difusión de la información a nivel regional
Orientación a las células nacionales
Recuperación de la información a nivel regional
Verifícación y correccíón de trabajos realizados en la región
A nível global:
Asegurar la formación permanente de los miembros de la Red
Conectar la base de datos en línea a fín de dar acceso por las redes de investigadores más solicitadas
Creación de glosarios, eventualmente de CD-ROM en terminología
Creación de los formatos de intercambio de datos
Dar directivas a los nodos regionales en cuanto a métodos de trabajo y en cuanto a tipo de información a recaudar y a difundir
Edición de inventarios de recursos bibliográficos y humanos
Emprender una actividad de contacto permanente con editores de diccionarios y con otros bancos terminológicos, para intercambio, venta y edición de datos
Hacer estudios sobre las lagunas terminológicas verificadas y difundirlos
Poner en contacto, via los nodos regionales, las instituciones que trabajan en el mismo sector
Verificación de los trabajos entregados por los nodos regionales e integración en la base de datos
III.C. Células nacionales
Se necesitarán células nacionales (1 por país al menos) cuya actividad será la de contacto con las instituciones que trabajan a nivel nacional en terminología, la recuperación de la información terminológica y de recursos, y su envío a los nodos regionales, así como de la difusión de la información a nivel nacional.
III.C.1. Material
III.C.1.a. Material informático y de oficina
Microcomputador con 40 Mb mínimo
Lector de CD-ROM
Impresora de listados
Módem
Mobiliario, telefax, líneas telefónicas, papelería
III.C.1.b. Soporte lógico (softwares) y literatura
1 software de entrada de datos terminológicos, bibliográficos y de recursos humanos
Publicaciones especializadas nacionales
III.C.2. Recursos humanos
terminólogo y entrada de datos
III.C.3. Actividades
Coordinación de trabajos nacionales
Difusión de la información a nivel nacional
Recuperación de la información a nivel nacional
Envío de a información a los nodos regionales
IV. Presupuesto
El presupuesto del proyecto no puede ser establecido antes de realizar un estudio de factibilidad en función de las necesidades de los nodos regionales y de la disponibilidad de material y de recursos humanos ya existentes. Un cálculo aproximativo permite creer que el financiamiento solicitado para el primer trienio debe oscilar entre los 800.000 y los 2.500.000 US$ según la disponibilidad de material y de recursos humanos encontrada.
V.Factibilidad
V.A. Primeros contactos
Las primeras conversaciones con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Nueva York) permitieron prever una buena acojida del proyecto.
Al mísmo tiempo, la sección de Ingeniería Linguística de la Dirección General XIII de la Comisión de las Comunidades Europeas, contactada recientemente, mostró un gran interés en participar en dicho proyecto.
El ICFES de Colombia y el IBICT de Brasil, conceptores de la idea junto con Unión Latina, están dispuestos a realizar los tramites necesarios ante las entidades nacionales de su influencia, afin de facilitar la presentación del proyecto.
La Union Latina prevé participar fínancieramente en el estudio de factibilidad así como (en una medida pequeña con respecto a la magnitud del proyecto) en el proyecto mismo. Por otro lado, ella puede interceder ante los gobiernos de sus países miembros para apoyar una solicitud ante el PNUD o la CEE o el Banco Mundial.
Evidentemente, ningún proyecto puede ser presentado antes de realizar un estudio de factibilidad conveniente.
V.B. Estudio de factibilidad
Deberá realizarse un estudio de factibilidad que puede ser evaluado en unos cuatro meses de actividad mínimo (1 mes de preparación, 2 meses de misión en los 4 principales países concernidos y 6 países periféricos más y 1 mes de estudios de costos y de redacción del proyecto).
El costo de dicho estudio de factibilidad puede ser evaluado en unos 40.000 US$.
Dicho estudio deberá ser presentado, en su etapa casi final, a las instituciones deseosas de participar en el proyecto para su aprobación.
Descripción del presupuesto del estudio de factibilidad
| Honorarios Investigador |
3.000 US$ x 4 meses |
12.000 |
| Secretariado (1/4 de tiempo) |
400 US$ x 4 meses |
1.600 |
| Telecomunicaciones |
|
2.000 |
| Papelería, fotocopias, utilización de computadores y material de oficina |
|
2.000 |
| Viáticos |
4 x 7 dias x 200 US$ |
5.600 |
| |
6 x 4 dias x 200 US$ |
4.800 |
| Viajes |
1 Transatlántico |
1500 |
| |
10 regionales x 300 |
3.000 |
| |
4 nacionales x 300 |
600 |
| Redacción y edición del proyecto |
|
1.900 |
| TOTAL PARCIAL |
|
35.000 |
| Varios (10%) |
|
3.500 |
| TOTAL GENERAL |
|
38.500 |
VI. Calendario
1. Aceptación y adhesión de instituciones al proyecto: Septiembre 1990
2. Búsqueda y obtención de financiamiento para el estudio de factibilidad: Nov. 1990/Mar. 1991
3. Comienzo del estudio de factibilidad: Mayo 1991
4. Fin del estudio de factibilidad: Septiembre 1991
5. Presentación para el financiamento del proyecto: Principios de 1992
6. Inicio del proyecto: Mediados de 1992