Actividades en terminología para el Quinto Centenario
Francisco Marcos Marín
Aurora Martín de Santa Olalla
Sociedad Estatal para la Ejecución de Programas
del Quinto Centenario
España
Resumen
La Sociedad Estatal para la Ejecución de Programas del Quinto Centenario, a través de su área de Industrias de la Lengua, está preparando una serie de actividades en Terminología que pueden dividirse en dos bloques:
Apoyo a las instituciones y empresas, públicas o privadas, que trabajan en el terreno de la Terminología y la Terminografía.
Propuesta y promoción de proyectos propios.
En el primer punto se incluyen actividades como la participación en congresos, que cumple, a su vez, un doble objetivo: en algunas ocasiones realizaremos aportaciones de carácter científico, en el campo de la terminología y la ingeniería del conocimiento, o en el de la traducción por ordenador, terrenos en los que poseemos una cierta experiencia. En otros casos, como en el presente, creemos que lo más importante es presentar el panorama general, con el objetivo de animar a posibles colaboradores e iniciar o proseguir líneas de actuación que fortalezcan la coordinación entre organismos y entidades españolas e iberoamericanas.
Enlaza con esta preocupación la necesidad de realizar un estudio de viabilidad sobre la Terminología en lengua española. Necesitamos saber exactamente cuáles son los organismos y grupos de trabajo que se dedican a la Terminología en España y, a continuación, en Hispanoamérica, en qué proporción lo hacen, qué tipo de productos realizan y hacia qué mercado se dirigen.
La actividad española en Terminología ha cuajado en una serie de obras, nuevo centro de nuestro interés, que corresponden a tres grupos principales, con todos los cuáles la Sociedad Estatal está dispuesta a colaborar:
Glosarios específicos: obras de Terminografía de los distintos campos de la ciencia.
Bases de datos actualmente existentes.
Aportación española a bases de datos internacionales existentes.
La propuesta y promoción de proyectos propios está vinculada a la creación y el desarrollo del Laboratorio de Lingüística e Informática, un proyecto de la Sociedad Estatal que permitiría la existencia de una institución universitaria, es decir, precompetitiva, cuya misión fuera la de coordinación de los proyectos, programas e iniciativas que constituyen una elipse cuyos focos son el español como lengua natural y la Informática y que se define por tanto, como el tratamiento informático de la lengua española.
En este proyecto la Terminología pasaría a integrarse en el contexto natural del Corpus de referencia del español contemporáneo, en cuya realización estamos ya implicados, en los registros correspondientes de la sección de la lengua científica y técnica.
En el año 1992 España desarrollará tres actividades de rango internacional que han provocado la puesta en marcha de una serie de instituciones coordinadoras e impulsoras de proyectos. Dos de ellas, la Exposición Universal que se celebrará en Sevilla y la Conmemoración del Quinto Centenario del Descubrimiento de América, están estrechamente relacionadas. La Sociedad Estatal para la Ejecución de Programas del Quinto Centenario, a través de su área de industrias de la lengua, está preparando una serie de actividades en Terminología que, como es esperable del conjunto de actividades de esta área, pueden dividirse en dos grandes bloques:
Apoyo a las instituciones y empresas públicas o privadas, que trabajan en el terreno de la Terminología y Terminografía
Propuesta y promoción de proyectos propios.
Dentro del primer bloque las actividades abarcan una amplia gama que es necesario especificar.
Puesto que ha sido nuestra primera actividad cronológicamente y habida cuenta de que es también una de las razones que justifican nuestra presencia en este foro, comenzaremos refiriéndonos a la organización de reuniones y congresos. La Sociedad Estatal es muy consciente de la situación de las lenguas española y portuguesa en el conjunto mundial y del extraordinario interés que se sigue de la actuación coordinada de los países hispanohablantes en lo concerniente a la lengua de la Ciencia y la Tecnología. Por este motivo auspiciamos la reunión de expertos en Madrid del mes de Abril de 1990, acudiremos a todos aquellos foros que nos sea posible visitar, y deseamos hacer patente nuestro deseo de hospedar el próximo Congreso de la Red Iberoamericana de Terminología (RITerm) en España para 1992.
Esta participación en congresos cumplirá, a su vez, un doble objetivo: en algunas ocasiones realizaremos aportaciones de carácter científico, en el campo de la terminología y la ingeniería del conocimiento, o en el de la traducción por ordenador, terrenos en los que, gracias a nuestra participación en distintos proyectos internacionales, como EUROTRA, de las Comunidades Europeas, o SYLVIA, de IBM, poseemos una cierta experiencia. En otros casos, como el presente, creemos que lo más importante es presentar el panorama general, con el objetivo de animar a posibles colaboradores e iniciar o proseguir líneas de actuación que fortalezcan la coordinación entre organismos y entidades españolas e iberoamericanas.
Pasamos así a un nuevo aspecto, claramente prioritario: la necesidad de realizar un completo estudio de viabilidad sobre la Terminología, sus productores y usuarios y sus perspectivas en el mercado industrial de la lengua española.
Dicho estudio, en fase de ejecución en este momento, se realiza mediante una encuesta coordinada que contiene los siguientes puntos:
Quién es quién en la terminología en España
Recursos terminológicos.
Bases de datos utilizables y redes terminológicas.
Instituciones públicas y privadas interesadas en terminología como;
productores
usuarios
compradores potenciales
fuentes de financiación
La empresa encargada de este trabajo cuenta en este momento con el apoyo económico y logístico de la Sociedad Estatal del Quinto Centenario la colaboración de EUROTRA y la supervisión institucional del ICYT del CSIC.
La necesidad de este tipo de trabajo es doble: por una parte, se deriva de una conciencia clara de la urgencia de dotar a nuestra lengua de un lenguaje terminológico normalizado capaz de dar cabida al avance de la ciencia y la tecnología; por otra, de la seguridad de que una labor de estas características exige igualmente el apoyo institucional que parte de la integración de nuestra lengua en las llamadas "Industrias de la Lengua". A partir de este momento tendremos la certeza de la ayuda estatal: en esta línea el II Plan de Electrónica e Informática del Ministerio de Industria y Energía destinará buena parte de sus fondos a este fin.
Adelantándonos un poco a los resultados del mismo, hemos de tener en cuenta que, en nuestro campo y en España se ocupan de terminología empresas y organismos de muy diferente signo, desde empresas privadas con fines públicos como AENOR, la Asociación Española de Normalización, o ASESTEL, que realiza la labor terminográfica en el campo de la electricidad, empresas privadas como Comunicación y lingüística, organismos públicos para el español como TERMESP, en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, grupos de trabajo en el ámbito universitario como el de la Escuela de Traductores e Intérpretes de Granada, instituciones como la Real Academia de Ciencias, con su Comisión de Lenguaje Científico y Técnico, cuyos resultados se presentan luego a la Comisión de Lexicografía de la Real Academia Española, los organismos correspondientes para las lenguas minoritarias: TERMCAT para el Catalán, UZEI para el vascuence, además de las empresas y servicios de traducción, los traductores privados y los investigadores. La dimensión real de este potencial de trabajo nos es desconocida y se convierte así en prioritaria, como decíamos al principio.
La actividad española en terminología ha cuajado en una serie de obras, nuevo centro de nuestro interés, que corresponden a tres grupos principales, con todos los cuales la Sociedad Estatal está dispuesta a colaborar:
Glosarios específicos: obras de terminología de los distintos campos de la ciencia. Se trata de los tradicionales Diccionarios de Términos, para su publicación en papel. En este sentido contamos en nuestro idioma con obras notables como: los treinta títulos técnicos multilingües del grupo EUSKALTERM, o los tesauros del ICYT o TERMCAT.
Bases de datos actualmente existentes: terminografía computerizada, como la base de datos de EUROTRA, en Madrid sobre terminología de satélites, o el banco de datos terminológicos de la lengua científica española del grupo TERMESP del ICYT.
Aportación española a base de datos internacionales existentes: también se trata de terminografía computerizada, como la anterior, de la que técnicamente no se diferencia. La única distinción radica en el radio de uso. En este caso pensamos en bases como EURODICAUTOM, cuya revisión y actualización se benefician del trabajo de terminógrafos del español.
Integración en redes terminológicas como Termnet o Riterm.
Lo anterior constituye un bosquejo de lo que puede realizarse y está ya en marcha en el terreno de la cooperación entre la Sociedad Estatal y los grupos de trabajo en Terminología. En el marco de este congreso, ha de servir como invitación para colaborar con nosotros en su desarrollo, canalizable en el marco general de apoyo a las actividades de cooperación con Iberoamérica que caracterizan nuestra política de cooperación internacional y que van a desarrollarse de modo espetacular en los próximos años.
La segunda y última parte de esta exposición, la dedicada a proyectos propios, debe explicarse con cierto detalle para evitar confusiones. Quizás sea más claro empezar diciendo lo que NO es. No se trata de que la Sociedad Estatal, o el área de Industrias de la Lengua, se presenten ahora como un nuevo organismo para la producción de Terminografía. Tampoco se trata de que la Sociedad Estatal aspire a convertirse en una institución científica, aunque, de modo provisional, estamos decididos a que el área de Industrias de la Lengua participe al menos indirectamente en actividades científicas, a través de las personas e instituciones vinculadas a ella. La solución a este punto, en su formulación positiva, está vinculada a la creación y desarrollo del Laboratorio de Lingüística e Informática, un proyecto de la Sociedad Estatal que permitiría la existencia de una institución universitaria, es decir, pre-competitiva, cuya misión fuera la de coordinación de los proyectos, programas e iniciativas que constituyen una elipse cuyos focos son el español como lengua natural y la informática y que se define, por tanto, como el tratamiento informático de la lengua española.
Dicha institución se convertiría en un grupo de apoyo especial para los servicios de terminología ya organizados, que mantendrían su situación y líneas de actuación y tendrian además la posibilidad de beneficiarse del trabajo complementario o paralelo que se desarrollará para proyectos concretos de lingüística computacional a los cuales pueden no interesarles todos los aspectos que la terminología abarca, sino solo aquellos directamente atingentes a sus fines.
Es importante subrayar el carácter coordinador, pre-competitivo y docente de esta institución. En este último sentido, se insistiría en la formación de terminógrafos apoyándose sobre todo en proyectos de terminografía relacionados con la Lingüística computacional (sistemas de traducción automática, por ejemplo) o Lingüística Informática (creación de diccionarios terminológicos en soporte magnético para la redacción o verificación de textos científico-técnicos).
En este proyecto, además, la terminología pasaría a integrarse en el contexto natural del Corpus de referencia del español contemporáneo, en cuya realización estamos ya implicados, en los registros correspondientes de la sección de la lengua científica y técnica.