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Índice por autores

 

 

Creación de un banco de datos terminológicos:
algunas prespectivas teóricas

Ana Maria Burdach R.
M. Isabel Diéguez M.
Rosa Maria Lazo R.
Universidad Católica de Chile
Chile

 

Resumen

El objetivo de esta ponencia es presentar a la comunidad latinoamericana el proyecto de investigación "Creación de un banco de datos terminológicos de la Pontifícia Universidad Católica de Chile (BTUC)", en lo que se refiere a sus objetivos generales, inmediatos y actividades metodológicas. Luego se procederá a hacer una exposición del estado de avance del proyecto hasta la fecha. A la luz de estos antecedentes, se describirán y evaluarán las principales dificultades que han surgido durante la exploración bibliográfica realizada. Este análisis nos ha permitido extraer importantes conclusiones para la concepción de un microbanco de la PUC de Chile y esperamos que ellas puedan servir de experiencia para todos aquellos que en nuestra región se abocan a la investigación terminológica.

 

0. Introducción

En nuestra participación en 1988 en el I Simpósio Latinoamericano de Terminología, realizado en la Universidad Simón Bolívar, Caracas, tuvimos oportunidad de presentar el informe final de la investigación "Necesidades terminológicas multilingües en la Pontificia Universidad Católica de Chile", lo cual constituía, en esos momentos, el primer paso en matéria de investigación terminológica, realizada por el Departamento de Traducción de nuestra Casa de Estudios. Esta investigación demonstró que la creación de un banco terminológico constituiría una herramienta fundamental de consulta para las diversas carreras de nuestra Universidad, en especial para los traductores, en razón de la diversidad de campos especializados que se pueden abarcar y de la cantidad de términos y de información susceptibles de ser almacenados en él.

En virtud de estas constataciones, un equipo de investigadoras inició, en 1989, el proyecto de investigación "Creación de un banco de datos terminológicos de la Pontificia Universidad Católica de Chile (BTUC)", con una duración de dos años y un equipo integrado por cinco traductores, un lingüista y un ingeniero en computación.

A la luz de estos antecedentes, quisiéramos exponer ante ustedes el proyecto antes mencionado y en este contexto describir algunas perspectivas teóricas referidas a la concepción general de un microbanco para traductores.

 

1. Proyecto de creación de un banco terminológico

El proyecto de investigación "Creación de un banco terminológico de la Pontificia Universidad Católica de Chile" se planteó los siguientes objetivos generales:

1) Elaborar la concepción general de un microbanco de datos terminológicos informatizado de nuestra Universidad, denominado BTUC.

2) Diseñar el prototipo de un microbanco en un área temática.

Para lograr los objetivos anteriores se fijaron los siguientes objetivos inmediatos:

1) Delimitar y analizar críticamente la bibliografía más relevante sobre bancos terminológicos informatizados.

2) Identificar las necesidades de los usuarios potenciales del BTUC, determinar las exigencias técnicas generales y seleccionar el equipo y programas pertinentes.

Para cumplir los objetivos anteriormente descritos, se propusieron las siguientes actividades metodológicas:

1) Analizar en forma crítica la literatura con el propósito de establecer un marco teórico que sirva de base para llevar a cabo los objetivos del presente proyecto.

2) Elaborar una encuesta con el objeto de definir las necesidades terminológicas propias de los usuários.

3) Definir, con la asesoría del Servicio de Informática y Computación de nuestra Universidad (SECICO), las características del BTUC, en lo que se refiere a:

a) determinación del tamaño del banco;

b) elaboración de la ficha terminológica;

c) diseño de la entrada y salida de los datos;

d) defínición de los procesos de actualización y validación del sistema;

e) organización y administración de los datos;

f) selección del equipo y diseño, adaptación y/o adquisición de los programas computacionales adecuados.

Al momento de presentar esta ponencia, nuestro equipo de investigación se encuentra abocado a dos tareas fundamentales. La primera, la aplicación de la encuesta dirigida a los usuarios potenciales del BTUC con el objeto de conocer sus necesidades terminológicas en forma precisa y, de esta manera, poder incorporarlas a la concepción general y diseño de este microbanco. La segunda tarea consiste en la elaboración de un marco teórico que sirva de referencia para la concepción y diseño del BTUC a partir del estudio que hemos hecho de las diversas fuentes bibliográficas. Esta etapa de nuestra investigación ha resultado especialmente enriquecedora puesto que nos hemos enfrentado a una diversidad de perspectivas teóricas y prácticas de enfoque para el trabajo terminológico y terminográfico.

Como resultado de esta lectura crítica, nos parece importante describir y analizar algunas de estas orientaciones fundamentales en la adopción de criterios para el diseño de un microbanco. Para este trabajo hemos seleccionado dos perspectivas que han constituído una fuente de discusión en cuanto a la decisión final que se adoptará al interior del proyecto.

 

2. Lexicografía versus Terminología

En primer lugar trataremos el tema de la Lexicografía versus Terminología.

Muchos autores se han preguntado cuál es el método más adecuado en la recolección de datos terminológicos. Robert Dubuc en su obra Manuel Pratique de Terminologie señala que para muchos estudiosos de la linguística y de la lexicología, la terminología es una simple lexicografía técnica. Para él la tarea de la terminología consiste en reunir los conceptos importantes propios de una disciplina o actividad, definidos rigurosamente y clasificarlos para permitir su recolección. De modo que podríamos decir que este autor le asigna un carácter eminentemente aplicado a la terminología. A su juicio, a diferencia de la lexicografía técnica, la terminología no limita su preocupación a los conceptos de base, sino que engloba todo un arsenal de los medios de expresión de una técnica determinada: conceptos fundamentales, términos y expresiones, locuciones verbales y adjetivas, entre otras. El lexicógrafo considera las palabras desde la perspectiva del léxico - como parte del conjunto de unidades de que dispone una comunidad para comunicarse mediante la lengua -; el terminólogo las considera desde el ángulo del vocabulario, es decir, las trata como un conjunto delimitado por una situación concreta de uso. En cuanto a los métodos de trabajo, este autor señala que el terminólogo debe determinar primero si el término pertenece al vocabulario del campo estudiado, en cambio para el lexicógrafo la selección dependerá del valor semántico del término (Dubuc, 1985: 18-40).

Helmuth Felber en su publicación Terminology Manual distingue tres orientaciones fundamentales de la terminología. La que a nosotros nos interesa en este análisis es la orientación lingüística que aplica los métodos linguísticos y lexicográficos a las terminologías. Este enfoque incluye investigaciones de tipo sintáctico, gramatical y estilístico de las lenguas de especialidad que son consideradas sublenguas de la lengua común, de modo que esta perspectiva se constituye en un puente hacia la investigación de las lenguas de especialidad (Felber, 1984:31,106).

Guy Rondeau en su libro Introduction à la Terminologie compara ampliamente ambos métodos y señala que estos difieren aun cuando ambas disciplinas tienen como objeto de estudio la unidad léxica. Mientras la lexicología se interesa por la palabra en todas sus formas, la terminología solo estudia un subconjunto de palabras, los términos. La lexicología es esencialmente descriptiva mientras la terminología es esencialmente normativa. Por lo tanto, ambas disciplinas le dan un tratamiento diferente a la sinonimia, la homonímia y los neologismos. Podemos entonces afirmar que para este autor los métodos de tratamiento lexicográfico son bastante libres y heterogéneos, mientras que la lexicografía terminológica tiende a la normalización (Rondeau, 1984:62-63).

Por su parte, Reiner Arntz y Heribert Picht en su libro Einführung in die Terminologiearbeit se refieren ampliamente a la lexicografía terminológica y señalan que el objetivo de ésta es reunir los resultados de la investigación terminológica para ponerlos a disposición de los usuarios de manera sistemática. Los productos de esta actividad son en primer lugar los diccionarios técnicos, es decir, justifican la existencia del término dado que existe una enorme cantidad de obras lexicográficas técnicas, las cuales se diferencian de las obras lexicográficas del lenguaje común (Arntz y Picht, 1989: 190-102).

 

3. Sistema semasiológico versus sistema onomasiológico

La perspectiva que pasaremos a analizar ahora es el sistema semasiológico versus onomasiológico.

Este tema ha sido ampliamente analizado por lingüistas y lexicógrafos en la medida que de hecho existen obras lexicográficas que se basan en ambos enfoques, por ejemplo los diccionarios alfabéticos y los tesauros. Hallig y Wartburg señalan en su obra Begriffssystem ais Grundlagefürdie Lexicographie que "un sistema de referencia extralingüístico, empírico, de conceptos linguísticos generales, estructurado según determinados principios de clasifícación con base fenomenológica", se basa en la convicción de que el mundo y su ordenamiento a través de las lenguas es gobernado por un orden determinado. A juicio de estos autores, este planteamiento onomasiológico facilita al lexicógrafo la tarea de ordenar el material léxico, siempre que su trabajo se base en la idea de una relación de conjunto (Hallig y Wartburg, 1963:21-22).

Por su parte, Eugenio Coseriu señala que "es absurdo pretender interpretar estructuraciones linguísticas a partir de las supuestas estructuras de la realidad", pues "no se trata de estructuras de la realidad, sino de estructuraciones que la interpretación humana ha impuesto a la realidad". Por lo tanto, "un sistema de referencia extralingüístico como base para la lexicografía orientada desde un punto de vista onomasiológico, será siempre una pura posibilidad teórica mientras no se consiga comprobar la existencia de categorías de referencia que sean independientes de la lengua y que formen un conjunto sistemático". (Coseriu, 1970:17).

Para Alain Rey (La Terminologie : noms et notions) la óptica onomasiológica parte de las nociones clasificadas en forma sistemática y trata de hacer que ellas correspondan a términos en tantas lenguas como sea necesario y la óptica semasiológica parte de unidades léxicas o síntagmas observados que son considerados intuitivamente como términos. A estos términos deberán corresponder, en un procedimiento frecuentemente interlingüístico, otros términos en otra lengua. Por razones prácticas, observa el autor, el método semasiológico es más frecuente que el primero (Rey, 1979: 80)

Guy Rondeau distingue tres procesos en la investigación terminológica temática, la cual tiene por objeto establecer de manera más o menos exhaustiva el conjunto de términos relacionados con una área, disciplina, técnica etc., ya sea al interior de una lengua o en relación a dos o más lenguas. El primero es el onomasiológico que solo se puede aplicar a un número limitado de áreas y especialmente a las nomenclaturas. El segundo es el semasiológico, método fundamentalmente lexicológico. Finalmente Rondeau distingue un proceso que combina los aspectos onomasiológicos y semasiológicos, el cual, a su juicio, es el más usado (Rondeau, 1984:69-70).

Yvan Mossmann en su artículo "Die Terminologiedatenbank vor der Entscheidung. Was ist zu fordern" distingue dos sistemas para estructurar un banco de datos terminológicos. El primero es el sistema orientado hacia la palabra que permite la creación de un tipo de fichero electrónico en el cual no se reconocen los conceptos. Este sistema, a su juicio, tiene la desventaja de ser extremadamente simple y no considera las necesidades de un banco terminológico orientado a la traducción. El segundo sistema que identifica es el orientado hacia el concepto, el cual presenta numerosas ventajas, entre las cuales creemos importante destacar:

primero, la existencia de diversas vías para acceder a la información, por ejemplo, los sinónimos;

luego, cuando se trata de términos complejos, este sistema permite reconocer una serie de lemas que también constituyen vías de acceso a la información;

además, la polisemia no influye en el sistema de búsqueda de la información;

por otra parte, este sistema permite una actualización de los datos que puede ser fácilmente automatizada y permite además el intercambio de datos con otros sistemas terminológicos automatizados;

por último, permite extraer un archivo parcial de datos, trabajar con él y devolverlo nuevamente a la base de datos general y además se puede trabajar con varias lenguas simultáneamente en cuyo caso el usuario selecciona la lengua fuente y la lengua meta con que trabajará en un determinado momento.

Estas ventajas demuestran la gran flexibilidad del sistema para acceder y recuperar información terminológica útil para el traductor (Mossmann, 1988: 8-10).

 

4. Consideraciones finales

Respecto de la dicotomia método lexicológico versus método terminológico, Dubuc y Rondeau adoptan una postura similar. Si bien reconocen ciertas similitudes entre estos dos métodos, concuerdan en que se trata de dos metodologías diferentes. Por su parte, Felber señala que existe una interrelación entre ambos métodos y para ello se basa en obras concretas en las cuales se han aplicado métodos linguísticos y lexicográficos a la terminología. Arntz y Picht, exponen una posición similar a la de Felber justificando nuevamente la interrelación de estos métodos dada la existencia de un sin número de diccionarios técnicos. Finalmente, para estos últimos esta dicotomia se reduciría más bien a un problema de nomenclatura.

En cuanto a la oposición método semasiológico versus método onomasiológico, Hallig y Wartburg defienden este último método como base de su obra lexicográfica. En tanto que Coseriu postula una posición diferente puesto que para él el método onomasiológico por sí solo constituiría un mero proceso teórico. Por ello, en su trabajo lexemático, este autor propone un método que combina aspectos semasiológicos y onomasiológicos. Similar postura adopta Rondeau quien como terminólogo práctico reconoce además un método mixto que combina los dos primeros. Alain Rey, por su parte, sólo se limita a reconocer la existencia de ambos métodos y señalar que el semasiológico es el más utilizado por la lexicografía. Finalmente, Mossmann apoya el método onomasiológico como sistema de trabajo para la concepción de un banco de datos terminológicos para traductores en razón de una multiplicidad de ventajas técnicas que tendría este sistema en oposición al semasiológico.

Debemos reconocer que los métodos lexicológicos son aplicables al trabajo terminológico. El investigador tiene la libertad de decidir el método que considere más apropiado en la etapa de análisis correspondiente. En nuestro caso particular, no descartamos la utílización del método lexicológico en alguna etapa de nuestro futuro trabajo en el BTUC. En lo que respecta a los enfoques semasiológico y onomasiológico, creemos que lo más acertado seria la utilización de un método mixto, según lo postulado por Rondeau, para incorporar de esta manera las ventajas de cada uno de estos enfoques.

Hemos considerado fundamental detenernos en estas consideraciones teóricas dentro de nuestro trabajo práctico de investigación terminológica, puesto que el BTUC, en su primera etapa, servirá las necesidades terminológicas de docentes y alumnos del Departamento de Traducción respondiendo así a su carácter de microbanco experimental con fines académico-pedagógicos. Dentro de esta misma línea, otro de los objetivos de nuestro proyecto ha sido la implementación de la cátedra de Terminología como una de las disciplinas básicas en la formación de traductores.

 

Bibliografía

ARNTZ, Reiner & PICHT, Heribert. Einführung in die Terminologiearbeit, Georg Olms Verlag, Hildesheim, 1989.

COSERIU, Eugênio. Einführung in die strukturelle Betrachtung des Wortschatzes, Tübinger Beitrâge zur Linguistik, Tubinga, 1970.

DUBUC, Robert. Manuel Pratique de Terminologie, Linguatech, Québec, 1985.

FELBER, Helmut. Teminology Manual, Unesco Unisist, Infoterm, Paris, 1984.

HALLIG, R & WARTBURG, W. von. Begriffssystem als Grundlage für die Lexikographie. Versuch eines Ordnungsschemas, 2° ed., (Deutsche Akademie der Wssenschaften zu Berlin, Ver öffentligungen des Instituts für Romanische Sprachwissenschaft), Nr. 19, Berlin, 1963.

MOSSMANN, Yvan. "Die Terminologiedatenbank vor der Entscheidung. Was ist zu fordern?", en: Lebende Sprachen, Nr. 1/1988, (Teil 1), Nr. #1988 (Teil 2).

REY, Alain. La Terminologie : Noms et notions, Presses Universitaires de France, Paris, 1979.

RONDEAU, Guy. Introduction à la Terminologie, Gaëtan Morin Editeur, Québec, 1984.

WOLF, L. "Signo lingüístico y estructuras semánticas". En G. Haensch et al. La lexicografía. De la lingüística teórica a la lexicografía práctica, Ed. Gredos, Madrid, 1982.

 

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