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Índice por autores

 

 

Elaboración de terminologías en lengua española.
III Relaciones entre terminologías españolas
y fuentes terminológicas en otras lenguas

Zarco Weidner, Julia
Instituto de Información y Documentación
en Ciencia y Tecnología (ICYT)
Madrid-España

 

Introducción

El estudio, investigación y elaboración de terminologías en lengua española presenta diferentes vertientes a las que es preciso prestar atención.

La terminología se extiende en todos los campos del pensamiento y la actividad del ser humano dando forma y expresión concreta a los conceptos más diversos.

En campos tan distintos como, por citar algún ejemplo, la música, el derecho, la ingeniería o el deporte, podemos encontrar una serie de términos de la lengua común que adquieren un sentido nuevo o más especifico al ser aplicada a nociones propias de estas materias. Surgirán además otros términos no empleados en la lengua común y que servirán para denominar objetos materiales o ideas abstractas que solamente pertenecen a un sector específico. Tanto los términos de uso general, que adquieren un sentido específico al aplicarlos a campos especializados, como los términos exclusivamente propios de estos campos constituyen los lenguajes especializados que son objeto de estudio Por parte de la terminología.

 

Metodología de trabajo

Al abordar el problema del estudio de los lenguajes especializados se pueden considerar dos líneas de trabajo.

1. El estudio de los términos en una lengua determinada, es decir, terminología monolingüe.

2. El estudio de los términos en varias lenguas, es decir, terminología multilingüe.

La primera línea de trabajo supone estudiar las relaciones concepto-término en una sola lengua, en nuestro caso, la lengua española. Así mismo supone investigar todos los términos empleados para definir un mismo concepto, hallar el término, o términos más adecuados, proceder a su normalización o armonización, seguir de cerca la creación de neologismos, e incluso contribuir a ella, para conseguir una denominación correcta de los nuevos conceptos que van surgiendo. Por último, este trabajo no debe ser unilateral sino coordinado tanto entre los países que utilicen una misma lengua como entre los lingüistas y los profesionales especializados en cada materia.

La segunda línea de trabajo consiste en realizar un estudio comparativo de los términos que expresan el mismo concepto en diferentes idiomas y establecer entre ellos las relaciones de equivalencia más adecuadas. Este trabajo puede realizarse según tres métodos diferentes:

El primero, y más conveniente, es la elaboración simultánea, con participación de lingüistas y profesionales de los diferentes países que, al mismo tiempo elaboran su terminología monolingüe y la ponen en concordancia con las terminologías correspondientes a las demás lenguas.- El segundo consiste en establecer las equivalencias con fuentes terminológicas ya definidas en otros idiomas, lo que obliga muchas veces a adoptar equivalencias solo aproximadas.

El tercero sigue el camino inverso, es decir, partiendo de una terminología definida en un idioma, determinar las equivalencias en otro u otros idiomas. Esto presenta el mismo inconveniente que el método anterior. Un idioma impondrá su molde prefijado a los otros y la equivalencia en muchos casos será solo aproximada.

Además de los problemas que ofrece la terminología científica y técnica en lengua española y sobre la que versarán otras ponencias que serán expuestas aquí por distintos especialistas, es de capital importancia que existan relaciones bien claras y determinadas con las terminologías ya existentes en otras lenguas. Por un lado, la Ciencia y la Tecnología experimentan actualmente una evolución cada vez más rápida que da lugar al empleo de muchos términos hasta ahora desconocidos. Por otro lado, el grado de comunicación creciente entre las distintas naciones exige un intercambio constante y fluido de ideas que deben estar expresadas con la mayor corrección posible en cada uno de los idiomas. Es necesario entrar en este ritmo vertiginoso de información e intercambio de ideas y de técnicas sin necesidad de recurrir a expresiones arcaicas o de adoptar la terminología creada en otros idiomas. Cada una debe desarrollar sus propios lenguajes especializados con rapidez y precisión de modo que pueda responder al reto de la invasión terminológica procedente de otras áreas. En el caso de la lengua española de tan enorme difusión en el mundo, constituye una necesidad imperiosa establecer los instrumentos adecuados para que todos los términos científicos y tecnológicos que vayan surgiendo en los diferentes países encuentren expresiones equivalentes cuyo uso se difunda y reconozca.

La tarea de la terminología multilingüe es ardua y la urgencia de su elaboración y aplicación conduce a muchas deficiencias pero es preciso emprenderla con entusiasmo y sin desmayo. Esto constituye una tarea de muchos, y todos deben participar y coordinar sus esfuerzos para conseguir un resultado satisfactorio.

En esta exposición estudiaremos algunos aspectos de la elaboración de terminologías en lengua española dentro del campo de la Ciencia y Tecnología, dedicándonos especialmente a la elaboración y adaptación de vocabularios plurilingües. Exponemos, *como ejemplo, alguna de las aportaciones del Instituto de Información y Documentación (ICYT) de Madrid en el campo de la terminología española y sus relaciones con las terminologías multilingües.

 

Trabajos efectuados

Entre los años 1962-1981 el ICYT se encargó de la publicación de una revista secundaria llamada "Resúmenes de artículos científicos y técnicos" y más tarde "Alerta Informativa". Para la confección de estas publicaciones se partía del análisis documental de unas 2000 revistas científicas y técnicas recibidas en la biblioteca del ICYT, además de las publicaciones en lengua española se recibía un gran número de revistas en otros idiomas (inglés, alemán, francés, italiano, portugués, ruso, japonés, etc.). Su temática abarcaba un amplio campo de ramas de la Ciencia y de la Tecnología como Física, Química, Ingeniería, Agricultura, etc. La tarea del equipo de análisis documental consistía en la selección, traducción, clasificación, resumen e indización con palabras clave de todos los artículos que pudieran ofrecer novedad o interés a los expertos de la materia. Mensualmente se publicaba la Revista secundaria, por fascículos correspondientes a las distintas especialidades y conteniendo las referencias bibliográficas de todos los trabajos seleccionados. El índice de materia por palabras clave facilitaba una búsqueda rápida de cualquier tipo de materia. La acumulación sucesiva de estos índices de palabras clave proporcionó una extensa lista de términos en lengua española que podía servir de base para trabajos terminológicos tanto monolingües como multilingües pues gran parte de ellos procedían de la versión o adaptación a la lengua española de los términos empleados en otras lenguas. Con ello se ofrecía a los usuarios una información rápida, resumida y actual sobre todos los trabajos de interés que aparecían constantemente en las- publicaciones periódicas de un gran número de países.

El equipo de análisis documental estaba integrado por titulados superiores de distintas especialidades, con formación en técnicas documentales. Aunque su trabajo aún no estaba orientado hacia la Terminología, a lo largo de los años en los que lo realizaron adquirieron una amplia experiencia en terminología española y multilingüe al tiempo que reunían una rica colección de términos que podía prestarse a muchas aplicaciones y que se actualizaba continuamente.

A partir del año 1981 el ICYT empezó a dedicar una especial atención al ámbito de la Terminología. Dentro de este marco se desarrolló un programa de investigación con el nombre de "Normalización de la lengua científica y española". En este programa participaron varios de los especialistas del equipo de análisis documental de la revista "Alerta Informativa" asesorados por lingüistas del Instituto "Miguel de Cervantes" del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid.

Los objetivos conseguidos en esta primera etapa animaron a los participantes del programa a la prosecución de sus tareas dentro del campo de la Terminología y así se consiguió la aprobación de un segundo programa de investigación en esta materia, por las autoridades del CSIC.

Durante la realización de este segundo programa se fundó el grupo TermEsp integrado por especialistas en Terminología científica y técnica así como por asesores en lexicografía y lingüística informatizada. Esperamos que nuestra tarea tenga la continuidad necesaria y se extienda a la coordinación con otros equipos para poder abarcar el ambicioso objetivo que perseguimos: establecer un amplio marco para la lengua científica española.

Pasaremos ahora a señalar algunos de los trabajos ya realizados en el ICYT en relación con la Terminología española y las fuentes terminológicas multilingües.

Aludimos anteriormente a tres diferentes líneas de actuación:

1. Elaboración de Terminología multilingüe en forma simultánea participando en los trabajos terminológicos y profesionales de distintas lenguas.

2. Establecer equivalencias entre los términos de una fuente multilingüe ya definida y los términos de otra lengua no incluida en ella.

3. El camino inverso. Establecer equivalencias entre una terminología monolingüe ya elaborada y los términos de otras lenguas.

Dejando aparte la primera posibilidad, que de momento no está a nuestro alcance, hemos realizado algunos trabajos siguiendo las otras dos líneas de actuación y que pueden resumirse así:

Versión española y adaptación de 15000 términos del Banco de Datos Terminológico EURODICAUTOM de la CEE.

Versión española del Tesauro de Alimentos de la CEE.

Elaboración de un diccionario cuatrilingüe de términos referentes a los alimentos.

Hablaremos en primer lugar del Banco de Datos Terminológico EURODICAUTOM de la CEE.

Iniciado en Luxemburgo, en 1973, se alimenta en el momento actual, conjuntamente por la "Oficina de Terminología" de Luxemburgo (BTL) y por la "Oficina de Terminología" de Bruselas (BTB), perteneciendo a la Dirección General IX (Personal y Administración) con apoyo de la Dirección General XIII (Mercado de la Informática y la Innovación) para la parte informática.

Los organismos comunitarios dedicados a la Terminología (BTL) y (BTB) habían ido reuniendo desde 1974 en su servicio de documentación una extensa colección de documentos con informatización sobre temas de Terminología con acceso por índice alfabético y por código de materia. Así mismo disponía de numerosos glosarios sectoriales que presentaban términos en contextos paralelos en varios lugares. Se decidió entonces automatizar estos glosarios sectoriales según se iban produciendo para facilitar un amplio diccionario "abierto" de acceso múltiple

La información se recupera en cualquiera de las tres formas siguientes:

1. Ficha con descriptor, definición o contexto ilustrativo.
Suministra un unitérmino (una sola palabra) o un multitérmino (sintagma) acompañado de una definición o de un contexto que precisa su empleo.

2. Ficha término a término.
Suministra un unitérmino o un multitérmino con su equivalencia en otras lenguas.

3. Ficha fraseológica.
Suministra frases equivalentes en los distintos lugares o partes de estas frases.

La consulta puede ser directa, de modo conversacional, lo que permite obtener instantáneamente las respuestas o bien, por lotes, obteniéndose en este caso las respuestas en forma de listas impresas en un plazo de 24 horas.

Las nueve lenguas oficiales de los países integrados en la Comunidad Económica Europea (francés, alemán, neerlandés, danés, italiano, inglés, griego, español y portugués) tienen cabida dentro de los ficheros del Banco de Datos terminológico, pero el número de términos de cada uno de los idiomas es muy diferente. Mientras el francés y el inglés están ampliamente representados, la proporción de los demás idiomas es progresivamente decreciente, siendo el español uno de los que ocupa los últimos lugares. Si bien esto puede atribuirse a la tardía incorporación de España a los organismos de la Comunidad Económica Europea no por ello deja de ser grave que la lengua española, de tan enorme difusión en tantos países, no ocupe el puesto que le corresponde dentro de un instrumento terminológico de vasto alcance que ya tiene un lugar previsto para ella.

Consciente de esta ausencia, la Oficina de Terminología de Luxemburgo estableció contactos con diversos organismos de España e Iberoamérica para incluir dentro del EURODICAUTOM los términos en lengua española en concordancia con las de las otras lenguas ya representadas.

En el año 1984 se firmó un contrato entre el CSIC y la Oficina de Terminología de Luxemburgo, en el que se acordaba que a modo de periodo de prueba el grupo TermEsp efectuaría la versión española de 5000 términos referentes a diversos ámbitos como: productos lácteos, metalurgia, construcción e ingeniería civil y otros. Una vez realizado satisfactoriamente este primer trabajo cuyos resultados ya se encuentran incluidos en el EURODICAUTOM, se ha firmado un nuevo contrato para la versión de 10000 términos en la que actualmente se está trabajando y que se extiende a especialistas como: goma, plásticos, pinturas, tráfico, etc., tanto en su temática como en su especificidad.

La metodología seguida en la elaboración de la versión española ha consistido, en primer lugar, en contrastar los términos y sus definiciones, en caso de que existiesen, con los contenidos en diversos glosarios, diccionarios, manuales especializados y documentación de otro tipo disponibles en la biblioteca del ICYT y en los Centros de Investigación y las industrias especializados en cada una de las materias en cuestión.

Una vez concluida esta primera etapa se han realizado consultas con especialistas de los ámbitos correspondientes tanto para depurar los términos obtenidos, seleccionando los más apropiados, como para encontrar la respuesta más adecuada a aquéllos que ofrecían dudas. Los términos seleccionados se han sometido, por último, a la revisión por parte de lingüistas y lexicógrafos.

Las dificultades encontradas han sido numerosas y de muy diverso género.

La principal de ellas estriba en el plurilingüismo. Si es bastante dificil establecer una equivalencia entre conceptos en dos idiomas de la misma familia, mucho más dificil todavía resulta establecer la equivalencia de un término que aparece expresado en seis idiomas y con versiones que, a nuestro juicio, muchas veces no son totalmente concordantes.

Dentro de este mismo problema del plurilingüismo nos encontramos también con el caso de un término perfectamente definido en un idioma con una expresión sencilla y cuyo concepto está perfectamente claro, pero que no posee otra expresión igualmente sencilla en otros idiomas, y para su exacta comprensión debe ser indicado con un sintagma algo más extenso y complicado.

En algunos casos existe una equivalencia exacta del término en dos o tres idiomas, pero no en los nueve, y entonces es necesario encontrar una solución intermedia que guarde cierta equivalencia con todas las versiones, pero sin que esa equivalencia sea exacta, sino solamente aproximada.

En cuanto a los términos de tipo administrativo, jurídico o legal, cada país tiene sus propias peculiaridades y es necesario recurrir a soluciones medianamente aproximadas.

Las soluciones en muchos casos no son satisfactorias, sino solamente intentan dar una idea aproximada del concepto que pueda corresponder a lo que expresa, no en uno, sino en todos los idiomas. En muchos casos será preciso crear términos y expresiones forzadas que sirvan de punto de partida para su modificación de acuerdo con el contexto en que se encuentren. Como este trabajo es continuado y requiere una constante actualización agradecemos toda sugerencia y critica constructiva que se nos pueda proponer.

Pasamos ahora a citar brevemente otro trabajo de similares características efectuado en el ICYT. Se trata de la versión española del Tesauro cuatrilingüe de alimentos editado por la Comisión de las Comunidades Europeas. Contiene 3458 descriptores en inglés, francés, alemán e italiano y un número variable de no descriptores que oscilan entre los 2130 de la versión inglesa y los 1200 de la versión italiana. Están establecidas las correspondientes relaciones de equivalencia alternativa, jerarquía y asociación entre los distintos descriptores.

Para facilitar su empleo y compilación se ofrece conjuntamente con el Tesauro una división en 10 campos temáticos o microtesauros que abarcan grupos sueltos de jerarquía completas. Tales jerarquías pueden aparecer en uno o varios de los microtesauros.

Dado el interés que podía ofrecer este Tesauro para su uso dentro del régimen interno del ICYT se procedió a su versión española ateniéndose a las peculiaridades de los productos nacionales pero respetando la estructura y los conceptos definidos por los otros países. Por el momento las Comunidades Europeas no proyectan, como en el caso del EURODICAUTOM, ampliar la cobertura de idiomas de este Tesauro por lo que la versión española carece del rango de documento oficial reconocido, pero constituye un valioso instrumento de uso interno para los documentalistas que realicen consultas dentro del ICYT.

Dentro de la tercera línea de trabajo: elaboración de la terminología monolingüe y su ampliación a terminología multilingüe pasaremos ahora a hablar de la elaboración de un diccionario especializado: el diccionario cuatrilingüe de Alimentos (español, -inglés, alemán, francés).

Existen desde luego diccionarios, tesauros y otras herramientas termi nológicas dedicadas a esta especialidad pero puede decirse que muchas de ellas están anticuadas, no recogen una terminología debidamente armonizada, presentan equivalencias poco satisfactorias o su cobertura temática es incompleta.

Se procedió entonces primeramente a una elaboración cuidadosa de los términos españoles referentes a los alimentos.

Como punto de partida se tomaron las palabras clave utilizadas en la indización de 60000 artículos de revistas especializadas cuyas referencias bibliográficas se habían publicado a lo largo de 20 años en la revista "Alerta Informativa" en el fascículo "Productos alimenticios". Una vez debidamente analizada esta lista de palabras clave, se seleccionaron y depuraron aquellos términos que se referían de un modo, general o particular, a los conceptos utilizados para la Ciencia y Tecnología de los Alimentos. A continuación se establecieron las relaciones de sinonimia y polisemia. Entre los términos sinónimos encontrados se seleccionó uno solo siguiendo los criterios de los lingüistas y asesores científicos y técnicos en este campo, así como los criterios de normalización correspondientes.

Los sinónimos no seleccionados no se excluyeron sino que cada uno aparece en el diccionario con la correspondiente referencia al término al que se ha signado un uso preferente.

La etapa siguiente consistió en el establecimiento de la equivalencia de cada término con la correspondiente expresión en inglés, francés y alemán. Para ello, se recurrió a la ayuda de diccionarios, tesauros, listas de términos, etc., contenidas en el "Catálogo de Fuentes Terminológicas" elaborado en el ICYT.

Los sinónimos en las otras tres lenguas no aparecen por separado como en la versión española, sino que se indican todos bajo la misma entrada como equivalentes del término español correspondiente. El diccionario contiene 3000 términos en su versión española.

En lo que se refiere a su contenido, se recogen aquéllos términos relacionados con los alimentos, su elaboración, tratamiento, conservación y análisis. Se indican los términos referentes a los componentes de los alimentos, productos auxiliares y productos físicos, químicos y biológicos de tipo general relacionados con los alimentos. También se consideran los términos correspondientes a nutrición y fisiología así como a las enfermedades relacionadas con la alimentación incluyendo temas de contaminación y toxicología. En el caso de los productos vegetales, junto a la denominación vulgar, aparece también la taxonómica entre paréntesis. Así quedan definidas con exactitud aquéllas especies cuyos nombres vulgares sean usuales solamente en áreas geográficas restringidas y por lo tanto o sean suficientemente conocidas. También se indican las diferencias entre variedades de una misma especie. Hemos seguido este mismo procedimiento para los Peces y moluscos. Por el contrario, en el caso de los mamíferos, aves y otros animales de carne comestible hemos prescindido de la denominación taxonómica ya que sus nombres vulgares son suficientemente conocidos en el lenguaje común. Para los productos manufacturados se han empleado exclusivamente denominaciones de tipo general. En ningún caso se indican nombres propios de productos típicos de cada país, en nuestra opinión, estas denominaciones deben conservarse en su lengua original.

Concluida la elaboración de la lista de términos se procedió a su registro en el ordenador SECOINSA 40/2 del ICYT. El tratamiento de textos se realizó siguiendo la clasificación alfabética en cada uno de los cuatro idiomas. La estructuración se efectuó en formato PLATA (Proyecto de Lenguaje Automático para Tratamiento de Archivos).

El diccionario es consultable en línea en cada uno de los cuatro idiomas habiéndose puesto a punto en el ICYT los programas de recuperación adecuados.

 

Conclusiones

Les hemos presentado en síntesis tres trabajos concretos realizados en el campo de la terminología española en relación con otras lenguas, no los únicos que se han realizado por el ICYT, pero se han expuesto aquí como ejemplos significativos de diferentes directrices de aplicación.

En cuanto a las perspectivas para el futuro nuestros proyectos concretos a corto plazo incluyen continuar la cooperación con el Banco de Datos Terminológico EURODICAUTOM y elaborar nuevos diccionarios multilingües especializados en distintos campos de la Ciencia y Tecnología.

Dentro de un marco más general nos proponemos ampliar y profundizar nuestras relaciones con todos los equipos e instituciones que trabajan en terminología para unir nuestros esfuerzos en la gran tarea de establecer los puentes entre la terminología en lengua española y la terminología en otras lenguas.

 

Bibliografía

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IRAZAZABAL, A.; ÁLVAREZ, S.; ZARCO, J.; ORTÍZ, C.; Inventario automatizado de recursos terminológicos en español y portugués. Segundas jornadas Españolas de Documentación Automatizada, Torremolinos, 20-22 N. (1986).

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ZARCO, J.; ORTÍZ, C.; ÁLVAREZ, S.; IRAZAZABAL, A. "Glosario de términos de Construcción e Ingeniería Civil dentro del Banco de Datos Terminológicos EURODICAUTOM de la CEE". I Congreso Hispanoamericano de Terminología de la Edificación. Valladolid, octubre (1986).

ZARCO, J.; FERNÁNDEZ, J.; IRAZAZABAL, A; ÁLVAREZ, S.; ORTÍZ, C. Viersprachíges Wörterbuch für die Ernärungswíssenschaft Spanísch, Englisch, Deutsch, Französich. International Congress on Terminology and Knowledge Engineering. Trier. 29 sept---10 oct. (1987).

 

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