Versión
española
del Tesauro de metalúrgica
de la American Society for Metals (ASM)
Álvarez
Borge, Sofía
Instituto de Información y Documentación
en Ciencia y Tecnología. (ICYT)
Madrid-España
Introducción
No
hay ningún tema más importante en la actualidad,
en relación con la lengua española, ni
preocupación más urgente de cara a su
futuro que el de la normalización terminológica
en la ciencia y la tecnología. Sin embargo, parece
que no hay en España conciencia seria de este
problema, pero sí una aceptación tácita
de que el inglés es el dueño absoluto
de todo tipo de comunicación científica
y de que es inútil e incluso innecesario tratar
de alcanzar una correspondencia en español.
Existe
también la postura contraria de rechazo sistemático
a cuantos préstamos procedan de otras lenguas, pero sin aportar ninguna solución al problema,
lo que conducirá a que el idioma español,
hablado por más de 300 millones de personas,
pueda quedar reducido a lengua familiar y líteraria.
Esto es consecuencia de la necesidad de importación
de tecnología que lleva consigo la importación
de la terminología correspondiente. Es por tanto
absolutamente necesaria la existencia de un organismo
que sea capaz de detectar la aparición de un
nuevo término, de estudiar y acuñar el
neologismo correspondiente y de seguir su evolución
una vez incorporado al lenguaje especializado del área
temática correspondiente.
Profundamente
consciente de este problema, el ICYT propuso un programa
de investigación titulado "Estudio y Coordinación
de la Terminología Científico-Técnica
Española", aprobado en 1983 por el Consejo
Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
A este programa se incorporaron otros Institutos del
CSIC como el "Miguel de Cervantes", el instituto
de Racionalización, de Investigaciones Metalúrgicas,
de Cálculo Electrónico, etc. Se buscaba
una coordinación efectiva entre científicos
de distintos campos, para conseguir una normalización
y una traducción especializadas.
Posteriormente,
en 1985 se aprueba por el CSIC el Programa "Normalización
de la Lengua Científica Española",
y se crean las Unidades Estructurales de Investigación:
"Terminología", en el Instituto Miguel
de Cervantes, y "Lingüística Documental"
en el ICYT, lo que ha contribuido de modo fundamental
al conocimiento de las carencias y necesidades en materia
de terminología científica en España.
En
1985 se crea el grupo TermEsp, formado por científicos
que trabajan en Terminología en el ICYT. Este
grupo, al que pertenezco, consta de siete científicos
tenninólogos y dos informáticos en lingüística
computacional, y ha venido a recoger los conocimientos
y trabajos de los científicos del ICYT que estaban
dedicados al análisis de la información,
indización y publicación de revistas secundarias
pertenecientes a la Bibliografía Internacional
sobre Química y Tecnología, (abarcando
los temas relativos a metalurgia, Ingeniería
Química, Alimentos, Productos Farmacéuticos,
Agricultura, Física, mecánica y Electricidad).
Los
resultados del estudio exhaustivo y selección
de las citadas revistas secundarias se publicaban primero
en forma de "Resúmenes de Artículos
Científicos y Técnicos", convenientemente
indizados para su posterior recuperación. En
una etapa posterior se llevó a cabo el proceso
de automatización de la publicación de
los Resúmenes, realizándose la toma de
datos en una cinta magnética y la edición
posterior mediante el desarrollo del logical adecuado. El índice de materias se obtenía también
de forma automática a partir de las palabras
clave utilizadas en la indización de los documentos.
Más tarde esta publicación se transformó
en Alerta Informativa, suprimiéndose el Resumen,
pero conservando siempre la indización con palabras
clave cuidadosamente seleccionadas.
Objetivos
y metodología
Las
Alertas Informativas se suprimieron en 1983 como consecuencia
de la nueva estructuración del CSIC y por ende,
de ICYT. El grupo TermEsp, uno de cuyos fines es la
preparación de léxicos especializados,
vocabularios y diccionarios en los distintos campos
de la ciencia y la tecnología pensó entonces
acometer la versión española de la primera
edición del Tesauro de Términos Metalúrgicos
de la American Society for Metals del año 1968,
tomando como base la lista de las 5.000 palabras clave
empleadas para indizar las Revistas de Metalurgia de
la publicación interrumpida, antes citada.
Se
pretendía la normalización de los términos
ya conocidos y empleados como descriptores incorporando
los nuevos del Tesauro, con el fin de obtener un vocabulario
de trabajo unificado en el campo de la Metalurgia y
aquellas tecnologías estrechamente relacionadas
con ella.
Creemos
más adecuado hablar de versión española
y no de traducción porque entendemos que se trata
de algo más que la simple equivalencia literal
de los términos en inglés y los correspondientes
en español. Es necesaria la adaptación
y adecuación de cada término teniendo
en cuenta la extensión de su uso y aceptación
más o menos arraigada por parte de los usuarios
de este campo científico.
La
primera edición del Tesauro consta de 9.000 términos
principales aproximadamente y casi 70.000 referencias
cruzadas (términos restringidos, más amplios,
relacionados y sinónimos).
Se
trabajó sobre los términos cabecera, ya
que todos los términos del Tesauro aparecen en
algún punto como cabecera, obteniéndose,
en una fase preliminar, un diccionario de 4.402 términos
inglés-español grabado en cinta magnética
con posibilidad de ser visualizado en cualquier momento.
En
esta primera etapa nos limitamos a los términos
estrictamente metalúrgicos, así, no están
incluidos los términos:
| Brake
disk |
Discos
del freno |
| Brake
linings |
Forros
del freno |
| Bridges |
Puentes
(estructuras) |
| Timber |
Madera
de construcción |
Una
vez realizada la primera versión, los términos
traducidos se enviaron para su revisión y confirmación,
a los expertos en este campo científico.
Así
se han mantenido contactos con investigadores del CENIM
(Centro Nacional de Investigaciones Metalúrgicas),
y del Instituto de Cerámica y Vidrio, ambos del
CSIC, la empresa nacional ENSIDESA, UNESID (Unión
de Empresas Siderúrgicas), del INI (Instituto
Nacional de Industria) y del Ministerio de Industria
y Energía. Se trataba de recabar sugerencias
de centros de investigación, la empresa privada
y la Administración del Estado; Y hay que hacer
notar que en más de un 95% los resultados fueron
concordantes.
Por
otra parte, en muchos casos, no hay correspondencia
exacta entre la traducción propuesta por el científico
lingüista y el término empleado por el "usuario",
en su sentido más literal, de ese término.
El lenguaje de taller o fábrica acuña
muchas expresiones para procesos y operaciones de uso
corriente en metalurgia que son completamente aceptadas,
como vulgarmente se dice, desde siempre, y que no "traducen"
rigurosamente el término Inglés original.
Sin embargo, es absolutamente necesario admitirlas porque
es también imposible imponer otras nuevas. No
se aceptan de ningún modo precisamente por parte
de quienes más las emplean.
En
este punto nosotros pensamos que nuestra actitud ha
de ser equilibrada y realista: no debe haber condena
sistemática del anglicismo, ni pretender sustituir,
en nombre de la pureza idiomática, cuantos neologismos
procedan del inglés. Se ha de tender al mantenimiento
de una norma unitaria y evitar que se multipliquen los
términos para la designación de un mismo
concepto; aplicar la metodología adecuada a las
características lingüísticas y morfosintácticas,
y la capacidad de derivación y composición
de sus raíces y desinencias y los procedimientos
para la formación o adaptación de neologismos
científicos.
Así,
por ejemplo, el término "wire rod"
traducido por nosotros como "hilo de máquina",
es conocido corno "alambrón" entre
los técnicos que lo utilizan. Por tanto, se han
introducido las dos acepciones.
Otro
caso es el del término "welding", para
el que hemos considerado la versión de "soldeo"
en cuanto se refiere al proceso y operación de
soldar, mientras que "soldadura" se ha reservado
para la unión ya realizada u operación
ya efectuada.
"Machining"
es otro término que origina controversias. Mientras
que es aceptado como "maquinado" por los teóricos
del tema, sólo es aceptado como "mecanizado"
por los técnicos.
En
algunos casos el problema ha sido determinar el vocablo
preciso y lingüisticamente aceptable para un término
del que se conoce exactamente el significado y la dificultad
estriba únicamente en encontrar la expresión
correcta desde el punto de vista gramatical, la expresión
que no contradiga las leyes básicas del español.
Como
ejemplo sirva el caso de "tear strength".
Es evidente que se trata de la resistencia a la acción
de desgarrar, pero la riqueza idiomática del
español obliga a tener que decidir entre "resistencia
al desgarro, desgarramiento, desgarradura, desgarrado
y desgarre". Esta última palabra fue la
aceptada finalmente debido a su mayor uso, aunque se
debe hacer notar que precisamente "desgarre"
es la única palabra de las citadas que no aparece
en el Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española.
En este caso lo que priva es la consolidación
de la palabra por su uso extendido y aceptado por los
usuarios.
Puede
por tanto afirmarse que, en cada uno de los 4.000 términos
la dificultad no estriba tanto en conocer su significado
como en facilitar su versión más correcta
y/o acuñada por el uso.
En
la segunda edición del Tesauro de Términos
Metalúrgicos de la ASM de 1976, se observó
que incluía términos nuevos y otros que
aparecían como sinónimos en la primera
edición, en la segunda eran términos principales.
Se procedió entonces a la elaboración
de la versión española de todos los nuevos
términos y actu alización del vocabulario
completo. Por ejemplo, "abrasive jet drilling"
que figuraba en la primera edición como sinónimo
de "abrasive blasting", en la segunda edición
es un término principal. El término principal
"ABS resins" de la segunda edición,
no existe en la primera edición. El término
"ladle" sólo existe como "ladle
linings" (sinónimo), en la primera edición,
mientras que en la segunda existen: "ladle additions",
"ladle degasings", "ladle liners"
y "ladles" como encabezamiento. Esto quizá
puede explicarse por un desarrollo posterior de algunas
tecnologías.
Para
la elaboración del tesauro bilingüe se parte
de la grabación de los términos cabecera
y sus relaciones con los equivalentes en lengua española
que se someten al tratamiento desarrollado para la elaboración
de tesauros multilingües por expansión de
microtesauros. Este método constituye un Proyecto
de Fin de Carrera de la Escuela de Informática
de la Universidad Politécnica de Madrid realizado
en el ICYT.
Conclusiones
Las
conclusiones que se indican a continuación no se
refieren estrictamente al Tesauro de Términos Metalúrgicos,
objeto de esta comunicación, sino que son más
bien una reflexión consecuencia directa del trabajo
efectuado:
Consideramos de gran interés la armonización
de los criterios lingüísticos y los puramente
normalizadores. El diccionario inglés-español
de metalurgia que ha sido elaborado en el ICYT, intenta
equilibrar ambas tendencias.
La normalización debe efectuarse en el momento
de aparición del nuevo concepto y del término
a él asignado, intentando aplicar criterios
lingüísticos en la formación del
posible neologismo. Una vez acuñado el neologismo
debe controlarse su evolución semántica.
Es necesario evitar la multiplicidad de términos
para un solo concepto, es decir, evitar la ambigüedad
tanto como sea posible.
Es imprescindible una coordinación y contacto
permanente entre los terminólogos de los distintos
países de habla hispana, para evitar la proliferación
de terminologías científicas en un mismo
campo realizadas con diferentes criterios, sin calidad
lingüística ni utilidad científica.
Consideramos de gran importancia la inclusión
en el Tesauro, no sólo de los términos
empleados en España, sino la de sus equivalentes
utilizados por los científicos iberoamericanos.
P.
ej.:
| iron |
hierro |
fierro |
|
| stop-cock |
grifo |
canilla |
robineta |
| concrete |
hormigón |
concreto |
|
Bibliografía
1.
LAGUNA, Emilio, Confección deTesauros.
Proyecto Fin de Carrera de la Escuela Universitaria
de Informática de la Universidad Politécnica
de Madrid. (Dirigido por Antonio Valle, Profesor de
Investigación del ICYT).
2
KAZLAUSKAS, E.J., MOLT,T.D. The application of a
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Soc. Inf. Sc. Vol. 31, NO 5,1980. Pg. 363-368.
3.
GROHMANN, W.; PROTZA, The representation of terminological
relationships in thesauri. Informatik. Vol.
20, NO 3. 1975. Pg. 3-11.
4.
MAC CAFFERTY, M., Thesauri and thesauri construction
ASLIB. Londres,1977.
5.
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los relativos a la química (revisión bibliográfica).
Rev. Española de Documentación Científica
Vol. 8, NO 1, 1985. Pg. 17-55.
6.
TOWNLE, H.M. GEE, R. D., Thesaurus making: Grow your
own word-stock. London: Andre Deutsch, 1980, 206
p.
7.
Documentation. Principes directeurs pour I'etablissement
et le developpement de thesaurus multilingües.
Projet de norme internationale ISO/DIS. 5964.- 1984.
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